[Roll] The city of Babylonia~
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Re: [Roll] The city of Babylonia~
- Por Favor - Susurro Kaileena Mientras Observaba a Judal -
- ¿Esta Mejor? - Preguntó Marsú Mientras Entraba a La Habitación Con Un Cuenco -
- No - Susurro La Pelirroja Mientras Posaba Sus Ojos En Marsú - La Fiebre No Cede -
- Puta Madre - Susurro El Pelirrojo Mientras Dejaba Lo Que Cargaba Sobre Una Mesa -
- ¿Crees Que Estara Bien? - Preguntó Kaileena Preocupada -
- Conoces a Judal Tanto o Mejor Que Yo - Susurro Mientras La Miraba - ¿Enserio No Eres Capas De Saber Si Estara Bien? -
- ... - La Joven Negó Levemente Mientras Bajaba La Mirada -
- Kaileena - Llamó Marsú Mientras Posaba Sus Ojos En Su Primo - Quiero Contarte Una Cosa -
- ¿Que Cosa? - Preguntó La Muchacha Mientras Levantaba Levemente La Mirada -
- No Es Lindo Pero Si Vas a Casarte Con Judal Deberas Saberlo - Susurro Con Seriedad. Kaileena Comenzó a Preocuparse -
- ¿Que Es Marsú? - Preguntó Con La Voz Tomada - Por Favor Necesito Saber Que Es Lo Que Le Pasa -
- Cuando Era Más Chico Solia Pasar Mucho Tiempo En Esta Casa - Comenzó a Contar Marsú - Jared Siempre Fue Un Forro Conmigo.. Lear No Era Una Persona Que En Eso Se Diferenciara Mucho De Su Progenitor - Dijo Mientras Posaba Un Paño Frío En La Cabeza De Judal - Me Sentia Solo Cada Ves Que Mis Padres Me Dejaban En Este Horrible Lugar - Susurro Mientras Bajaba Levemente La Mirada - Un Día Estaba Encerrado En Una De Las Habitaciones.. Estaba Asustado.. Pero Judal Vino a Buscarme Junto Con Lina - Sonrió Levemente al Recordar a La Pequeña Niña - Fue Entonces Cuando Comence a Pensar Que Quisas Podia Pasar Buenos Momentos En Esta Casa - La Cara De Marsú Se Puso Seria De Repente - Pero al Poco Tiempo Lina Enfermó - Dijo Mientras Intentaba No Quebrarse - Por Mucho Que Intentaban Los Médicos De La Familia No Mejoraba - Susurro Mientras Posaba Su Mirada En El Heredero - Unos Días Después De Que Judal Cumpliera Cinco Años Lina Falleció - Dijo Mientras Se Secaba Las Lágrimas - Y a Causa De Eso Judal Enfermó -
- No - Susurró La Pelirroja Mientras Las Lágrimas Comenzaba a Rodar Por Sus Mejillas De Forma Silenciosa -
- Judal No Padece Un Ataque De Fiebre Desde Ese Día - Dijo Mientras Tomaba Las Manos De La Pelirroja - Estube Con Él Mientras Los Médicos Intentaban Todo Para Que La Temperatura Cediera - Marsú Posó Sus Ojos En La Chica - Kaileena.. Solo Tenes Una Oportunidad En La Vida.. De Salir Como Judal Lo Hiso Esa Ves.. -
---------
- ¿Tenes Todo? - Preguntó Lear Mientras Caminaba Junto a Adelaida -
- Si - Dijo La Muchacha Con Seriedad -
- Por Favor Deja De Hablarme Con Mosílabos - Suplicó El Muchacho - Siento Como Si Estubiera Hablando Solo -
- Perdón - Susurro Sin Más Para Suspiro De Lear -
- Tendremos Que Cambiar Eso - Dijo Sereno Mientras Entraba a La Cocina Junto a Adelaida -
----------------------------------------------------------
Tenia Ganas De Llorar T.T ~
PD: Pág~ 8 ♥
- ¿Esta Mejor? - Preguntó Marsú Mientras Entraba a La Habitación Con Un Cuenco -
- No - Susurro La Pelirroja Mientras Posaba Sus Ojos En Marsú - La Fiebre No Cede -
- Puta Madre - Susurro El Pelirrojo Mientras Dejaba Lo Que Cargaba Sobre Una Mesa -
- ¿Crees Que Estara Bien? - Preguntó Kaileena Preocupada -
- Conoces a Judal Tanto o Mejor Que Yo - Susurro Mientras La Miraba - ¿Enserio No Eres Capas De Saber Si Estara Bien? -
- ... - La Joven Negó Levemente Mientras Bajaba La Mirada -
- Kaileena - Llamó Marsú Mientras Posaba Sus Ojos En Su Primo - Quiero Contarte Una Cosa -
- ¿Que Cosa? - Preguntó La Muchacha Mientras Levantaba Levemente La Mirada -
- No Es Lindo Pero Si Vas a Casarte Con Judal Deberas Saberlo - Susurro Con Seriedad. Kaileena Comenzó a Preocuparse -
- ¿Que Es Marsú? - Preguntó Con La Voz Tomada - Por Favor Necesito Saber Que Es Lo Que Le Pasa -
- Cuando Era Más Chico Solia Pasar Mucho Tiempo En Esta Casa - Comenzó a Contar Marsú - Jared Siempre Fue Un Forro Conmigo.. Lear No Era Una Persona Que En Eso Se Diferenciara Mucho De Su Progenitor - Dijo Mientras Posaba Un Paño Frío En La Cabeza De Judal - Me Sentia Solo Cada Ves Que Mis Padres Me Dejaban En Este Horrible Lugar - Susurro Mientras Bajaba Levemente La Mirada - Un Día Estaba Encerrado En Una De Las Habitaciones.. Estaba Asustado.. Pero Judal Vino a Buscarme Junto Con Lina - Sonrió Levemente al Recordar a La Pequeña Niña - Fue Entonces Cuando Comence a Pensar Que Quisas Podia Pasar Buenos Momentos En Esta Casa - La Cara De Marsú Se Puso Seria De Repente - Pero al Poco Tiempo Lina Enfermó - Dijo Mientras Intentaba No Quebrarse - Por Mucho Que Intentaban Los Médicos De La Familia No Mejoraba - Susurro Mientras Posaba Su Mirada En El Heredero - Unos Días Después De Que Judal Cumpliera Cinco Años Lina Falleció - Dijo Mientras Se Secaba Las Lágrimas - Y a Causa De Eso Judal Enfermó -
- No - Susurró La Pelirroja Mientras Las Lágrimas Comenzaba a Rodar Por Sus Mejillas De Forma Silenciosa -
- Judal No Padece Un Ataque De Fiebre Desde Ese Día - Dijo Mientras Tomaba Las Manos De La Pelirroja - Estube Con Él Mientras Los Médicos Intentaban Todo Para Que La Temperatura Cediera - Marsú Posó Sus Ojos En La Chica - Kaileena.. Solo Tenes Una Oportunidad En La Vida.. De Salir Como Judal Lo Hiso Esa Ves.. -
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- ¿Tenes Todo? - Preguntó Lear Mientras Caminaba Junto a Adelaida -
- Si - Dijo La Muchacha Con Seriedad -
- Por Favor Deja De Hablarme Con Mosílabos - Suplicó El Muchacho - Siento Como Si Estubiera Hablando Solo -
- Perdón - Susurro Sin Más Para Suspiro De Lear -
- Tendremos Que Cambiar Eso - Dijo Sereno Mientras Entraba a La Cocina Junto a Adelaida -
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Tenia Ganas De Llorar T.T ~
PD: Pág~ 8 ♥

Caar.- .::░ღAdmin~Contest.ღ░::.

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Edad: 17
Cumpleaños!!: 31/03/1995
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Re: [Roll] The city of Babylonia~
-¿Qué?- preguntó Kaileena, sin poder creer lo que escuchaba.
-Yo…no creo…-empezó a decir Marsú, agachando la cabeza.
-¡No digas eso!- gritó la pelirroja, envuelta en lágrimas y pegándole un cachetazo al Magi. Marsú tocó su mejilla colorada, desconcertado-.Él va a sobrevivir, no me importa lo que haya que hacer, ¡lo conseguirá!
Y Kaileena cayó al suelo de rodillas, sollozando desconsoladamente, a un lado de la cama dónde Judal dormía, enfermo. Marsú se arrodilló y la abrazó, tratando de calmarla. No tenía palabras para decirle, él, que siempre sabía cómo responder ante cualquier situación, no tenía ni la más remota idea de cómo actuar. Dejó que ella apoyara su cabeza sobre su pecho y le dio un pequeño beso a su cabellera, envolviéndose con el agradable aroma a fresas que emanaba, unas lágrimas cristalinas surgieron de sus ojos ámbar y surcaron su rostro. Sonrío con tristeza, sólo había llorado por Lina y por Judal: ya había perdido a uno, no quería también que su primo –y mejor amigo- se marchara también.
Y así estuvieron, por un largo rato, sin hablarse, sencillamente llorando al lado de un Judal que no los estaba escuchando, o eso creían…
Judal no quería abrir los ojos, le dolía la cabeza y se sentía fatal, pero más aún por escuchar los llantos de sus dos amigos, sufriendo por su destino. ¿Por qué nunca podía ser feliz? Deseaba decirle a Marsú y a Kaileena que dejaran de llorar, que eso lo hacía sentir peor, pero por más que podía estaba paralizado, no tenía las fuerzas siquiera para incorporarse.
A pesar de ser el heredero de todo un enorme reino, él siempre se sintió un completo miserable. Odiaba su vida, ni más ni menos. Odiaba a sus padres y a su hermano, odiaba ser el heredero de Babilonia y todo aquello relacionado con su familia directa. La única luz en esa familia tan horrible (perfecta a la vista, sí, pero despreciable cuando se los conocía en verdad) había sido Lina. Pero ella ya no estaba, había muerto y lo había abandonado, sólo, en medio de las escorias que lo rodeaban. Recordaba nostálgico esos momentos junto con su pequeña hermana, caminando por el palacio junto con Marsú, riendo ante alguna broma que ambos chicos habían ello para que ella se divirtiera, esos tiempos dónde al jugar a las escondidas ambos primos dejaban que ella ganase por ver su sonrisa de felicidad; el sonido cantarín de su risa cuando le hacían cosquillas, o sus ojos somnolientos luego de que le contara alguna historia –siempre con final feliz y parejas que se amaban indescriptiblemente, como les gustaba a ella- y, luego, la arropaba y se marchaba de su cuarto con cuidado. Eran recuerdos tan hermosos, en una época dónde él se sentía completo y feliz –tan distante a su realidad- que le parecieron sólo sueños de la vida del fantasma de aquel niño feliz.
Lina, Lina, ¿Qué haría ahora si estuviera viva? De seguro que estaría tratando de remediar la situación con Lear, ella siempre odiaba cuando ambos jóvenes se peleaban y siempre le decía a Judal que tenía que ser más considerado con su hermano mayor y no tratarlo tan hostilmente. El heredero jamás entendió esa actitud de su hermana, defendiendo a Lear, y, de chico, se sentía celoso de ver como ella lo defendía si él le respondía mal. Lear, de pequeño, siempre había sido un joven serio e inexpresivo, y apenas le dirigía palabras a sus Lina, normalmente la ignoraba y muchas veces casi ni lo veían ya que solía encerrarse en su cuarto.
Si pudiera haber hecho algún movimiento en ese momento, estaba seguro que hubiera hecho una mueca al recordar el funeral de Lina. Él estaba frente a la tumba blanca de su pequeña hermana, llorando en silencio, viendo como su madre también lloraba y su padre decía unas palabras solemnes, con una lágrima bajo sus ojos. No sabía si estaban actuando o si en verdad sentían el dolor por su difunta hija, pero ni se molestó en averiguarlo. Miró a su lado, dónde estaba Lear, inexpresivo como siempre, y sintió un terrible enojo al ver lo poco que le importaba. ¡Era su hermana por Dios! Las palabras de Lear cuando le respondió el porqué de su serenidad aún estaban impresas en su mente. “Se fue porque era débil, es la ley de la vida. ¿De qué sirve llorar? No va a volver”
Y Judal supo en ese momento que odiaba a su hermano más que a nadie en el mundo, incluso más que a su padre.
--------------------------
Lear firmaba una gran lista de papeles, Adelaida estaba frente a él, sentada y en silencio, con mirada pérdida hacia la ventana.
-Adelaida- dijo el joven pelinegro.
-Dime- respondió ella, con voz monocorde.
-Dime señor- agregó el muchacho.
-Dime- repitió ella.
-O me empiezas a hacer caso o te asesino- comentó con total naturalidad, sin levantar la vista de sus papeles.
-De acuerdo.
-No me provoques.
-No lo hago.
-Ah claro, y seguís respondiendo con máximo dos palabras y sin el “Señor”- prosiguió con sarcasmo.
-En realidad “no lo hago” tiene tres- dijo ella, finalmente, viendo que era mejor no discutir, suspiró y agregó-. De cualquier manera, ¿para qué tengo que hablar más de lo necesario?- y, con un tanto de repulsión, dijo- Señor.
-Es molesto sentir que hablás solo- opinó el muchacho, terminando de firmar el último papel y alzando la vista para verla.
-Como si mis palabras te importaran- repuso ella.
-Créeme, me interesan más de lo que crees- aseguró él, levantándose y marchándose, siendo precedido por la pelinegra.
---------------------------
-¿Hay algo que se pueda hacer?- preguntó Kaileena a los doctores. Marsú los había llamado y, en ese momento, inspeccionaban al muchacho dormido.
-No sabemos que tiene- dijo uno de ellos- Pero lo mejor será que, si no podemos bajar la fiebre, al menos se mantenga y no suba.
-Continúen con los paños de agua fría- les informó el otro, mientras con una jeringa pinchaba el brazo del muchacho, introduciéndole un medicamento- Por lógica esto debería bajarle la fiebre.
-Muchísimas gracias- dijo Marsú sereno.
-Volveremos en unas horas para ver como evoluciona su estado, en el caso de que ocurra algo grave, búsquenos en seguida- dijeron y, finalmente, los dos doctores se marcharon.
Kaileena volvió a su tarea de colocarle un paño de agua fría al heredero. Pasaron varios minutos hasta que Marsú notó algo.
-Kaileena, ¡está abriendo los ojos!
Efectivamente, Judal, con pereza, abrió los ojos y pestañeó un poco hasta incorporarse débilmente.
-¡Judal!- gritó Kaileena, abrazándolo y comenzando a llorar.
-Amigo, nos preocupastes- comentó su primo, suspirando relajado.
-Lo noté- dijo Judal, y miró a los alrededores- ¿Vieron a Lear?
-No- respondió Marsú.
-Yo tampoco- se apresuró a mentir Kaileena, pero el heredero lo notó.
-Lo viste- dijo él rotundamente- ¿Qué estaba haciendo?
-Le hablaba a Adelaida aunque no logré escuchar- comentó ella, sonando natural.
Judal miró hacia un punto invisible de la habitación, tenía que hacer algo, pero no sabía qué y se maldijo, por ya ni sabía cuanta vez consecutiva, a sus malditos familiares que hacían su vida miserable.
-Judal, deberías descansar- pidió Kaileena, preocupada.
-No puedo- respondió el, hosco.
-Aún no te has recuperado, sigues teniendo fiebre- dijo ella, tocando su frente.
De repente, la puerta se abrió y Lear entró, precedido por Adelaida. Judal le dirigió su mejor mirada envenenada pero el pelinegro sencillamente la ignoró.
-Kaileena, ha llegado la modista y tiene tu vestido. Deberás probártelo para terminarlo- comentó el muchacho, sereno. La pelirroja miró a Judal de reojo, el cual asintió levemente y, con un suspiro, caminó hacia el heredero mayor.
-Así que el enfermo era mi hermano menor- dijo el muchacho, que encontraba eso aparentemente entretenido.
-¿Hay algo más que necesites?- preguntó Kaileena con frialdad.
-No- respondió él- Mi esclava te ayudará a probarte el vestido de novia. ¿Verdad?
-Sí, Señor- comentó ella con seriedad. Los tres se marcharon de la habitación dejando a ambos primos solos.
------------------------------------
Me encantó escribir sobre los pensamientos de Judal como si fueran una historia con pocos diálogos y me deprimió luego al leer su sufrimiento xD.
Página 8 ♥
PD: Lear es un forro pero onda que es lindo el hdp, no sé, le hará la vida imposible a Judal y a Ali pero no puedo enojarme en serio xD
-Yo…no creo…-empezó a decir Marsú, agachando la cabeza.
-¡No digas eso!- gritó la pelirroja, envuelta en lágrimas y pegándole un cachetazo al Magi. Marsú tocó su mejilla colorada, desconcertado-.Él va a sobrevivir, no me importa lo que haya que hacer, ¡lo conseguirá!
Y Kaileena cayó al suelo de rodillas, sollozando desconsoladamente, a un lado de la cama dónde Judal dormía, enfermo. Marsú se arrodilló y la abrazó, tratando de calmarla. No tenía palabras para decirle, él, que siempre sabía cómo responder ante cualquier situación, no tenía ni la más remota idea de cómo actuar. Dejó que ella apoyara su cabeza sobre su pecho y le dio un pequeño beso a su cabellera, envolviéndose con el agradable aroma a fresas que emanaba, unas lágrimas cristalinas surgieron de sus ojos ámbar y surcaron su rostro. Sonrío con tristeza, sólo había llorado por Lina y por Judal: ya había perdido a uno, no quería también que su primo –y mejor amigo- se marchara también.
Y así estuvieron, por un largo rato, sin hablarse, sencillamente llorando al lado de un Judal que no los estaba escuchando, o eso creían…
Judal no quería abrir los ojos, le dolía la cabeza y se sentía fatal, pero más aún por escuchar los llantos de sus dos amigos, sufriendo por su destino. ¿Por qué nunca podía ser feliz? Deseaba decirle a Marsú y a Kaileena que dejaran de llorar, que eso lo hacía sentir peor, pero por más que podía estaba paralizado, no tenía las fuerzas siquiera para incorporarse.
A pesar de ser el heredero de todo un enorme reino, él siempre se sintió un completo miserable. Odiaba su vida, ni más ni menos. Odiaba a sus padres y a su hermano, odiaba ser el heredero de Babilonia y todo aquello relacionado con su familia directa. La única luz en esa familia tan horrible (perfecta a la vista, sí, pero despreciable cuando se los conocía en verdad) había sido Lina. Pero ella ya no estaba, había muerto y lo había abandonado, sólo, en medio de las escorias que lo rodeaban. Recordaba nostálgico esos momentos junto con su pequeña hermana, caminando por el palacio junto con Marsú, riendo ante alguna broma que ambos chicos habían ello para que ella se divirtiera, esos tiempos dónde al jugar a las escondidas ambos primos dejaban que ella ganase por ver su sonrisa de felicidad; el sonido cantarín de su risa cuando le hacían cosquillas, o sus ojos somnolientos luego de que le contara alguna historia –siempre con final feliz y parejas que se amaban indescriptiblemente, como les gustaba a ella- y, luego, la arropaba y se marchaba de su cuarto con cuidado. Eran recuerdos tan hermosos, en una época dónde él se sentía completo y feliz –tan distante a su realidad- que le parecieron sólo sueños de la vida del fantasma de aquel niño feliz.
Lina, Lina, ¿Qué haría ahora si estuviera viva? De seguro que estaría tratando de remediar la situación con Lear, ella siempre odiaba cuando ambos jóvenes se peleaban y siempre le decía a Judal que tenía que ser más considerado con su hermano mayor y no tratarlo tan hostilmente. El heredero jamás entendió esa actitud de su hermana, defendiendo a Lear, y, de chico, se sentía celoso de ver como ella lo defendía si él le respondía mal. Lear, de pequeño, siempre había sido un joven serio e inexpresivo, y apenas le dirigía palabras a sus Lina, normalmente la ignoraba y muchas veces casi ni lo veían ya que solía encerrarse en su cuarto.
Si pudiera haber hecho algún movimiento en ese momento, estaba seguro que hubiera hecho una mueca al recordar el funeral de Lina. Él estaba frente a la tumba blanca de su pequeña hermana, llorando en silencio, viendo como su madre también lloraba y su padre decía unas palabras solemnes, con una lágrima bajo sus ojos. No sabía si estaban actuando o si en verdad sentían el dolor por su difunta hija, pero ni se molestó en averiguarlo. Miró a su lado, dónde estaba Lear, inexpresivo como siempre, y sintió un terrible enojo al ver lo poco que le importaba. ¡Era su hermana por Dios! Las palabras de Lear cuando le respondió el porqué de su serenidad aún estaban impresas en su mente. “Se fue porque era débil, es la ley de la vida. ¿De qué sirve llorar? No va a volver”
Y Judal supo en ese momento que odiaba a su hermano más que a nadie en el mundo, incluso más que a su padre.
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Lear firmaba una gran lista de papeles, Adelaida estaba frente a él, sentada y en silencio, con mirada pérdida hacia la ventana.
-Adelaida- dijo el joven pelinegro.
-Dime- respondió ella, con voz monocorde.
-Dime señor- agregó el muchacho.
-Dime- repitió ella.
-O me empiezas a hacer caso o te asesino- comentó con total naturalidad, sin levantar la vista de sus papeles.
-De acuerdo.
-No me provoques.
-No lo hago.
-Ah claro, y seguís respondiendo con máximo dos palabras y sin el “Señor”- prosiguió con sarcasmo.
-En realidad “no lo hago” tiene tres- dijo ella, finalmente, viendo que era mejor no discutir, suspiró y agregó-. De cualquier manera, ¿para qué tengo que hablar más de lo necesario?- y, con un tanto de repulsión, dijo- Señor.
-Es molesto sentir que hablás solo- opinó el muchacho, terminando de firmar el último papel y alzando la vista para verla.
-Como si mis palabras te importaran- repuso ella.
-Créeme, me interesan más de lo que crees- aseguró él, levantándose y marchándose, siendo precedido por la pelinegra.
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-¿Hay algo que se pueda hacer?- preguntó Kaileena a los doctores. Marsú los había llamado y, en ese momento, inspeccionaban al muchacho dormido.
-No sabemos que tiene- dijo uno de ellos- Pero lo mejor será que, si no podemos bajar la fiebre, al menos se mantenga y no suba.
-Continúen con los paños de agua fría- les informó el otro, mientras con una jeringa pinchaba el brazo del muchacho, introduciéndole un medicamento- Por lógica esto debería bajarle la fiebre.
-Muchísimas gracias- dijo Marsú sereno.
-Volveremos en unas horas para ver como evoluciona su estado, en el caso de que ocurra algo grave, búsquenos en seguida- dijeron y, finalmente, los dos doctores se marcharon.
Kaileena volvió a su tarea de colocarle un paño de agua fría al heredero. Pasaron varios minutos hasta que Marsú notó algo.
-Kaileena, ¡está abriendo los ojos!
Efectivamente, Judal, con pereza, abrió los ojos y pestañeó un poco hasta incorporarse débilmente.
-¡Judal!- gritó Kaileena, abrazándolo y comenzando a llorar.
-Amigo, nos preocupastes- comentó su primo, suspirando relajado.
-Lo noté- dijo Judal, y miró a los alrededores- ¿Vieron a Lear?
-No- respondió Marsú.
-Yo tampoco- se apresuró a mentir Kaileena, pero el heredero lo notó.
-Lo viste- dijo él rotundamente- ¿Qué estaba haciendo?
-Le hablaba a Adelaida aunque no logré escuchar- comentó ella, sonando natural.
Judal miró hacia un punto invisible de la habitación, tenía que hacer algo, pero no sabía qué y se maldijo, por ya ni sabía cuanta vez consecutiva, a sus malditos familiares que hacían su vida miserable.
-Judal, deberías descansar- pidió Kaileena, preocupada.
-No puedo- respondió el, hosco.
-Aún no te has recuperado, sigues teniendo fiebre- dijo ella, tocando su frente.
De repente, la puerta se abrió y Lear entró, precedido por Adelaida. Judal le dirigió su mejor mirada envenenada pero el pelinegro sencillamente la ignoró.
-Kaileena, ha llegado la modista y tiene tu vestido. Deberás probártelo para terminarlo- comentó el muchacho, sereno. La pelirroja miró a Judal de reojo, el cual asintió levemente y, con un suspiro, caminó hacia el heredero mayor.
-Así que el enfermo era mi hermano menor- dijo el muchacho, que encontraba eso aparentemente entretenido.
-¿Hay algo más que necesites?- preguntó Kaileena con frialdad.
-No- respondió él- Mi esclava te ayudará a probarte el vestido de novia. ¿Verdad?
-Sí, Señor- comentó ella con seriedad. Los tres se marcharon de la habitación dejando a ambos primos solos.
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Me encantó escribir sobre los pensamientos de Judal como si fueran una historia con pocos diálogos y me deprimió luego al leer su sufrimiento xD.
Página 8 ♥
PD: Lear es un forro pero onda que es lindo el hdp, no sé, le hará la vida imposible a Judal y a Ali pero no puedo enojarme en serio xD

Camis16- **Alma*Contest**

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Edad: 17
Cumpleaños!!: 03/05/1995
Mi llegada: 07/12/2008
Mis Mensajes: 623
Listones: 153
Medallas: 2608
Re: [Roll] The city of Babylonia~
- ¿Que Le Pasa a Judal? - Preguntó La Pelinegra Mientras Observaba a Kaileena Tomarse Unas Medidas -
- Esta Enfermo - Respondió La Joven Con Seriedad Mientras Hiba Escribiendo Las Medidas En Un Cuaderno -
- ¿De Que? - Preguntó Nuevamente Adelaida -
- Fiebre - Respondió Simplemente La Pelirroja Mientras Tomaba El Centímetro -
- ¿Se Pondra Bien? - Preguntó Adelaida. Kaileena Dejó Las Cosas Sobre La Mesa Para Ver a La Chica -
- No Lo Sé - Contestó Sin Más - Judal Tuvo Una Enfermerdad Parecida Después De Que Lina Murió - La Muchacha Caminó Hacia La Puerta - De La Que Salió Por Casualidad - Dijo Para Luego Salir De La Habitación -
- ¿Hablando Con Adelaida? - Preguntó Lear Cuando Observó a Kaileena Caminar Hacia La Habitación De Judal -
- No Me Dejas Pasar - Le Dijo La Pelirroja Sin Emoción En Su Tono De Voz -
- ¿Te Hice Algo? - Preguntó Lear Con Media Sonrisa -
- Nacer - Le Espetó Con Odio Kaileena Mientras Le Daba Un Golpe Con Su Hombro Para Poder Pasar -
- Eso Dolió - Murmuro Sin Inmutarse Mientras Observaba a La Muchacha Desaparecer Tras Doblar Una Esquina -
--------
- ¿Como Estas Judal? - Preguntó Kaileena Mientras Entraba a La Habitación -
- ¿La Verdad? - Preguntó Mientras Se Tomaba La Cabeza Con Una Mano - No Mejor -
- Estaras Bien - Le Dijo Kaileena Mientras Se Sentaba En El Hueco Que Habia Entre Las Piernas Del Heredero - Yo Me Quedó Con Vos -
- Gracias Kaileena - Susurro El Pelinegro Mientras La Miraba Con Cariño -
- ¿Sabes? - Susurro Mientras Bajaba Levemente La Mirada - Marsú Me Contó Lo Que Pasó Con Tu Hermana - Dijo Con Tranquilidad -
- Lo Imagine - Respondió Con Seriedad -
- No Quiero Que Te Mueras Judal - Dijo Mientras Los Ojos Se Le Llenaban De Lágrimas - No Podes Dejarme -
- Kaileena - Judal La Tomó En Brazos Para Secarle Las Lágrimas - Te Prometo Que Jamás Te Dejare Sola - Susurro a Oidos De La Joven - Jamás - Dijo Sin Estar Internamente Seguro De Poder Cumplir - Pero Por Favor No Llores - Le Suplicó Mientras La Rodeaba Con Sus Brazos - Me Matas Cuando Lo Haces -
- ... - Marsú Llegó a La Habitación Con Un Cuenco Nuevo. Hiba a Hablar Pero Se Calló Cuando Observó a Kaileena Echa Un Obillo Sobre Judal - ¿Esta Bien? - Preguntó En Susurros a Judal -
- No - Respondió Debastado - Esta Intranquila -
- Hermano - Marsú Se Sentó a Su Lado Para Comprobar Que La Muchacha Se Habia Quedado Dormida - No Tenes Idea De Lo Sos Para Kaileena -
- No - Respondió Con Sinceridad - La Verdad Que No -
- Te Quiere Muchicimo - Susurro Mientras La Miraba - Te Necesita - Le Dijo Mientras Posaba Nuevamente Sus Ojos En Judal - No Como Adelaida Que No Fue Capas De Venir a Ver Como Estabas -
- Lo Sé - Susurro Mientras Escondia La Mirada Entre Sus Cabellos -
- Pero La Chica Que Tenes En Brazos Se Muere Por Tu Bienestar - Le Regañó En Voz Baja - Pensalo Judal - Le Dijo Mientras Le Tocaba La Frente -
- ¿Sigue Sin Bajar? - Preguntó Con Mirada Ausente -
- Lamento Decir Que Si - Susurro Preocupado - No Cede -
- No Importa - Murmuro El Heredero De Babilonia - Quisas Lina Me Quiera Con Ella -
- No Digas Pelotudeses - Marsú Levantó Levemente La Voz - Que Me Perdone Pero No Dejare Que Te Des Por Vencido - Le Espetó - Judal Se Lo Dijiste a Kaileena - Le Suplicó - Si No Queres Pelear Por Vos Pelea Por Ella -
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- ¿Preocupada? - Preguntó Lear Mientras Posaba Su Mirada En Adelaida -
- No - Dijo Sin Más Mientras Seguia Caminando -
- Mi Hermano Es Débil - Dijo Tranquilo Mientras Doblaba Una Esquina Para Ir a Buscar Unos Papeles Donde Su Padre - Se Va a Morir - Una Puntada En El Pecho De Adelaida Hiso Que La Joven Casi Rompiera a Llorar - No Te Pongas Sensible - Le Espetó Sabiendo Que Eso Habia Causado Cierto Dolor En La Muchacha - Sera Una Muerte Más De Las Miles Que Tenemos Que Soportar Todos Los Días - Dijo Sereno - Le Pasó a Lina Por No Poder Consigo Misma - Dijo Con Media Sonrisa - Tarde o Temprano Le Pasara a Judal -
- ¿Como Podes Decir Eso? - Susurro Entre Dientes La Joven. Lear Llegó a Escucharla -
- Sencillo - Dijo Sereno Sin Borrar Esa Espantosa Sonrisa - No Me Interesan - Dijo Con Sinceridad - No Me Interesaba Lina - Dijo Mientras Posaba Sus Ojos Rojos En Adelaida - Mucho Menos Me Interesa Judal - Dijo Tranquilo Mientras Golpeaba La Puerta Del Despacho De Su Padre - Judal Es Un Estorbo - Dijo Mientras Esperaba - Uno Que Espero Se Valla Pronto al Infierno -
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Ya~ ♥
- Esta Enfermo - Respondió La Joven Con Seriedad Mientras Hiba Escribiendo Las Medidas En Un Cuaderno -
- ¿De Que? - Preguntó Nuevamente Adelaida -
- Fiebre - Respondió Simplemente La Pelirroja Mientras Tomaba El Centímetro -
- ¿Se Pondra Bien? - Preguntó Adelaida. Kaileena Dejó Las Cosas Sobre La Mesa Para Ver a La Chica -
- No Lo Sé - Contestó Sin Más - Judal Tuvo Una Enfermerdad Parecida Después De Que Lina Murió - La Muchacha Caminó Hacia La Puerta - De La Que Salió Por Casualidad - Dijo Para Luego Salir De La Habitación -
- ¿Hablando Con Adelaida? - Preguntó Lear Cuando Observó a Kaileena Caminar Hacia La Habitación De Judal -
- No Me Dejas Pasar - Le Dijo La Pelirroja Sin Emoción En Su Tono De Voz -
- ¿Te Hice Algo? - Preguntó Lear Con Media Sonrisa -
- Nacer - Le Espetó Con Odio Kaileena Mientras Le Daba Un Golpe Con Su Hombro Para Poder Pasar -
- Eso Dolió - Murmuro Sin Inmutarse Mientras Observaba a La Muchacha Desaparecer Tras Doblar Una Esquina -
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- ¿Como Estas Judal? - Preguntó Kaileena Mientras Entraba a La Habitación -
- ¿La Verdad? - Preguntó Mientras Se Tomaba La Cabeza Con Una Mano - No Mejor -
- Estaras Bien - Le Dijo Kaileena Mientras Se Sentaba En El Hueco Que Habia Entre Las Piernas Del Heredero - Yo Me Quedó Con Vos -
- Gracias Kaileena - Susurro El Pelinegro Mientras La Miraba Con Cariño -
- ¿Sabes? - Susurro Mientras Bajaba Levemente La Mirada - Marsú Me Contó Lo Que Pasó Con Tu Hermana - Dijo Con Tranquilidad -
- Lo Imagine - Respondió Con Seriedad -
- No Quiero Que Te Mueras Judal - Dijo Mientras Los Ojos Se Le Llenaban De Lágrimas - No Podes Dejarme -
- Kaileena - Judal La Tomó En Brazos Para Secarle Las Lágrimas - Te Prometo Que Jamás Te Dejare Sola - Susurro a Oidos De La Joven - Jamás - Dijo Sin Estar Internamente Seguro De Poder Cumplir - Pero Por Favor No Llores - Le Suplicó Mientras La Rodeaba Con Sus Brazos - Me Matas Cuando Lo Haces -
- ... - Marsú Llegó a La Habitación Con Un Cuenco Nuevo. Hiba a Hablar Pero Se Calló Cuando Observó a Kaileena Echa Un Obillo Sobre Judal - ¿Esta Bien? - Preguntó En Susurros a Judal -
- No - Respondió Debastado - Esta Intranquila -
- Hermano - Marsú Se Sentó a Su Lado Para Comprobar Que La Muchacha Se Habia Quedado Dormida - No Tenes Idea De Lo Sos Para Kaileena -
- No - Respondió Con Sinceridad - La Verdad Que No -
- Te Quiere Muchicimo - Susurro Mientras La Miraba - Te Necesita - Le Dijo Mientras Posaba Nuevamente Sus Ojos En Judal - No Como Adelaida Que No Fue Capas De Venir a Ver Como Estabas -
- Lo Sé - Susurro Mientras Escondia La Mirada Entre Sus Cabellos -
- Pero La Chica Que Tenes En Brazos Se Muere Por Tu Bienestar - Le Regañó En Voz Baja - Pensalo Judal - Le Dijo Mientras Le Tocaba La Frente -
- ¿Sigue Sin Bajar? - Preguntó Con Mirada Ausente -
- Lamento Decir Que Si - Susurro Preocupado - No Cede -
- No Importa - Murmuro El Heredero De Babilonia - Quisas Lina Me Quiera Con Ella -
- No Digas Pelotudeses - Marsú Levantó Levemente La Voz - Que Me Perdone Pero No Dejare Que Te Des Por Vencido - Le Espetó - Judal Se Lo Dijiste a Kaileena - Le Suplicó - Si No Queres Pelear Por Vos Pelea Por Ella -
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- ¿Preocupada? - Preguntó Lear Mientras Posaba Su Mirada En Adelaida -
- No - Dijo Sin Más Mientras Seguia Caminando -
- Mi Hermano Es Débil - Dijo Tranquilo Mientras Doblaba Una Esquina Para Ir a Buscar Unos Papeles Donde Su Padre - Se Va a Morir - Una Puntada En El Pecho De Adelaida Hiso Que La Joven Casi Rompiera a Llorar - No Te Pongas Sensible - Le Espetó Sabiendo Que Eso Habia Causado Cierto Dolor En La Muchacha - Sera Una Muerte Más De Las Miles Que Tenemos Que Soportar Todos Los Días - Dijo Sereno - Le Pasó a Lina Por No Poder Consigo Misma - Dijo Con Media Sonrisa - Tarde o Temprano Le Pasara a Judal -
- ¿Como Podes Decir Eso? - Susurro Entre Dientes La Joven. Lear Llegó a Escucharla -
- Sencillo - Dijo Sereno Sin Borrar Esa Espantosa Sonrisa - No Me Interesan - Dijo Con Sinceridad - No Me Interesaba Lina - Dijo Mientras Posaba Sus Ojos Rojos En Adelaida - Mucho Menos Me Interesa Judal - Dijo Tranquilo Mientras Golpeaba La Puerta Del Despacho De Su Padre - Judal Es Un Estorbo - Dijo Mientras Esperaba - Uno Que Espero Se Valla Pronto al Infierno -
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Ya~ ♥

Caar.- .::░ღAdmin~Contest.ღ░::.

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Edad: 17
Cumpleaños!!: 31/03/1995
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Re: [Roll] The city of Babylonia~
El heredero suspiró, sin saber bien qué le depararía su destino y cuánto tiempo viviría.
-Pelear por ella- repitió, pensativo.
-No permitiré que te vayas y la dejes sola- comentó Marsú, sereno, observando a la muchacha que dormía y cuyo rostro al fin había tomado una apariencia relajada-. Si te vas, yo te extrañaría y no sabes cómo pero seguiría adelante. Pero Kaileena…-esperó unos segundos, meditando la respuesta- sabes que ella es frágil tanto en personalidad como físicamente, ¿sabes lo qué causaría tu muerte en ella?
-Yo le había dicho eso a Lina, cuando estaba enferma…”No permitiré que te vayas, no me abandonarás”- dijo Judal, con una sonrisa triste mientras acariciaba con suavidad los cabellos rojizos de su prometida-. Y al final mis palabras no sirvieron de nada.
-Quizás ella tenía que irse, aunque no quisiéramos- comentó Marsú, agachando la cabeza y en voz baja-. Lo pensé varias veces, quizás allá arriba la necesitaban y por eso tuvo que irse.
-Eso es un consuelo infundado- dijo Judal, inexpresivo-. Es un razonamiento parecido al de mi hermano, “es la ley de la vida”. Murió por su enfermedad, porque fuimos inútiles y no encontramos la manera de salvarla, no por otro motivo.
-Judal, ¡no puedes echarte la culpa de lo que le pasó!- le espetó su primo, enojado.
-¿Por qué no?- preguntó, a la defensiva-. No voy a seguir el razonamiento de mi hermano, ni tampoco tu consuelo con Dios. Antes, cuando era pequeño, quizás sí, pero me di cuenta que Dios me abandonó hace mucho tiempo.
Marsú se quedó en silencio, sin saber bien qué decir. Le dirigió una mirada expectante y de reproche a su primo, y éste, suspirando, dijo:
-Quédate tranquilo, no voy a dejar sola a Kaileena.
-Ella te necesita. Lo sabes- continuó Marsú, esta vez más tranquilo.
-Sí, lo sé- respondió el heredero.
-Lo mejor será que pienses bien en qué hacer, sabes a que me refiero- prosiguió el pelirrojo-. Sería lo mejor para los dos.
-¿Eso crees?- preguntó el joven de ojos rubí.
-Los esclavos nunca tuvieron una buena vida Judal ni tampoco la tendrán- continuó Marsú, tratando de ser lo más sutil posible- Será mejor que la olvides, porque ella con tal de sobrevivir lo hará también, ya viste su actitud cuando entró al cuarto.
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Escuchó el ruido de pasos detrás de la puerta y Adelaida, inconscientemente, se situó, disimuladamente, detrás de Lear.
-No te hará nada, tranquila, no voy a dejar que lo haga- dijo el joven, sonriendo entretenido ante la acción. Y esa actitud, extrañamente, le hizo recordar a Judal.
-¡Lear! ¡Hijo mío!- dijo el rey, una vez que vio al muchacho pelinegro frente a él. Lo abrazó sonriente-. No me has avisado que vendrías.
Ladeó un poco la vista, notando a la ojiazul, quién observaba, aparentemente interesada, una maceta que había a un costado.
-¿Qué hace acá? Preferiría que estuviera lejos de mi casa-repuso él, con voz furibunda.
-¿Así recibes a tu hijo?- preguntó con sarcasmo Lear- Déjala, yo me encargo de ella.
-Sería mucho más sencillo y rápido matarla- repuso él, pero se encogió de hombros y dijo- Haz lo que quieras, confío en vos.
-Ten- dijo el muchacho, entregándole los papeles- Te adelanté gran parte del trabajo.
-Eres digno de ser un Magi- comentó el rey, encantado- Haremos una gran cena esta noche por tu regreso, diré a los sirvientes para que preparen todo…
-Preferiría que no- dijo él, con naturalidad-. Sabes padre que prefiero estar tranquilo y solo. Sólo diles que me lleven la cena a mi cuarto.
-De acuerdo- comentó el rey- ¿Necesitas algo más?
-No, cualquier cosa te aviso- dijo él, marchándose seguida por Adelaida.
-Puedo preguntarte algo- pidió Adelaida, mientras seguían caminando por los pasillos del palacio en silencio.
-Hasta que te dignas a hablarme- comentó él, sonriendo.
-¿Quién es Lina?
-¿Judal no te lo contó? Era nuestra hermana pequeña, era muy unida a Judal pero murió cuando éramos niños de una enfermedad. Eso le afectó bastante a él y se enfermó, sobreviviendo de milagro- explicó Lear, sin inmutarse- ¿Alguna otra pregunta?
-No- respondió ella sin siquiera mirarlo, seria.
-Me sorprende que no me preguntaras el porqué odio a Judal- comentó Lear, tratando de entablar una charla.
-Que yo supiera tus motivos no cambiará en nada la situación- dedujo ella.
-Tienes razón- admitió él, con una media sonrisa de superioridad.
-¿Tenés que hacer esa sonrisa cada dos por tres?- se animó a preguntar la pelinegra, mirándolo de reojo.
-¿Te recuerda a Judal?- preguntó entretenido-. Él también tiene esa costumbre.
-Para nada- repuso ella rápidamente-.Sus sonrisas no se parecen en nada, ni tampoco los motivos por los cuales lo hacen.
-Ahora me toca a mí preguntarte- dijo Lear, volviendo a poner su expresión serena y mirando, con un claro deje de curiosidad a la pelinegra-. Mi padre cree que sólo estás con Judal para conseguir la buena vida del Palacio y, con suerte, lograr casarte con él y ser pariente política de los Magi, lo que te haría asumir al trono como Reina, también.
Adelaida arqueó una ceja, con cara de asco. ¿En serio el rey era tan estúpido?
-Pero yo no creo eso- agregó Lear-. No eres estúpida, sabes que jamás, al ser una esclava podrías casarte con el heredero al trono. Pero eso me hace preguntar, ¿por qué hiciste tanto por él? Estuviste arriesgando tu vida peligrosamente, y lo sabes.
-¿No es obvio?- cuestionó ella- Es tan obvio que no entiendo cómo ninguno de los dos se dan cuenta.
-Es estúpido- dijo Lear- Arriesgas tu vida por alguien con el que nunca podrías ser feliz.
-No lo niego- admitió Adelaida, esta vez observando ella fijamente a los ojos carmín del pelinegro- Pero, ¿sabes qué? Cada momento que pasé con tu hermano, por más ínfimo que fuese, hacía que valiera la pena hacer toda esa locura. Vos mismo lo dijiste Lear: Yo soy una esclava. En el pueblo me odian, no podía conseguir un empleo y tuve que robar para sobrevivir; sé que mi futuro es incierto, que podría morir incluso después de que te diga esto, por eso no pensaba en el mañana sino en el hoy, en tratar de conseguir la mayor cantidad de esos momentos con tu hermano, de esa felicidad que no me correspondía, ni que tampoco me corresponde.
-No pienso igual que vos, creo que sigue siendo estúpido lo que hacés- continuó Lear y, luego de pensarlo unos segundos, agregó-, pero, igualmente, es interesante tu razonamiento…aunque no lo creas, me agradas.
Marsú esperaba, pacientemente, frente a la puerta del cuarto de Lear, sabiendo que en algún momento él pasaría por los pasillos. No estaba seguro de si lo que iba a hacer era correcto, pero, al ver al heredero caminando junto con Adelaida relajadamente (o al menos él lo demostraba), supo que no había vuelta atrás.
-…aunque no lo creas, me agradas- había dicho el pelinegro y Marsú se enojó al escuchar esas palabras, pero lo disimuló-. ¡Primo! Al parecer nos estabas esperando.
-¿Podría hablar con tu esclava?- pidió el pelirrojo, sonriendo forzadamente.
-Claro. No hay drama- dijo el muchacho, entrando a su cuarto- Cuando termines Adelaida, entra.
Marsú la miró y la esclava sintió el enojo en esos ojos. Supo que no le iba a esperar nada bueno.
-Escúchame con atención- pidió Marsú- Judal está enfermo, creo que eso lo sabes. Lo que tiene es extraño y grave, y superar la enfermedad depende mucho de su estado anímico. Ahí tenemos el problema.
-Y yo tengo la culpa, ¿verdad?- preguntó Adelaida con desgano, recibiendo como respuesta una mirada envenenada de Marsú.
-Esta situación no le favorece en nada a Judal, lo he estado pensando hace tiempo: la relación que tienen ustedes dos sólo los perjudica.
Adelaida suspiró.
-Ve al punto.
-De acuerdo- dijo Marsú- No te obligaré a hacerlo porque yo no soy así, sencillamente te lo diré para que lo pienses: Deberías dejar que Judal haga su vida, cortar todo lazo con él. Él podría vivir tranquilo, se casaría con Kaileena –quien lo necesita- y terminarían siendo felices además de que ya se habría recuperado al no tener tanto estrés. Al principio le molestará, pero Kaileena estará allí para ayudarlo y apoyarlo en cualquier momento porque lo ama como mejor amigo, pero tranquilamente podría ser como algo más, él se dará cuenta de eso y tarde o temprano se enamorará de ella también.
-Y vivieron felices y comieron perdices- agregó Adelaida tratando de parecer fuerte, pero por dentro sólo se sentía una desgraciada-. Aunque hay algo que no me cierra.
-¿Qué?- preguntó el Magi, asombrado.
-Vos- dijo ella- ¿Qué te pasará? Pensé que amabas a Kaileena.
-Y por eso sé que será feliz con Judal, eso a mí me basta- confesó el pelirrojo, con una sonrisa triste- Y no, no estoy tratando de imitar al pelotudo de Caleb, pero sé que Kaileena deberá casarse con Judal de todas formas y creo que si ambos lo hacen con amor serán felices, además de que mi primo y mejor amigo podría recuperarse si se olvida de ti y toda la mierda que te rodea- dijo, sin importarle lo cruel que sonaban sus palabras- en serio: piénsalo.
Y se marchó. Adelaida esperó unos segundos para poder asimilar toda esa información y, componiendo un rostro sereno y relajado que no correspondía para nada a lo que en verdad sentía, entró a la enorme habitación de Lear.
-¿De qué hablaron?- preguntó el pelinegro, acostado en su gran cama con un libro y sin siquiera mirarla.
-De lo hija de puta que soy- respondió ella.
-----------------------------------
Ante la insistencia de Kaileena, ella se quedó en el cuarto de Judal, sin querer ir a acostarse al suyo por más que estuviera al lado. Había estado en su habitación, acostado, todo el día, en los horarios de la comida, Marsú les traía los platos. Su primo, una vez entrada la medianoche, se marchó a su cuarto en el palacio, no muy lejos de allí.
Ya era de madrugada y el heredero sencillamente no podía dormir, se levantó con cuidado, notando que Kaileena se había quedado dormida sentada en la silla al lado del colchón. Debía de estar en verdad cansada para dormirse en ese incómodo lugar y lo confirmó cuando la cargó con cuidado y la acostó en su cama y ella ni siquiera reaccionó.
La vio allí, dulcemente dormida y con ojeras en sus ojos; se sintió tremendamente miserable cuando vio el rastro de las lágrimas que habían surcado por su diminuto y suave rostro. Y más aún, al saber que él había sido el causante de ello. Recordó las palabras de Marsú, que estuvieron rondando por su mente durante toda la tarde. “Si no quieres pelear por ti, al menos hazlo por ella” “Kaileena te necesita, no como Adelaida que ni siquiera vino a verte”. ¡Maldito Marsú! Gracias a sus comentarios había conseguido aumentar su ya molesto dolor de cabeza con esos pensamientos y las dudas que lo acechaban.
Seguía sin sentirse bien pero no quería estar en la habitación, caminando en puntas para no hacer ruido, salió de la habitación y comenzó a caminar por los pasillos tratando de reorganizar sus pensamientos.
Trató de recordar cómo había sobrevivido cuando era pequeño a esa extraña fiebre que nunca cesaba, recordaba su dolor ante la pérdida de su hermana y que estaba dispuesto a rendirse para ir con ella. Se había dormido esa noche, deprimido y adolorido, sin saber cuándo de una vez por todas se iría con su hermana y podrían estar juntos, como esos momentos de felicidad que ya no había sentido de nuevo; él nunca había sido una persona que soñara, pero en ese momento lo había hecho: y allí estaba su hermana, diciéndole que peleara por él y por ella, que no se rindiera. Al despertarse, cuando le hicieron el control diario, comprobaron que había bajado unos grados de fiebre y eso era alentador. Y él estuvo decidido a seguir luchando para superar su enfermedad, porque la frase que le había dicho Lina, antes de despertarse, lo motivaba a seguir adelante. Lina de pequeña había sido su luz para soportar a sus padres y a su hermano, y, aún sin estar, lo seguía siendo, como una estrella que jamás se apagaba y que siempre estaba allí, iluminando, por más que él no lo viera.
-“Vive por mí”- Judal repitió la frase que su hermana, en sueños, le había dicho. Y se sintió más miserable aún por haberlas olvidado horas antes, claro que él lucharía y no moriría, pelearía por Kaileena y viviría por Lina. No importara lo que tendría que hacer, él lo cumpliría.
Caminó distraído, ya un poco mejor anímicamente de haber encontrado la fuerza para seguir adelante, sin darse cuenta que estaba frente a la puerta del cuarto de su hermano.
Escuchó unos ruidos y, de repente, se dio vuelta viendo el rostro de Lear a centímetros de él. ¿Cómo no la había notado? Quizás él estar pensativo no la hizo oírla antes.
-¿Qué haces?- susurró Judal. El pelinegro tenía en sus manos una bandeja con comida y agua.
-Debería preguntarte yo eso- dijo él sin inmutarse-. Le traje comida a la esclava.
-¿A las 4:30 de la madrugada?
-Quería ver cuánto tiempo estaba sin probar bocado hasta quejarse, desde la mañana que la encontré que no come- comentó con naturalidad
-¿La querés matar de inanición o qué?- le espetó el menor de los hermanos, enojado.
-Tardó en comer porque no se quejó en ningún momento, si lo hubiera hecho antes ya le habría traído algo, pero es más que obvio que tiene hambre y debe comer algo aunque no se va a morir por unas horas. Siempre fuiste exagerado, hermano.
Judal no respondió, su hermano abrió la puerta de su cuarto y dijo:
-Adelaida, ¿ya te cambiaste? Ven aquí- ordenó relajado.
Y la muchacha obedeció y se acercó a su dueño, en silencio, miró a Judal, quien estaba frente a la puerta abierta.
-Tengo buen gusto- se dijo a sí mismo Lear observando el camisón blanco de tira y seda que le había ordenado a ponerse a su esclava- ¿Verdad Judal?
La ojiazul bajó la cabeza, sin querer mirar a nadie, se sentía fatal y ver a Judal no le ayudaba para nada. Lear notó esa actitud y le levantó el mentón obligándola a mirar a su hermano menor.
-No agaches la cabeza, no seas tímida- dijo él, entretenido y gozando del sufrimiento de ambos muchachos-. Habrás hecho cada cosa con mi hermano ya, es estúpido que sientas vergüenza.
Y Judal se enojó y eso se vio reflejado en su rostro claramente, él sabía que si no se sentiría tan mal ya se habría abalanzado hacia su hermano y golpeado hasta el hartazgo. Adelaida también notó eso, además de que le preocupó ver como el heredero comenzaba a respirar más deprisa y su rostro enrojecía de la fiebre; fue en ese momento que recordó las palabras de Marsú. Quizás podría dejar de ser tan hija de puta…
-Judal, solo andate. Por favor- susurró Adelaida.
-Tienes permiso para decir lo que quieras- insistió Lear, quién se había dado cuenta de las intenciones de la pelinegra.
-Esto no da para más Judal, ¡nos lastima a ambos! No lo tolero más, ya no lo soporto. ¡Ház tu vida! Yo no quiero saber nada más, ¡no vale la pena! ¡no por tanto sufrimiento! Sé feliz por tu parte y déjame serlo a mí también… - su rostro era serio mientras decía aquellas palabras tan hirientes y, cuando vio los ojos rojos de Judal que se abrían de par en par, desconcertado, supo que le había creído.
-La dama ha hablado- comentó Lear, completamente entretenido y abrazando a la pelinegra por la espalda, dándole un beso a centímetros del labio sabiendo que eso molestaría a su hermano aún más.
Judal la observó, decepcionado y con una mezcla de odio y ella supo lo que expresaba esa mirada, era un “Jamás esperé eso de vos…”. Se dio vuelta y se marchó, cerrando la puerta de un portazo.
Adelaida nunca se había sentido peor, quería gritar, llorar y no salir jamás del cuarto, necesitaba sollozar desconsoladamente, liberar toda esa amargura que estaba reprimida en su cuerpo.
-Ni se te ocurra llorar- le susurró Lear al oído, aún abrazándola.
Y aunque le resultó difícil y las lágrimas amenazaban con salir de sus ojos, ella contuvo el llanto, porque eso era lo que los esclavos hacían.
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Tardé muchísimo en hacer la conti (fíjate la hora que lo subo y pensá que estuve escribiendo desde que comencé a chatear con vos, jajaja). Es que al principio estaba seca seca, y después de la nada, a la nochecita, me re inspiré mal y empecé a hacer sentir miserables a Judal y a Adelaida (especialmente a Ali, me da pena hacerle tanto mal a Judal, es muy tierno xD). Y me copé escribiendo: Casi cinco hojas completas del word! owo.
El bardo que estamos armando es tremendo, lo adoro xD.
PD: Marsú cada vez me está cayendo peor xD.
PD2: Recién termino de releer lo que escribí, creo que con esta conti me recibo con títulos oficiales de tremenda hija de puta xD.
PD3: Amo las posdatas y soy una pelotuda por decirlo tantas veces pero me gusta.
PD4: PD te amo mucho ♥ ahre xD
-Pelear por ella- repitió, pensativo.
-No permitiré que te vayas y la dejes sola- comentó Marsú, sereno, observando a la muchacha que dormía y cuyo rostro al fin había tomado una apariencia relajada-. Si te vas, yo te extrañaría y no sabes cómo pero seguiría adelante. Pero Kaileena…-esperó unos segundos, meditando la respuesta- sabes que ella es frágil tanto en personalidad como físicamente, ¿sabes lo qué causaría tu muerte en ella?
-Yo le había dicho eso a Lina, cuando estaba enferma…”No permitiré que te vayas, no me abandonarás”- dijo Judal, con una sonrisa triste mientras acariciaba con suavidad los cabellos rojizos de su prometida-. Y al final mis palabras no sirvieron de nada.
-Quizás ella tenía que irse, aunque no quisiéramos- comentó Marsú, agachando la cabeza y en voz baja-. Lo pensé varias veces, quizás allá arriba la necesitaban y por eso tuvo que irse.
-Eso es un consuelo infundado- dijo Judal, inexpresivo-. Es un razonamiento parecido al de mi hermano, “es la ley de la vida”. Murió por su enfermedad, porque fuimos inútiles y no encontramos la manera de salvarla, no por otro motivo.
-Judal, ¡no puedes echarte la culpa de lo que le pasó!- le espetó su primo, enojado.
-¿Por qué no?- preguntó, a la defensiva-. No voy a seguir el razonamiento de mi hermano, ni tampoco tu consuelo con Dios. Antes, cuando era pequeño, quizás sí, pero me di cuenta que Dios me abandonó hace mucho tiempo.
Marsú se quedó en silencio, sin saber bien qué decir. Le dirigió una mirada expectante y de reproche a su primo, y éste, suspirando, dijo:
-Quédate tranquilo, no voy a dejar sola a Kaileena.
-Ella te necesita. Lo sabes- continuó Marsú, esta vez más tranquilo.
-Sí, lo sé- respondió el heredero.
-Lo mejor será que pienses bien en qué hacer, sabes a que me refiero- prosiguió el pelirrojo-. Sería lo mejor para los dos.
-¿Eso crees?- preguntó el joven de ojos rubí.
-Los esclavos nunca tuvieron una buena vida Judal ni tampoco la tendrán- continuó Marsú, tratando de ser lo más sutil posible- Será mejor que la olvides, porque ella con tal de sobrevivir lo hará también, ya viste su actitud cuando entró al cuarto.
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Escuchó el ruido de pasos detrás de la puerta y Adelaida, inconscientemente, se situó, disimuladamente, detrás de Lear.
-No te hará nada, tranquila, no voy a dejar que lo haga- dijo el joven, sonriendo entretenido ante la acción. Y esa actitud, extrañamente, le hizo recordar a Judal.
-¡Lear! ¡Hijo mío!- dijo el rey, una vez que vio al muchacho pelinegro frente a él. Lo abrazó sonriente-. No me has avisado que vendrías.
Ladeó un poco la vista, notando a la ojiazul, quién observaba, aparentemente interesada, una maceta que había a un costado.
-¿Qué hace acá? Preferiría que estuviera lejos de mi casa-repuso él, con voz furibunda.
-¿Así recibes a tu hijo?- preguntó con sarcasmo Lear- Déjala, yo me encargo de ella.
-Sería mucho más sencillo y rápido matarla- repuso él, pero se encogió de hombros y dijo- Haz lo que quieras, confío en vos.
-Ten- dijo el muchacho, entregándole los papeles- Te adelanté gran parte del trabajo.
-Eres digno de ser un Magi- comentó el rey, encantado- Haremos una gran cena esta noche por tu regreso, diré a los sirvientes para que preparen todo…
-Preferiría que no- dijo él, con naturalidad-. Sabes padre que prefiero estar tranquilo y solo. Sólo diles que me lleven la cena a mi cuarto.
-De acuerdo- comentó el rey- ¿Necesitas algo más?
-No, cualquier cosa te aviso- dijo él, marchándose seguida por Adelaida.
-Puedo preguntarte algo- pidió Adelaida, mientras seguían caminando por los pasillos del palacio en silencio.
-Hasta que te dignas a hablarme- comentó él, sonriendo.
-¿Quién es Lina?
-¿Judal no te lo contó? Era nuestra hermana pequeña, era muy unida a Judal pero murió cuando éramos niños de una enfermedad. Eso le afectó bastante a él y se enfermó, sobreviviendo de milagro- explicó Lear, sin inmutarse- ¿Alguna otra pregunta?
-No- respondió ella sin siquiera mirarlo, seria.
-Me sorprende que no me preguntaras el porqué odio a Judal- comentó Lear, tratando de entablar una charla.
-Que yo supiera tus motivos no cambiará en nada la situación- dedujo ella.
-Tienes razón- admitió él, con una media sonrisa de superioridad.
-¿Tenés que hacer esa sonrisa cada dos por tres?- se animó a preguntar la pelinegra, mirándolo de reojo.
-¿Te recuerda a Judal?- preguntó entretenido-. Él también tiene esa costumbre.
-Para nada- repuso ella rápidamente-.Sus sonrisas no se parecen en nada, ni tampoco los motivos por los cuales lo hacen.
-Ahora me toca a mí preguntarte- dijo Lear, volviendo a poner su expresión serena y mirando, con un claro deje de curiosidad a la pelinegra-. Mi padre cree que sólo estás con Judal para conseguir la buena vida del Palacio y, con suerte, lograr casarte con él y ser pariente política de los Magi, lo que te haría asumir al trono como Reina, también.
Adelaida arqueó una ceja, con cara de asco. ¿En serio el rey era tan estúpido?
-Pero yo no creo eso- agregó Lear-. No eres estúpida, sabes que jamás, al ser una esclava podrías casarte con el heredero al trono. Pero eso me hace preguntar, ¿por qué hiciste tanto por él? Estuviste arriesgando tu vida peligrosamente, y lo sabes.
-¿No es obvio?- cuestionó ella- Es tan obvio que no entiendo cómo ninguno de los dos se dan cuenta.
-Es estúpido- dijo Lear- Arriesgas tu vida por alguien con el que nunca podrías ser feliz.
-No lo niego- admitió Adelaida, esta vez observando ella fijamente a los ojos carmín del pelinegro- Pero, ¿sabes qué? Cada momento que pasé con tu hermano, por más ínfimo que fuese, hacía que valiera la pena hacer toda esa locura. Vos mismo lo dijiste Lear: Yo soy una esclava. En el pueblo me odian, no podía conseguir un empleo y tuve que robar para sobrevivir; sé que mi futuro es incierto, que podría morir incluso después de que te diga esto, por eso no pensaba en el mañana sino en el hoy, en tratar de conseguir la mayor cantidad de esos momentos con tu hermano, de esa felicidad que no me correspondía, ni que tampoco me corresponde.
-No pienso igual que vos, creo que sigue siendo estúpido lo que hacés- continuó Lear y, luego de pensarlo unos segundos, agregó-, pero, igualmente, es interesante tu razonamiento…aunque no lo creas, me agradas.
Marsú esperaba, pacientemente, frente a la puerta del cuarto de Lear, sabiendo que en algún momento él pasaría por los pasillos. No estaba seguro de si lo que iba a hacer era correcto, pero, al ver al heredero caminando junto con Adelaida relajadamente (o al menos él lo demostraba), supo que no había vuelta atrás.
-…aunque no lo creas, me agradas- había dicho el pelinegro y Marsú se enojó al escuchar esas palabras, pero lo disimuló-. ¡Primo! Al parecer nos estabas esperando.
-¿Podría hablar con tu esclava?- pidió el pelirrojo, sonriendo forzadamente.
-Claro. No hay drama- dijo el muchacho, entrando a su cuarto- Cuando termines Adelaida, entra.
Marsú la miró y la esclava sintió el enojo en esos ojos. Supo que no le iba a esperar nada bueno.
-Escúchame con atención- pidió Marsú- Judal está enfermo, creo que eso lo sabes. Lo que tiene es extraño y grave, y superar la enfermedad depende mucho de su estado anímico. Ahí tenemos el problema.
-Y yo tengo la culpa, ¿verdad?- preguntó Adelaida con desgano, recibiendo como respuesta una mirada envenenada de Marsú.
-Esta situación no le favorece en nada a Judal, lo he estado pensando hace tiempo: la relación que tienen ustedes dos sólo los perjudica.
Adelaida suspiró.
-Ve al punto.
-De acuerdo- dijo Marsú- No te obligaré a hacerlo porque yo no soy así, sencillamente te lo diré para que lo pienses: Deberías dejar que Judal haga su vida, cortar todo lazo con él. Él podría vivir tranquilo, se casaría con Kaileena –quien lo necesita- y terminarían siendo felices además de que ya se habría recuperado al no tener tanto estrés. Al principio le molestará, pero Kaileena estará allí para ayudarlo y apoyarlo en cualquier momento porque lo ama como mejor amigo, pero tranquilamente podría ser como algo más, él se dará cuenta de eso y tarde o temprano se enamorará de ella también.
-Y vivieron felices y comieron perdices- agregó Adelaida tratando de parecer fuerte, pero por dentro sólo se sentía una desgraciada-. Aunque hay algo que no me cierra.
-¿Qué?- preguntó el Magi, asombrado.
-Vos- dijo ella- ¿Qué te pasará? Pensé que amabas a Kaileena.
-Y por eso sé que será feliz con Judal, eso a mí me basta- confesó el pelirrojo, con una sonrisa triste- Y no, no estoy tratando de imitar al pelotudo de Caleb, pero sé que Kaileena deberá casarse con Judal de todas formas y creo que si ambos lo hacen con amor serán felices, además de que mi primo y mejor amigo podría recuperarse si se olvida de ti y toda la mierda que te rodea- dijo, sin importarle lo cruel que sonaban sus palabras- en serio: piénsalo.
Y se marchó. Adelaida esperó unos segundos para poder asimilar toda esa información y, componiendo un rostro sereno y relajado que no correspondía para nada a lo que en verdad sentía, entró a la enorme habitación de Lear.
-¿De qué hablaron?- preguntó el pelinegro, acostado en su gran cama con un libro y sin siquiera mirarla.
-De lo hija de puta que soy- respondió ella.
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Ante la insistencia de Kaileena, ella se quedó en el cuarto de Judal, sin querer ir a acostarse al suyo por más que estuviera al lado. Había estado en su habitación, acostado, todo el día, en los horarios de la comida, Marsú les traía los platos. Su primo, una vez entrada la medianoche, se marchó a su cuarto en el palacio, no muy lejos de allí.
Ya era de madrugada y el heredero sencillamente no podía dormir, se levantó con cuidado, notando que Kaileena se había quedado dormida sentada en la silla al lado del colchón. Debía de estar en verdad cansada para dormirse en ese incómodo lugar y lo confirmó cuando la cargó con cuidado y la acostó en su cama y ella ni siquiera reaccionó.
La vio allí, dulcemente dormida y con ojeras en sus ojos; se sintió tremendamente miserable cuando vio el rastro de las lágrimas que habían surcado por su diminuto y suave rostro. Y más aún, al saber que él había sido el causante de ello. Recordó las palabras de Marsú, que estuvieron rondando por su mente durante toda la tarde. “Si no quieres pelear por ti, al menos hazlo por ella” “Kaileena te necesita, no como Adelaida que ni siquiera vino a verte”. ¡Maldito Marsú! Gracias a sus comentarios había conseguido aumentar su ya molesto dolor de cabeza con esos pensamientos y las dudas que lo acechaban.
Seguía sin sentirse bien pero no quería estar en la habitación, caminando en puntas para no hacer ruido, salió de la habitación y comenzó a caminar por los pasillos tratando de reorganizar sus pensamientos.
Trató de recordar cómo había sobrevivido cuando era pequeño a esa extraña fiebre que nunca cesaba, recordaba su dolor ante la pérdida de su hermana y que estaba dispuesto a rendirse para ir con ella. Se había dormido esa noche, deprimido y adolorido, sin saber cuándo de una vez por todas se iría con su hermana y podrían estar juntos, como esos momentos de felicidad que ya no había sentido de nuevo; él nunca había sido una persona que soñara, pero en ese momento lo había hecho: y allí estaba su hermana, diciéndole que peleara por él y por ella, que no se rindiera. Al despertarse, cuando le hicieron el control diario, comprobaron que había bajado unos grados de fiebre y eso era alentador. Y él estuvo decidido a seguir luchando para superar su enfermedad, porque la frase que le había dicho Lina, antes de despertarse, lo motivaba a seguir adelante. Lina de pequeña había sido su luz para soportar a sus padres y a su hermano, y, aún sin estar, lo seguía siendo, como una estrella que jamás se apagaba y que siempre estaba allí, iluminando, por más que él no lo viera.
-“Vive por mí”- Judal repitió la frase que su hermana, en sueños, le había dicho. Y se sintió más miserable aún por haberlas olvidado horas antes, claro que él lucharía y no moriría, pelearía por Kaileena y viviría por Lina. No importara lo que tendría que hacer, él lo cumpliría.
Caminó distraído, ya un poco mejor anímicamente de haber encontrado la fuerza para seguir adelante, sin darse cuenta que estaba frente a la puerta del cuarto de su hermano.
Escuchó unos ruidos y, de repente, se dio vuelta viendo el rostro de Lear a centímetros de él. ¿Cómo no la había notado? Quizás él estar pensativo no la hizo oírla antes.
-¿Qué haces?- susurró Judal. El pelinegro tenía en sus manos una bandeja con comida y agua.
-Debería preguntarte yo eso- dijo él sin inmutarse-. Le traje comida a la esclava.
-¿A las 4:30 de la madrugada?
-Quería ver cuánto tiempo estaba sin probar bocado hasta quejarse, desde la mañana que la encontré que no come- comentó con naturalidad
-¿La querés matar de inanición o qué?- le espetó el menor de los hermanos, enojado.
-Tardó en comer porque no se quejó en ningún momento, si lo hubiera hecho antes ya le habría traído algo, pero es más que obvio que tiene hambre y debe comer algo aunque no se va a morir por unas horas. Siempre fuiste exagerado, hermano.
Judal no respondió, su hermano abrió la puerta de su cuarto y dijo:
-Adelaida, ¿ya te cambiaste? Ven aquí- ordenó relajado.
Y la muchacha obedeció y se acercó a su dueño, en silencio, miró a Judal, quien estaba frente a la puerta abierta.
-Tengo buen gusto- se dijo a sí mismo Lear observando el camisón blanco de tira y seda que le había ordenado a ponerse a su esclava- ¿Verdad Judal?
La ojiazul bajó la cabeza, sin querer mirar a nadie, se sentía fatal y ver a Judal no le ayudaba para nada. Lear notó esa actitud y le levantó el mentón obligándola a mirar a su hermano menor.
-No agaches la cabeza, no seas tímida- dijo él, entretenido y gozando del sufrimiento de ambos muchachos-. Habrás hecho cada cosa con mi hermano ya, es estúpido que sientas vergüenza.
Y Judal se enojó y eso se vio reflejado en su rostro claramente, él sabía que si no se sentiría tan mal ya se habría abalanzado hacia su hermano y golpeado hasta el hartazgo. Adelaida también notó eso, además de que le preocupó ver como el heredero comenzaba a respirar más deprisa y su rostro enrojecía de la fiebre; fue en ese momento que recordó las palabras de Marsú. Quizás podría dejar de ser tan hija de puta…
-Judal, solo andate. Por favor- susurró Adelaida.
-Tienes permiso para decir lo que quieras- insistió Lear, quién se había dado cuenta de las intenciones de la pelinegra.
-Esto no da para más Judal, ¡nos lastima a ambos! No lo tolero más, ya no lo soporto. ¡Ház tu vida! Yo no quiero saber nada más, ¡no vale la pena! ¡no por tanto sufrimiento! Sé feliz por tu parte y déjame serlo a mí también… - su rostro era serio mientras decía aquellas palabras tan hirientes y, cuando vio los ojos rojos de Judal que se abrían de par en par, desconcertado, supo que le había creído.
-La dama ha hablado- comentó Lear, completamente entretenido y abrazando a la pelinegra por la espalda, dándole un beso a centímetros del labio sabiendo que eso molestaría a su hermano aún más.
Judal la observó, decepcionado y con una mezcla de odio y ella supo lo que expresaba esa mirada, era un “Jamás esperé eso de vos…”. Se dio vuelta y se marchó, cerrando la puerta de un portazo.
Adelaida nunca se había sentido peor, quería gritar, llorar y no salir jamás del cuarto, necesitaba sollozar desconsoladamente, liberar toda esa amargura que estaba reprimida en su cuerpo.
-Ni se te ocurra llorar- le susurró Lear al oído, aún abrazándola.
Y aunque le resultó difícil y las lágrimas amenazaban con salir de sus ojos, ella contuvo el llanto, porque eso era lo que los esclavos hacían.
----------------------------------
Tardé muchísimo en hacer la conti (fíjate la hora que lo subo y pensá que estuve escribiendo desde que comencé a chatear con vos, jajaja). Es que al principio estaba seca seca, y después de la nada, a la nochecita, me re inspiré mal y empecé a hacer sentir miserables a Judal y a Adelaida (especialmente a Ali, me da pena hacerle tanto mal a Judal, es muy tierno xD). Y me copé escribiendo: Casi cinco hojas completas del word! owo.
El bardo que estamos armando es tremendo, lo adoro xD.
PD: Marsú cada vez me está cayendo peor xD.
PD2: Recién termino de releer lo que escribí, creo que con esta conti me recibo con títulos oficiales de tremenda hija de puta xD.
PD3: Amo las posdatas y soy una pelotuda por decirlo tantas veces pero me gusta.
PD4: PD te amo mucho ♥ ahre xD

Camis16- **Alma*Contest**

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Re: [Roll] The city of Babylonia~
- ¿Estas Mejor? - Preguntó Marsú Mientras Regresaba Con Unas Medicinas -
- No - Susurro Judal Con La Mirada Gacha -
- ¿Que Pasó? - Preguntó El Pelirrojo Mientras Se Sentaba Junto al Heredero -
- Nada - Respondió El Muchacho Mientras Posaba Sus Ojos En Kaileena -
- Te Conozco Judal - Le Dijo Marsú Para Luego Bostezar. Eran Las Seis De La Mañana -
- Adelaida Terminó Conmigo - Dijo Serio -
- Lo Supuse - Dijo Marsú Mientras Miraba a Su Primo - Tranquilo Judal - El Muchacho Puso Una Mano En El Hombro Del Heredero - Era Solo Una Mina -
- Si - Suspiro Mientras Intentaba No Mostrar Lo Sorprendido Que Estaba - Supongo Que Tenes Razón -
- La Tengo - Dijo El Pelirrojo Mientras Miraba a Kaileena - Tenes a Una Mujer Estupenda a Tu Lado - Le Dijo Con Tranquilidad - Enamorala Judal - Susurro a Lo Que El Pelinegro Posó Su Mirada En Marsú Con Sorpresa -
- ¿Es Enserio? - Preguntó Con Escepticismo -
- Si - Le Dijo Con Seriedad - Esta Es La Medicina - Le Dijo Mientras Le Señalaba Unas Pastillas - Tomala -
- Gracias - Susurro El Pelinegro. Marsú Solo Se Puso De Pie Para Luego Salir De La Habitación Dejando a Judal Solo Con La Pelirroja -
- ¿Judal? - Susurro Kaileena Mientras Se Desperesaba Lentamente - ¿Ese Era Marsú? -
- Si Pero Ya Se Fue - Dijo Sereno El Muchacho Mientras La Miraba - ¿Como Estas? -
- Cansada - Dijo Mientras Le Sonreia Con Cariño - ¿Vos Como Te Sentis? -
- Mejor - Respondió Mientras Posaba Su Mano En La Mejilla De La Pelirroja -
- Que Bueno - Dijo La Muchacha Mientras Tomaba La Mano De Judal Con La Suya - Me Hace Tan Bien Escucharte Mejor -
Una Puntada En Su Pecho Surgió Cuando La Muchacha Pronunció Aquellas Palabras.
"Kaileena Te Necesita"
De Repente No Pudo Evitar Recordar a Marsú Hablar.
Las Palabras Del Pelirrojo Retumbaron En Su Cabeza Como Un Interminable Eco.
- Kaileena - Susurro Judal Mientras La Miraba Con Un Extraño Brillo En Sus Ojos -
- ¿Que Pasa? - La Muchacha Lo Observó Extrañada Mientras Poco a Poco Dejaba La Mano Del Heredero En Libertad -
- No Quiero Que Te Cases Conmigo Por Compromiso - Susurro a Lo Que Kaileena Miró al Pelinegro Sorprendida -
- No Comprendo - Dijo La Muchacha Un Poco Nerviosa -
- Ya Lo Vas a Entender - Le Dijo Mientras Le Besaba La Frente - No Te Preocupes - El Muchacho Se Paró Para Ir a Buscar La Medicina -
- Espera Judal - La Muchacha Lo Tomó De La Muñeca - Yo Te La Traigo Pero Por Favor No Te Muevas -
- ... - El Muchacho La Miró Para Luego Sonreir - Esta Bien - Dijo Mientras Se Sentaba En La Cama Nuevamente - Haslo Tú -
- ... - La Joven Sonrió Mientras Hiba a Buscar a La Mesa La Medicina - Es Por Que Te Quiero -
- Lo Sé - Susurro El Heredero Con Una Sonrisa Un Poco Triste -
--------
- Adelaida - Llamó Marsú Cuando Encontró a La Muchacha Caminando Por Los Pasillos Cargando Una Bandeja - Escuche Lo Que Le Dijiste a Judal -
- ¿Estas Contento? - Preguntó La Joven Con Hostilidad Mientras Lo Miraba Intentando Oprimir Ese Sentimiento De Nostálgia -
- Bastante - Respondió Con Sinceridad - Esta Mejor - Le Comentó - No Puede Creer Lo Que Le Dijiste.. Pero Estara Mejor -
- Eres Un Estúpido - Le Dijo La Muchacha Con Odio -
- Para Nada - El Pelirrojo La Miró - Le Dije a Judal Que Se Gane El Corazón De Kaileena - El Muchacho Se Puso a La Par De Adelaida. La Joven Abrió Los Ojos De Par En Par Dejando Caer La Bandeja -
- No Puedes - Susurro Mientras Las Lágrimas Intentaban Salir De Sus Ojos -
- Pronto Seras Solo Un Mal Recuerdo Para Judal - Dijo El Muchacho Con Seriedad - Kaileena También Lo Sera Para Caleb -
- No Puedes - Susurro Nuevamente Mientras Miraba Como La Bebida Color Rojo Manchaba Lentamente Las Cerámicas Color Crema -
- Cuando Este Decidido a Ganarse a Kaileena - El Joven Sonrió De Lado Pero La Pelinegra No Pudo Verlo - Te Habra Olvidado Para Siempre - El Muchacho Comenzó a Caminar Nuevamente - Sera Mejor Que Levantes Eso o Lear Va a Castigarte - Le Espetó. Adelaida Solo Se Quedó Muda En Su Lugar -
--------
- ¿Como Estas? - Preguntó La Muchacha Mientras Posaba Su Mano En La Cabeza De Judal -
- No Sé - Respondió Sereno - ¿Tengo Temperatura? -
- Si - La Muchacha Posó Esta Ves Su Frente Contra La Del Heredero - Parece Que Sigue Igual - La Muchacha Suspiro Preocupada -
- Gracias Por Todo Kaileena - Le Dijo El Heredero. La Muchacha Posó Instintivamente Sus Ojos En Los De Judal.. Lo Cuáles No Pudo Dejar De Mirar - Sos Hermosa - Le Dijo Con Las Mejillas Sonrosadas Por La Fiebre -
- G-Gracias - Susurro La Muchacha Mientras Bajaba La Mirada -
- Kaileena - Llamó El Muchacho Con Seriedad. En El Momento En Que La Joven Levantó La Mirada El Heredero La Besó -
------------------------------------------------------------
ajajaja Mira El Quilombo ♥
PD1: Esta Cosa Salió Por Que La Verdad No Daba Escribir Con Mi Estrés xDDD
PD2: Yo Odio a Lear u,u (Osea Vos a Marsú Estamos a Mano xDDD)
PD3: También AMO Escribir PD's Con Contenido Pelotudo. Pero Es Secreto Sh~ (?
PD4: Te Amo Más Pelotudasa♥
- No - Susurro Judal Con La Mirada Gacha -
- ¿Que Pasó? - Preguntó El Pelirrojo Mientras Se Sentaba Junto al Heredero -
- Nada - Respondió El Muchacho Mientras Posaba Sus Ojos En Kaileena -
- Te Conozco Judal - Le Dijo Marsú Para Luego Bostezar. Eran Las Seis De La Mañana -
- Adelaida Terminó Conmigo - Dijo Serio -
- Lo Supuse - Dijo Marsú Mientras Miraba a Su Primo - Tranquilo Judal - El Muchacho Puso Una Mano En El Hombro Del Heredero - Era Solo Una Mina -
- Si - Suspiro Mientras Intentaba No Mostrar Lo Sorprendido Que Estaba - Supongo Que Tenes Razón -
- La Tengo - Dijo El Pelirrojo Mientras Miraba a Kaileena - Tenes a Una Mujer Estupenda a Tu Lado - Le Dijo Con Tranquilidad - Enamorala Judal - Susurro a Lo Que El Pelinegro Posó Su Mirada En Marsú Con Sorpresa -
- ¿Es Enserio? - Preguntó Con Escepticismo -
- Si - Le Dijo Con Seriedad - Esta Es La Medicina - Le Dijo Mientras Le Señalaba Unas Pastillas - Tomala -
- Gracias - Susurro El Pelinegro. Marsú Solo Se Puso De Pie Para Luego Salir De La Habitación Dejando a Judal Solo Con La Pelirroja -
- ¿Judal? - Susurro Kaileena Mientras Se Desperesaba Lentamente - ¿Ese Era Marsú? -
- Si Pero Ya Se Fue - Dijo Sereno El Muchacho Mientras La Miraba - ¿Como Estas? -
- Cansada - Dijo Mientras Le Sonreia Con Cariño - ¿Vos Como Te Sentis? -
- Mejor - Respondió Mientras Posaba Su Mano En La Mejilla De La Pelirroja -
- Que Bueno - Dijo La Muchacha Mientras Tomaba La Mano De Judal Con La Suya - Me Hace Tan Bien Escucharte Mejor -
Una Puntada En Su Pecho Surgió Cuando La Muchacha Pronunció Aquellas Palabras.
"Kaileena Te Necesita"
De Repente No Pudo Evitar Recordar a Marsú Hablar.
Las Palabras Del Pelirrojo Retumbaron En Su Cabeza Como Un Interminable Eco.
- Kaileena - Susurro Judal Mientras La Miraba Con Un Extraño Brillo En Sus Ojos -
- ¿Que Pasa? - La Muchacha Lo Observó Extrañada Mientras Poco a Poco Dejaba La Mano Del Heredero En Libertad -
- No Quiero Que Te Cases Conmigo Por Compromiso - Susurro a Lo Que Kaileena Miró al Pelinegro Sorprendida -
- No Comprendo - Dijo La Muchacha Un Poco Nerviosa -
- Ya Lo Vas a Entender - Le Dijo Mientras Le Besaba La Frente - No Te Preocupes - El Muchacho Se Paró Para Ir a Buscar La Medicina -
- Espera Judal - La Muchacha Lo Tomó De La Muñeca - Yo Te La Traigo Pero Por Favor No Te Muevas -
- ... - El Muchacho La Miró Para Luego Sonreir - Esta Bien - Dijo Mientras Se Sentaba En La Cama Nuevamente - Haslo Tú -
- ... - La Joven Sonrió Mientras Hiba a Buscar a La Mesa La Medicina - Es Por Que Te Quiero -
- Lo Sé - Susurro El Heredero Con Una Sonrisa Un Poco Triste -
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- Adelaida - Llamó Marsú Cuando Encontró a La Muchacha Caminando Por Los Pasillos Cargando Una Bandeja - Escuche Lo Que Le Dijiste a Judal -
- ¿Estas Contento? - Preguntó La Joven Con Hostilidad Mientras Lo Miraba Intentando Oprimir Ese Sentimiento De Nostálgia -
- Bastante - Respondió Con Sinceridad - Esta Mejor - Le Comentó - No Puede Creer Lo Que Le Dijiste.. Pero Estara Mejor -
- Eres Un Estúpido - Le Dijo La Muchacha Con Odio -
- Para Nada - El Pelirrojo La Miró - Le Dije a Judal Que Se Gane El Corazón De Kaileena - El Muchacho Se Puso a La Par De Adelaida. La Joven Abrió Los Ojos De Par En Par Dejando Caer La Bandeja -
- No Puedes - Susurro Mientras Las Lágrimas Intentaban Salir De Sus Ojos -
- Pronto Seras Solo Un Mal Recuerdo Para Judal - Dijo El Muchacho Con Seriedad - Kaileena También Lo Sera Para Caleb -
- No Puedes - Susurro Nuevamente Mientras Miraba Como La Bebida Color Rojo Manchaba Lentamente Las Cerámicas Color Crema -
- Cuando Este Decidido a Ganarse a Kaileena - El Joven Sonrió De Lado Pero La Pelinegra No Pudo Verlo - Te Habra Olvidado Para Siempre - El Muchacho Comenzó a Caminar Nuevamente - Sera Mejor Que Levantes Eso o Lear Va a Castigarte - Le Espetó. Adelaida Solo Se Quedó Muda En Su Lugar -
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- ¿Como Estas? - Preguntó La Muchacha Mientras Posaba Su Mano En La Cabeza De Judal -
- No Sé - Respondió Sereno - ¿Tengo Temperatura? -
- Si - La Muchacha Posó Esta Ves Su Frente Contra La Del Heredero - Parece Que Sigue Igual - La Muchacha Suspiro Preocupada -
- Gracias Por Todo Kaileena - Le Dijo El Heredero. La Muchacha Posó Instintivamente Sus Ojos En Los De Judal.. Lo Cuáles No Pudo Dejar De Mirar - Sos Hermosa - Le Dijo Con Las Mejillas Sonrosadas Por La Fiebre -
- G-Gracias - Susurro La Muchacha Mientras Bajaba La Mirada -
- Kaileena - Llamó El Muchacho Con Seriedad. En El Momento En Que La Joven Levantó La Mirada El Heredero La Besó -
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ajajaja Mira El Quilombo ♥
PD1: Esta Cosa Salió Por Que La Verdad No Daba Escribir Con Mi Estrés xDDD
PD2: Yo Odio a Lear u,u (Osea Vos a Marsú Estamos a Mano xDDD)
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Re: [Roll] The city of Babylonia~
Se mordió el labio con fuerza del nerviosismo provocando un pequeño corte y que saliera sangre de él. Se agachó y recogió con cuidado todos los afilados trozos, para luego ir con pasos torpes hacia la cocina y tomar otra bandeja de comida. Sabía que ya se había tardado y Lear se enojaría con ella, pero eso no le importaba. Paradójicamente a su estado emocional, se encontraba –al menos físicamente hablando- relajada.
¿Qué podía hacer? Ella podía privar de su felicidad por Judal, por más doloroso que le resultara. Pero…¿La de Caleb también? Si Kaileena y Judal se enamoraran, su mejor amigo sería infeliz. Pero si Caleb y Kaileena seguían enamorados, Judal sería infeliz y más ahora que Marsú le daba varias ideas para confundirlo. ¿Qué podía hacer?
Necesitaba charlarlo con alguien, expresarse de alguna manera. Ya no soportaba guardarlo todo dentro de ella, se terminaría enfermando a ese paso y lo sabía. Y esas preguntas en su mente, ese “¿qué puedo hacer?” seguía apareciendo, doloroso y desesperante.
Con una bandeja nueva de comida, entró al cuarto de Lear.
-Te tardaste- dijo el heredero, mirándola con severidad- ¿Qué ocurrió?
Ella dejó la bandeja a un costado y se acercó al pelinegro. Lo miró fijamente a sus ojos rojos.
Y no lo contuvo más, una lágrima silenciosa salió de sus ojos y agachó la mirada, para que Lear no la observara. Él odiaba las lágrimas.
-Ya dime, ¿qué pasó?- insistió él con un suspiro. Ella alzó el rostro y, sin pensarlo, abrazó al pelinegro y se largó a llorar.
-------------------------
Kaileena abrió los ojos, asombrada, pero se dejó llevar por el cálido sentimiento que fluía dentro de ella. Ella amaba a Judal, pero siempre creyó que había sido como un mejor amigo. ¿Podría ser algo más?
Se separaron, sintiendo sus respiraciones cálidas a centímetros de sus narices, se observaron fijamente.
-Judal…¿Por qué?- susurró ella.
-Gracias por todo lo que hacés por mí Kaileena, no me lo merezco- dijo el heredero.
-No digas estupideces, sí que las merecés- comentó la pelirroja.
-No importa eso ahora, ven- hizo un ademán para que se acostara al lado de él y ella obedeció. Judal la envolvió en sus brazos, acariciando sus suaves cabellos pelirrojos.
-Judal- repitió Kaileena- ¿Por qué me besaste?
-¿Te molesta?- preguntó el heredero.
-La verdad es que no- confesó ella, sonrojada-. Pero no sé si está bien esto…
-Kaileena- dijo el heredero alzándole el mentón.
-¿Qué?
-Sólo déjate llevar, haz lo que sientas en el momento- dijo Judal, con una sonrisa.
Y Kaileena cerró los ojos, cortando la distancia que los separaban, besándose de nuevo.
------------------------
Marsú espío por la rendija entreabierta de la puerta y observó toda la situación. Sonrío con tristeza: le resultaba completamente doloroso ver a su primo besarse al amor de su vida, pero era por el bien de ambos.
Caminó hacia el pueblo, decidido. Ahora que había empezado con su plan, no podía dar marcha atrás, no importara lo que tuviera que hacer: él ayudaría a que sus dos amigos fueran felices y que se salvaran de aquel lugar de mierda y las escorias que lo rodeaban. Marsú no mentía cuando le decía a Judal: “no permitiré que te vayas”.
Divisó la casa de Caleb a lo lejos…él decía que odiaba al rubio por ser pretendiente de Kaileena, pero en verdad, sólo le parecía un pobre y desgraciado chico con mala suerte, no le tenía un mayor resentimiento.
Tocó la puerta y, segundos después, Caleb le abrió.
-¡Marsú! ¿Cómo está Ali? ¿Ocurrió algo?- preguntó él muchacho, preocupado.
-No ocurrió nada grave, sólo vine a hablar con vos- dijo el pelirrojo.
-¿De qué?- cuestionó muchacho de ojos celestes, desconcertado.
-De Kaileena. Ya no quiero que la veas.
-¡No voy a dejar que esté con vos!- dijo el muchacho enojado.
-Jamás dije que estuviera conmigo- repuso Marsú, conteniendo el impulso de insultarlo. Quería que esa charla resultara útil y que Caleb actuara del mismo modo que Adelaida- Cierra la boca y escucha. Judal está enfermo y si no se encuentra bien anímicamente no logrará recuperarse. Él, quieras o no, se casará por Kaileena porque así lo decidieron sus padres. Lo mejor sería no casarse por conveniencia, sino por amor ¿verdad?.
Caleb asintió, con los ojos abiertos de par en par.
-Mi primo con Adelaida no tiene ningún futuro, si estuviera más tiempo con ella sólo conseguiría problemas, además de que Adelaida terminaría asesinada. Y si Judal está mal, él muere.
-¿Qué tiene que ver con Kaileena todo esto?- preguntó Caleb tartamudeando.
-Kaileena se desespera por el bienestar de Judal, ella lo ama y lo necesita demasiado cómo para que él se marchara. Si Judal muere, Kaileena jamás sería feliz. Ellos deberían estar juntos.
Caleb sospechó hacia qué punto se dirigía la conversación y no le agradaba para nada.
-Adelaida terminó con Judal a la madrugada, él está mal pero Kaileena le brindará todo su apoyo y lo superará. Podría intentar enamorarse de Kaileena y, la pelirroja, fácilmente también amaría a Judal de otra manera. Ambos se casarían por amor y sería una unión aprobada por el rey, no tendrían problemas y podrían vivir felices, además de que Judal se recuperaría y no abandonaría a Kaileena.
-Yo sobro, ¿verdad?- preguntó Caleb con tristeza, sentándose en una silla vieja y ocultando su rostro con ambas manos.
-Entendiste. Kaileena y Judal sólo podrían ser felices si estuvieran juntos, no con vos ni con Adelaida, ni tampoco conmigo.
-Yo…-empezó a decir Caleb.
-Piénsalo con calma y piensa en que hacer- dijo Marsú, marchándose- Si la amas de verdad, sabrás que es lo mejor para ella.
Al darle un rápido vistazo a los ojos del muchacho, supo que dejaría a Kaileena y no se entrometería. Marsú sonrío, mientras avanzaba por el camino hacia el palacio. Judal y Kaileena serían felices, él se recuperaría y ella estaría a su lado, no habría problemas y tendrían una vida tranquila. No le molestaba sacrificar su felicidad, ni tampoco la de Caleb y Adelaida.
-Al fin y al cabo- dijo Marsú- Son sólo estorbos.
-----------------------------
Ya sé que dije que me iba a vengar de Marsú, pero aún no (?. Me tienta mandarlo a la mierda ahora pero la historia tiene que continuar xD.
PD: Lalalala, la última frase la dijiste ayer vos en el chat y me acordé , igualmente voy a decir al resto que la pensé yo (?
PD 2: Odio a Marsú y amo las pósdatas.
PD3: Judalbabaaaaakskldjkasjksajdsjksdjakdjklajd
PD4: No me estuve golpeando la cabeza contra el teclado por ver demasiada belleza en tu perfil, nonono (?
¿Qué podía hacer? Ella podía privar de su felicidad por Judal, por más doloroso que le resultara. Pero…¿La de Caleb también? Si Kaileena y Judal se enamoraran, su mejor amigo sería infeliz. Pero si Caleb y Kaileena seguían enamorados, Judal sería infeliz y más ahora que Marsú le daba varias ideas para confundirlo. ¿Qué podía hacer?
Necesitaba charlarlo con alguien, expresarse de alguna manera. Ya no soportaba guardarlo todo dentro de ella, se terminaría enfermando a ese paso y lo sabía. Y esas preguntas en su mente, ese “¿qué puedo hacer?” seguía apareciendo, doloroso y desesperante.
Con una bandeja nueva de comida, entró al cuarto de Lear.
-Te tardaste- dijo el heredero, mirándola con severidad- ¿Qué ocurrió?
Ella dejó la bandeja a un costado y se acercó al pelinegro. Lo miró fijamente a sus ojos rojos.
Y no lo contuvo más, una lágrima silenciosa salió de sus ojos y agachó la mirada, para que Lear no la observara. Él odiaba las lágrimas.
-Ya dime, ¿qué pasó?- insistió él con un suspiro. Ella alzó el rostro y, sin pensarlo, abrazó al pelinegro y se largó a llorar.
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Kaileena abrió los ojos, asombrada, pero se dejó llevar por el cálido sentimiento que fluía dentro de ella. Ella amaba a Judal, pero siempre creyó que había sido como un mejor amigo. ¿Podría ser algo más?
Se separaron, sintiendo sus respiraciones cálidas a centímetros de sus narices, se observaron fijamente.
-Judal…¿Por qué?- susurró ella.
-Gracias por todo lo que hacés por mí Kaileena, no me lo merezco- dijo el heredero.
-No digas estupideces, sí que las merecés- comentó la pelirroja.
-No importa eso ahora, ven- hizo un ademán para que se acostara al lado de él y ella obedeció. Judal la envolvió en sus brazos, acariciando sus suaves cabellos pelirrojos.
-Judal- repitió Kaileena- ¿Por qué me besaste?
-¿Te molesta?- preguntó el heredero.
-La verdad es que no- confesó ella, sonrojada-. Pero no sé si está bien esto…
-Kaileena- dijo el heredero alzándole el mentón.
-¿Qué?
-Sólo déjate llevar, haz lo que sientas en el momento- dijo Judal, con una sonrisa.
Y Kaileena cerró los ojos, cortando la distancia que los separaban, besándose de nuevo.
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Marsú espío por la rendija entreabierta de la puerta y observó toda la situación. Sonrío con tristeza: le resultaba completamente doloroso ver a su primo besarse al amor de su vida, pero era por el bien de ambos.
Caminó hacia el pueblo, decidido. Ahora que había empezado con su plan, no podía dar marcha atrás, no importara lo que tuviera que hacer: él ayudaría a que sus dos amigos fueran felices y que se salvaran de aquel lugar de mierda y las escorias que lo rodeaban. Marsú no mentía cuando le decía a Judal: “no permitiré que te vayas”.
Divisó la casa de Caleb a lo lejos…él decía que odiaba al rubio por ser pretendiente de Kaileena, pero en verdad, sólo le parecía un pobre y desgraciado chico con mala suerte, no le tenía un mayor resentimiento.
Tocó la puerta y, segundos después, Caleb le abrió.
-¡Marsú! ¿Cómo está Ali? ¿Ocurrió algo?- preguntó él muchacho, preocupado.
-No ocurrió nada grave, sólo vine a hablar con vos- dijo el pelirrojo.
-¿De qué?- cuestionó muchacho de ojos celestes, desconcertado.
-De Kaileena. Ya no quiero que la veas.
-¡No voy a dejar que esté con vos!- dijo el muchacho enojado.
-Jamás dije que estuviera conmigo- repuso Marsú, conteniendo el impulso de insultarlo. Quería que esa charla resultara útil y que Caleb actuara del mismo modo que Adelaida- Cierra la boca y escucha. Judal está enfermo y si no se encuentra bien anímicamente no logrará recuperarse. Él, quieras o no, se casará por Kaileena porque así lo decidieron sus padres. Lo mejor sería no casarse por conveniencia, sino por amor ¿verdad?.
Caleb asintió, con los ojos abiertos de par en par.
-Mi primo con Adelaida no tiene ningún futuro, si estuviera más tiempo con ella sólo conseguiría problemas, además de que Adelaida terminaría asesinada. Y si Judal está mal, él muere.
-¿Qué tiene que ver con Kaileena todo esto?- preguntó Caleb tartamudeando.
-Kaileena se desespera por el bienestar de Judal, ella lo ama y lo necesita demasiado cómo para que él se marchara. Si Judal muere, Kaileena jamás sería feliz. Ellos deberían estar juntos.
Caleb sospechó hacia qué punto se dirigía la conversación y no le agradaba para nada.
-Adelaida terminó con Judal a la madrugada, él está mal pero Kaileena le brindará todo su apoyo y lo superará. Podría intentar enamorarse de Kaileena y, la pelirroja, fácilmente también amaría a Judal de otra manera. Ambos se casarían por amor y sería una unión aprobada por el rey, no tendrían problemas y podrían vivir felices, además de que Judal se recuperaría y no abandonaría a Kaileena.
-Yo sobro, ¿verdad?- preguntó Caleb con tristeza, sentándose en una silla vieja y ocultando su rostro con ambas manos.
-Entendiste. Kaileena y Judal sólo podrían ser felices si estuvieran juntos, no con vos ni con Adelaida, ni tampoco conmigo.
-Yo…-empezó a decir Caleb.
-Piénsalo con calma y piensa en que hacer- dijo Marsú, marchándose- Si la amas de verdad, sabrás que es lo mejor para ella.
Al darle un rápido vistazo a los ojos del muchacho, supo que dejaría a Kaileena y no se entrometería. Marsú sonrío, mientras avanzaba por el camino hacia el palacio. Judal y Kaileena serían felices, él se recuperaría y ella estaría a su lado, no habría problemas y tendrían una vida tranquila. No le molestaba sacrificar su felicidad, ni tampoco la de Caleb y Adelaida.
-Al fin y al cabo- dijo Marsú- Son sólo estorbos.
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Ya sé que dije que me iba a vengar de Marsú, pero aún no (?. Me tienta mandarlo a la mierda ahora pero la historia tiene que continuar xD.
PD: Lalalala, la última frase la dijiste ayer vos en el chat y me acordé , igualmente voy a decir al resto que la pensé yo (?
PD 2: Odio a Marsú y amo las pósdatas.
PD3: Judalbabaaaaakskldjkasjksajdsjksdjakdjklajd
PD4: No me estuve golpeando la cabeza contra el teclado por ver demasiada belleza en tu perfil, nonono (?

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Listones: 153
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Re: [Roll] The city of Babylonia~
Judal Se Separó De Kaileena Con La Respiración Entrecortada. Jamás Habia Pensado Que Era Tan Hermosa Hasta Que Observó Con Claridad Ese Sonrojo En Su Mejillas Que Él Mismo Provocó.
- Eres Tan Hermosa - Susurro El Muchacho. No Sabia Si La Fiebre Le Estaba Haciendo Daño Pero En Ese Momento Kaileena Era Un Mundo a Su Parecer -
- Haces Que Me Sonroje - Susurro La Muchacha Mientras Miraba a Judal Haciendo Un Mohín -
- Te Queda Fantástico - Dijo Mientras Se Ponia Sobre Ella Para Observarla Con Más Detalle - Como No Me Di Cuenta -
- ¿De Que? - Preguntó La Muchacha Mientras Jugaba Con La Trenza De Judal Que Caia a Un Costado De Su Cabeza -
- De La Mujer Maravillosa Que Tenia a Mi Lado - Susurro. Tenia Que Intentar Sacarse a Adelaida De La Cabeza Cosa Para Lo Que Kaileena Era Un Excelente Remedio -
- Eres Estúpido - Susurro Sonrrojada. Judal La Observó Entretenido -
- ¿Enserio? - Preguntó Con Media Sonrisa -
- Uno Enorme - Siguió La Chica Mientras Sonreia Levemente -
- Me Encanta Que Me Digas Eso - Dijo Mientras La Miraba Con Superioridad - Me Siento Importante -
- Tarado - Susurro Kaileena Entretenida Con La Situación -
- Estas Enamorada De Mi Igual - Susurro Con Soberbia - Lo Sé -
- Estas Bien Informado - Susurro Mientras Lo Tomaba Del Cuello Para Besarlo Nuevamente. Mientras Dejaba Que El Heredero Le Besara El Cuello Sonrió Levemente. La Frente Del Pelinegro Estaba Caliente Por La Fiebre -
"Es Increible Ver Como Tu Cuerpo Se Lleva Tan Bien Con El Mio"
---------
- Tranquilizate - Suplicó El Joven De Cabellos Negros Mientras Sentaba a Adelaida En La Cama - ¿Que Pasa? -
- Terminé Todo Con Judal - Susurro De Forma Inconciente. Lear La Miro Con Escepticismo -
- ¿Por Eso Estas Llorando? - Preguntó El Muchacho Mientras Tomaba Un Pedaso De Pan De La Bandeja Para Llevarselo a La Boca -
- ... - La Joven Solo Bajó La Mirada Mientras Lloraba En Silencio -
- Mi Hermano Es Un Miserable - Dijo Sereno Mientras Bebia Un Poco De Jugo - No Deberias Llorar Por Ese Estúpido - El Muchacho Le Extendió La Bebida - Se De Lo Que Hablo - Dijo Mientras Observaba Como Adelaida Tomaba Lo Que Le Daba -
--------
- Ya Esta - Susurro Marsú - Caleb Dejara a Kaileena - Se Dijo a Si Mismo - Después De Eso Por Fin Judal Podra Recuperarse - El Pelirrojo Caminó Hacia La Habitación De Judal Donde Golpeó Levemente - ¿Se Puede? -
- ¿Queres Pasar? - Kaileena Le Abrió La Puerta. Tenia Los Cabellos Largos Libres Mientras Miraba a Marsú Con Curiosidad -
- Eso Es Obvio - Dijo Mientras Pasaba a Ver a Judal - ¿Como Te Sentis? - Preguntó Preocupado Mientras Miraba Si Habia Tomado La Médicina -
- Mejor - Respondió Judal Mientras Miraba a Su Primo -
- Eso Era Lo Que Queria Oir - Dijo Con Una Sonrisa - Que Estas Mejorando -
- Kaileena Me Esta Ayudando Mucho - Dijo El Heredero Mientras Miraba a La Pelirroja. Esta Se Sonrojo Levemente -
- ¿Que Pasó? - Preguntó Con Una Sonrisa -
- Nada Que Debas Saber - Dijo Rápidamente Judal Con Una Sonrisa Burlona a Lo Que Su Primo Se Echo a Reir -
--------------------------------------------------
PD1: AMO Como Esta Quedando♥
PD2: ODIO a Lear ¬¬
PD3: Ahora Vas a Odiar Más a Marsú Por Que El Plan Le Esta Saliendo Bien ♥
PD4: JudalOBVIAMENTEEsBababababababababababababababababa♥
PD5: Yo Se Que Rompiste Tu Teclado Con Tu Cabeza. Nononono Me Mientas (?
- Eres Tan Hermosa - Susurro El Muchacho. No Sabia Si La Fiebre Le Estaba Haciendo Daño Pero En Ese Momento Kaileena Era Un Mundo a Su Parecer -
- Haces Que Me Sonroje - Susurro La Muchacha Mientras Miraba a Judal Haciendo Un Mohín -
- Te Queda Fantástico - Dijo Mientras Se Ponia Sobre Ella Para Observarla Con Más Detalle - Como No Me Di Cuenta -
- ¿De Que? - Preguntó La Muchacha Mientras Jugaba Con La Trenza De Judal Que Caia a Un Costado De Su Cabeza -
- De La Mujer Maravillosa Que Tenia a Mi Lado - Susurro. Tenia Que Intentar Sacarse a Adelaida De La Cabeza Cosa Para Lo Que Kaileena Era Un Excelente Remedio -
- Eres Estúpido - Susurro Sonrrojada. Judal La Observó Entretenido -
- ¿Enserio? - Preguntó Con Media Sonrisa -
- Uno Enorme - Siguió La Chica Mientras Sonreia Levemente -
- Me Encanta Que Me Digas Eso - Dijo Mientras La Miraba Con Superioridad - Me Siento Importante -
- Tarado - Susurro Kaileena Entretenida Con La Situación -
- Estas Enamorada De Mi Igual - Susurro Con Soberbia - Lo Sé -
- Estas Bien Informado - Susurro Mientras Lo Tomaba Del Cuello Para Besarlo Nuevamente. Mientras Dejaba Que El Heredero Le Besara El Cuello Sonrió Levemente. La Frente Del Pelinegro Estaba Caliente Por La Fiebre -
"Es Increible Ver Como Tu Cuerpo Se Lleva Tan Bien Con El Mio"
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- Tranquilizate - Suplicó El Joven De Cabellos Negros Mientras Sentaba a Adelaida En La Cama - ¿Que Pasa? -
- Terminé Todo Con Judal - Susurro De Forma Inconciente. Lear La Miro Con Escepticismo -
- ¿Por Eso Estas Llorando? - Preguntó El Muchacho Mientras Tomaba Un Pedaso De Pan De La Bandeja Para Llevarselo a La Boca -
- ... - La Joven Solo Bajó La Mirada Mientras Lloraba En Silencio -
- Mi Hermano Es Un Miserable - Dijo Sereno Mientras Bebia Un Poco De Jugo - No Deberias Llorar Por Ese Estúpido - El Muchacho Le Extendió La Bebida - Se De Lo Que Hablo - Dijo Mientras Observaba Como Adelaida Tomaba Lo Que Le Daba -
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- Ya Esta - Susurro Marsú - Caleb Dejara a Kaileena - Se Dijo a Si Mismo - Después De Eso Por Fin Judal Podra Recuperarse - El Pelirrojo Caminó Hacia La Habitación De Judal Donde Golpeó Levemente - ¿Se Puede? -
- ¿Queres Pasar? - Kaileena Le Abrió La Puerta. Tenia Los Cabellos Largos Libres Mientras Miraba a Marsú Con Curiosidad -
- Eso Es Obvio - Dijo Mientras Pasaba a Ver a Judal - ¿Como Te Sentis? - Preguntó Preocupado Mientras Miraba Si Habia Tomado La Médicina -
- Mejor - Respondió Judal Mientras Miraba a Su Primo -
- Eso Era Lo Que Queria Oir - Dijo Con Una Sonrisa - Que Estas Mejorando -
- Kaileena Me Esta Ayudando Mucho - Dijo El Heredero Mientras Miraba a La Pelirroja. Esta Se Sonrojo Levemente -
- ¿Que Pasó? - Preguntó Con Una Sonrisa -
- Nada Que Debas Saber - Dijo Rápidamente Judal Con Una Sonrisa Burlona a Lo Que Su Primo Se Echo a Reir -
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PD1: AMO Como Esta Quedando♥
PD2: ODIO a Lear ¬¬
PD3: Ahora Vas a Odiar Más a Marsú Por Que El Plan Le Esta Saliendo Bien ♥
PD4: JudalOBVIAMENTEEsBababababababababababababababababa♥
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Re: [Roll] The city of Babylonia~
Judal miró a Marsú, sabiendo que su primo ya se había dado cuenta de toda la situación. Se sintió un poco culpable por besar a Kaileena sabiendo que él la amaba, pero cuando la pelirroja se acercó a él y lo abrazó, envolviéndolo con su agradable fragancia, ese sentimiento desapareció.
¿Cómo no se había dado cuenta de lo hermosa que era Kaileena?
-Ten, te traje un poco de agua y comida- dijo el pelirrojo, acercándose con una bandeja- También hay para vos, Kaileena.
-Gracias- dijo ella, sonriente.
-Coman tranquilos, por cierto, el viernes se va a hacer un ensayo del casamiento- dijo Marsú, relajado- Tu padre quiere adelantar este tema del casamiento para hacerlo lo más antes posible.
-De acuerdo- asintió Judal sin preocuparse.
-Cuando te sientas mejor te probarás el traje, y, por supuesto que yo seré tu padrino- dijo el muchacho como si nada- Tu padre quería que fuera Lear…
-Ni en pedo.
-Él también se negó así que relájate- dijo el pelirrojo, sonriente- La madrina la tenés que elegir vos Kaileena.
-No sé a quién elegir- admitió ella, pensativa- Calculo que será alguna amiga mía.
-¿Van a venir todos los invitados?- preguntó Judal, extrañado.
-No, sólo los parientes más íntimos. Más que nada es para ver cómo está la comida y tener una cena cordial con ustedes antes de casarse- explicó el pelirrojo.
-Deberé levantarme de una buena vez de esta cama entonces- dijo Judal.
-Sí, tienen varias cosas que elegir- confirmó Marsú, sacó un papel de su bolsillo y leyó- Probarse los trajes, practicar el vals, elegir el color de manteles, flores, platos, elegir la comida y la bebida, la música y organizar la mesa de los invitados.
-Es muchísimo- dijo Kaileena asombrada.
-Mi madre de seguro habrá hecho la mitad de las cosas- la relajó Judal, tomándole de la mano. Kaileena le sonrío, más segura de ella misma.
---------------------
-Él no merece que llores por él- dijo Lear mientras Adelaida tomaba de un trago el líquido.
-¿Es un halago para mí o un insulto para él?- preguntó ella, limpiándose las lágrimas y mirando la copa vacía- ¿Qué tenía esto?
-Vino- le dijo Lear- Y tómalo como quieras, la verdad es que no me importa.
-No te entiendo- admitió Adelaida- A veces creo que querés tratarme bien…o sea, me viste llorando y no me golpeaste ni nada por el estilo, es más, me consolaste. Decís que te intereso y todo eso. Y después demostrás todo lo contrario, ¿tan jodido tenés que ser?
Lear sonrío, entretenido.
-¿Te interesa poder entenderme? Me siento halagado- dijo el ojirrojo.
-No malinterpretes- se apresuró a decir Adelaida, sonrojada y parándose, se acercó a un espejo- Sé que soy fea, pero en serio me veo terrible ahora.
-Nadie puede llorar y verse bien- le explicó Lear, comiendo otro pedazo de pan.
-Kaileena sí, la he visto llorar antes- dijo la esclava observando su reflejo en el espejo hablar.
-Esa chica es demasiado sensible, llora por todo. No me gusta eso- comentó Lear- Arréglate. Tenemos cosas que hacer.
-De acuerdo- dijo Adelaida, asintiendo.
---------------------------
PD: Estábamos haciendo re buenas contis y como que cagué esa fila de contis piolas xD.
PD2: Odio a Marsú y amo a Lear xD.
PD3:Odio a la gente con cejas gruesas, lalalalal.
PD4: Quiero Pockys.
PD5: Judal ksajlkjAKasajkla bkaJKLÑSJahsagkjhsjkaHQSJKASJksjadahsjkk
PD6: Te amo a vos, a Judal, a Lear y a las pósdatas, ♥
¿Cómo no se había dado cuenta de lo hermosa que era Kaileena?
-Ten, te traje un poco de agua y comida- dijo el pelirrojo, acercándose con una bandeja- También hay para vos, Kaileena.
-Gracias- dijo ella, sonriente.
-Coman tranquilos, por cierto, el viernes se va a hacer un ensayo del casamiento- dijo Marsú, relajado- Tu padre quiere adelantar este tema del casamiento para hacerlo lo más antes posible.
-De acuerdo- asintió Judal sin preocuparse.
-Cuando te sientas mejor te probarás el traje, y, por supuesto que yo seré tu padrino- dijo el muchacho como si nada- Tu padre quería que fuera Lear…
-Ni en pedo.
-Él también se negó así que relájate- dijo el pelirrojo, sonriente- La madrina la tenés que elegir vos Kaileena.
-No sé a quién elegir- admitió ella, pensativa- Calculo que será alguna amiga mía.
-¿Van a venir todos los invitados?- preguntó Judal, extrañado.
-No, sólo los parientes más íntimos. Más que nada es para ver cómo está la comida y tener una cena cordial con ustedes antes de casarse- explicó el pelirrojo.
-Deberé levantarme de una buena vez de esta cama entonces- dijo Judal.
-Sí, tienen varias cosas que elegir- confirmó Marsú, sacó un papel de su bolsillo y leyó- Probarse los trajes, practicar el vals, elegir el color de manteles, flores, platos, elegir la comida y la bebida, la música y organizar la mesa de los invitados.
-Es muchísimo- dijo Kaileena asombrada.
-Mi madre de seguro habrá hecho la mitad de las cosas- la relajó Judal, tomándole de la mano. Kaileena le sonrío, más segura de ella misma.
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-Él no merece que llores por él- dijo Lear mientras Adelaida tomaba de un trago el líquido.
-¿Es un halago para mí o un insulto para él?- preguntó ella, limpiándose las lágrimas y mirando la copa vacía- ¿Qué tenía esto?
-Vino- le dijo Lear- Y tómalo como quieras, la verdad es que no me importa.
-No te entiendo- admitió Adelaida- A veces creo que querés tratarme bien…o sea, me viste llorando y no me golpeaste ni nada por el estilo, es más, me consolaste. Decís que te intereso y todo eso. Y después demostrás todo lo contrario, ¿tan jodido tenés que ser?
Lear sonrío, entretenido.
-¿Te interesa poder entenderme? Me siento halagado- dijo el ojirrojo.
-No malinterpretes- se apresuró a decir Adelaida, sonrojada y parándose, se acercó a un espejo- Sé que soy fea, pero en serio me veo terrible ahora.
-Nadie puede llorar y verse bien- le explicó Lear, comiendo otro pedazo de pan.
-Kaileena sí, la he visto llorar antes- dijo la esclava observando su reflejo en el espejo hablar.
-Esa chica es demasiado sensible, llora por todo. No me gusta eso- comentó Lear- Arréglate. Tenemos cosas que hacer.
-De acuerdo- dijo Adelaida, asintiendo.
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PD: Estábamos haciendo re buenas contis y como que cagué esa fila de contis piolas xD.
PD2: Odio a Marsú y amo a Lear xD.
PD3:Odio a la gente con cejas gruesas, lalalalal.
PD4: Quiero Pockys.
PD5: Judal ksajlkjAKasajkla bkaJKLÑSJahsagkjhsjkaHQSJKASJksjadahsjkk
PD6: Te amo a vos, a Judal, a Lear y a las pósdatas, ♥

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Re: [Roll] The city of Babylonia~
- Vamos - Judal Se Levantó Buscando Una Prenda Para Cubrir Su Torso Desnudo -
- ¿A Donde? - Preguntó Kaileena - Tenes Fiebre -
- Tenemos Que Ver Los Detalles De La Boda - Dijo Sereno - Que Mejor Forma Que Tomando Un Café -
- Bueno - Susurro Mientras Lo Miraba - Pero Después Te Regresas a La Cama -
- Te Vas a Venir Conmigo ¿No? - Preguntó Mientras La Miraba Por Ensima De Su Hombro Con Una Hermosa Media Sonrisa -
- Si - La Joven Se Sonrojo Levemente - Me Quedare Contigo -
---------
- Tengo Que Hablar Con Judal - Dijo Sereno Lear. Su Cara No Demostraba Esa Misma Tranquilidad -
- ¿Eh~? - La Joven Que Caminaba Detrás Levantó La Mirada Sorprendida -
- Tengo Que Estar En La Boda De Mi Estúpido Hermano - Explicó Exasperado - Pero Quiero Preguntar Una Cosa Importante -
- ... - La Pelinegra Levantó La Cabeza Cuando Escuchó Unas Voces Venir Caminando En Sentido Contrario -
- Te Quedara.. - El Muchacho Se Detubo Cuando Observó a Lear Junto a Adelaida -
- Hola Hermano - Saludó El Pelinegro - Que Bueno Que Te Veo Queria Preguntarte Una Cosa Importante -
- No Tengo Que Responder Nada - Dijo Sereno Tomando La Mano De Kaileena -
- ¿Por Que Te Casas? - Preguntó Ignorando El Comentario De Su Hermano - ¿Sigue Siendo Conveniencia? -
- ... - Judal Flminó Con La Mirada a Los Jovenes Que Tenia En Frente - No Lear - Susurro Mientras Tomaba Con Más Fuerza La Mano De Kaileena - Ya No Es Conveniencia -
- ¿Estas Enamorado? - Preguntó Con Media Sonrisa. La Joven Que Se Escudaba En Sus Espaldas Tenia La Mirada Perdida -
- Si - Respondió Con Tranquilidad - Estoy Enamorado De Kaileena - Dijo Con Hostilidad a Su Hermano Mayor - Yo Quiero Casarme Con Ella -
- Gracias Por Tu Tiempo Hermano - Dijo Tranquilo Mientras Corria a Adelaida Para Dejarlos Pasar - Espero Que Sean Felices -
- Espero Que Te Pudras - Susurro Judal. Adelaida Levantó La Mirada Un Poco Molesta. Sus Ojos Embiagados En Lágrimas -
- No Le Hables De Ese Modo - Le Espetó a Judal -
- ... - Judal Arqueó Una Ceja Sin Inmutarse - Te Suplico Que La Próxima Ves Me Hables Con Más Respeto o Tendras Problemas - Dijo Mientras Le Hacia Señas a Kaileena Para Que Lo Siguiera -
- ... - Adelaida Negó Levemente Con La Cabeza. La Sorpresa En Sus Ojos Era Inexplicable -
- No Hagas Eso De Nuevo - Le Regañó Lear - Vamos -
- Si Señor - Susurro Adelaida Con La Mirada Gacha -
Marsú Tenia Razón.
Una Ves Que Judal Se Convenció De Que Kaileena Siempre Hiba a Ser Lo Mejor Ella Pasó a Ser Solo Parte De Su Pasado.
"Seras Solo Un Mal Recuerdo Para Judal. Te Habra Olvidado Para Siempre"
Sin Poder Hacer Nada Las Palabras De Marsú Regresaron a Su Cabeza. Ese Forro Tenia Razón. No Era Nada Para Judal. Ya No~
-------------------
- Me Gustan Los Manteles Color Manteca - Le Dijo Kaileena Mientras Miraba Unos -
- ¿Los Blancos Quisas? - Preguntó Judal Mientras Le Mostraba -
- Demasiado Blanco - Dijo Entretenida Mientras Tomaba La Carta De Colores - No Pense Que Este Día Llegaría -
- Yo Tampoco - Susurro Judal - Mucho Menos Que Estaría Emocionado Por Casarme -
- ¿Esperas El Casamiento? - Preguntó Kaileena Evidentemente Sonrojada -
- No Sabes Como - Susurro Judal Con Una Hermosa Sonrisa De Superioridad - Espero Nuestra Luna De Miel -
- ¡Judal~! - Exclamó Sonrojada La Muchacha De Cabellos Pelirrojos Mientras Lo Golpeaba Levemente Con El Libro De Colores -
- Tengo Que Recuperar El Tiempo Perdido En Esa Cabaña De Mierda - Suspiro Mientras La Miraba -
- ... - Kaileena Bajó Levemente La Mirada Cuando Recordó Lo Completa Que Se Estaba En Esos Días -
- ¿Kaileena? - Llamó Judal Preocupado - Lo Siento No Queria Hacerte Sentir Mal -
- Esta Bien Judal - La Joven Levantó La Mirada Con Una Sonrisa - También Quiero Casarme Con Vos -
- Por Obligación No Tenes Que Hacer Nada Kaileena - Le Dijo Judal Mientras Posaba Sus Hermosos Ojos Rojos En Ella - No Te Dejaré -
- ... - Kaileena Se Levantó De Su Silla Para Sentarse Sobre Las Piernas De Judal - No Hago Nada Por Obligación - Susurro Para Luego Juntar Sus Labios Con Los Suyos -
- ... - Judal No Podia Sacarse a Adelaida De La Cabeza. Esa Era La Verdad. Pero Cuando Kaileena Lo Besaba. Cuando Esa Chica Pasaba Sus Suaves Manos Por Su Cuello.. Ese Sentimiento De Vacío Desaparecia -
- ¿No Pueden Ir a Hacer Eso a Una Habitación? - Preguntó Una Voz Masculina. Judal Se Separó De Kaileena Molesto -
- Tenes Ganas De Romperme Las Pelotas Hermano - Susurro Judal Con Mala Cara -
- Con Razón Nuestro Padre Se Queja De Tus Modales - Susurro Con Mala Cara - Eres Un Cerdo Hablando -
- Si - Respondió Judal Con Escepticismo - ¿Solo Venis a Decirme Eso? - Preguntó Mientras Lo Miraba -
- No - Dijo Tranquilo Mientras Entraba Junto a Adelaida - Venia a Tomar Un Café Mientras Firmaba Unos Papeles -
- En Ese Caso Puede Hacer Mia a Kaileena De Este Lado - Dijo Entretenido a Lo Que Lear Hiso Una Mueca -
- Me Largo - Susurro Mientras Se Levantaba Nuevamente - No Pienso Quedarme a Compartir Cuatro Paredes Contigo -
- Me Ofendes Hermanito - Dijo Judal Con Sarcásmo Mientras Observaba a Los Jovenes Salir De La Habitación -
--------------------------------------------------------------
TaDa~ xDDD
PD1: Yo Las Rescato Camis (?)
PD2: ODIO a Lear Pero AMO a Marsú ♥
PD3: Son Horribles lalalalalala lol
PD4: Ahora Yo También. Culpa Tuya xD (?)
PD5: Judal Is Sexy And He Know It ~ (?)
PD6: Yoooo También Te Amo a Vos, a Judal, a Marsú & a Las Possssssssdatas♥
PD7: Pero ODIO ODIO ODIO ODIO A Lear Que Se Va a Morir Cuando Pase De Página :B jsjaskjsaksjkasjksj
- ¿A Donde? - Preguntó Kaileena - Tenes Fiebre -
- Tenemos Que Ver Los Detalles De La Boda - Dijo Sereno - Que Mejor Forma Que Tomando Un Café -
- Bueno - Susurro Mientras Lo Miraba - Pero Después Te Regresas a La Cama -
- Te Vas a Venir Conmigo ¿No? - Preguntó Mientras La Miraba Por Ensima De Su Hombro Con Una Hermosa Media Sonrisa -
- Si - La Joven Se Sonrojo Levemente - Me Quedare Contigo -
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- Tengo Que Hablar Con Judal - Dijo Sereno Lear. Su Cara No Demostraba Esa Misma Tranquilidad -
- ¿Eh~? - La Joven Que Caminaba Detrás Levantó La Mirada Sorprendida -
- Tengo Que Estar En La Boda De Mi Estúpido Hermano - Explicó Exasperado - Pero Quiero Preguntar Una Cosa Importante -
- ... - La Pelinegra Levantó La Cabeza Cuando Escuchó Unas Voces Venir Caminando En Sentido Contrario -
- Te Quedara.. - El Muchacho Se Detubo Cuando Observó a Lear Junto a Adelaida -
- Hola Hermano - Saludó El Pelinegro - Que Bueno Que Te Veo Queria Preguntarte Una Cosa Importante -
- No Tengo Que Responder Nada - Dijo Sereno Tomando La Mano De Kaileena -
- ¿Por Que Te Casas? - Preguntó Ignorando El Comentario De Su Hermano - ¿Sigue Siendo Conveniencia? -
- ... - Judal Flminó Con La Mirada a Los Jovenes Que Tenia En Frente - No Lear - Susurro Mientras Tomaba Con Más Fuerza La Mano De Kaileena - Ya No Es Conveniencia -
- ¿Estas Enamorado? - Preguntó Con Media Sonrisa. La Joven Que Se Escudaba En Sus Espaldas Tenia La Mirada Perdida -
- Si - Respondió Con Tranquilidad - Estoy Enamorado De Kaileena - Dijo Con Hostilidad a Su Hermano Mayor - Yo Quiero Casarme Con Ella -
- Gracias Por Tu Tiempo Hermano - Dijo Tranquilo Mientras Corria a Adelaida Para Dejarlos Pasar - Espero Que Sean Felices -
- Espero Que Te Pudras - Susurro Judal. Adelaida Levantó La Mirada Un Poco Molesta. Sus Ojos Embiagados En Lágrimas -
- No Le Hables De Ese Modo - Le Espetó a Judal -
- ... - Judal Arqueó Una Ceja Sin Inmutarse - Te Suplico Que La Próxima Ves Me Hables Con Más Respeto o Tendras Problemas - Dijo Mientras Le Hacia Señas a Kaileena Para Que Lo Siguiera -
- ... - Adelaida Negó Levemente Con La Cabeza. La Sorpresa En Sus Ojos Era Inexplicable -
- No Hagas Eso De Nuevo - Le Regañó Lear - Vamos -
- Si Señor - Susurro Adelaida Con La Mirada Gacha -
Marsú Tenia Razón.
Una Ves Que Judal Se Convenció De Que Kaileena Siempre Hiba a Ser Lo Mejor Ella Pasó a Ser Solo Parte De Su Pasado.
"Seras Solo Un Mal Recuerdo Para Judal. Te Habra Olvidado Para Siempre"
Sin Poder Hacer Nada Las Palabras De Marsú Regresaron a Su Cabeza. Ese Forro Tenia Razón. No Era Nada Para Judal. Ya No~
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- Me Gustan Los Manteles Color Manteca - Le Dijo Kaileena Mientras Miraba Unos -
- ¿Los Blancos Quisas? - Preguntó Judal Mientras Le Mostraba -
- Demasiado Blanco - Dijo Entretenida Mientras Tomaba La Carta De Colores - No Pense Que Este Día Llegaría -
- Yo Tampoco - Susurro Judal - Mucho Menos Que Estaría Emocionado Por Casarme -
- ¿Esperas El Casamiento? - Preguntó Kaileena Evidentemente Sonrojada -
- No Sabes Como - Susurro Judal Con Una Hermosa Sonrisa De Superioridad - Espero Nuestra Luna De Miel -
- ¡Judal~! - Exclamó Sonrojada La Muchacha De Cabellos Pelirrojos Mientras Lo Golpeaba Levemente Con El Libro De Colores -
- Tengo Que Recuperar El Tiempo Perdido En Esa Cabaña De Mierda - Suspiro Mientras La Miraba -
- ... - Kaileena Bajó Levemente La Mirada Cuando Recordó Lo Completa Que Se Estaba En Esos Días -
- ¿Kaileena? - Llamó Judal Preocupado - Lo Siento No Queria Hacerte Sentir Mal -
- Esta Bien Judal - La Joven Levantó La Mirada Con Una Sonrisa - También Quiero Casarme Con Vos -
- Por Obligación No Tenes Que Hacer Nada Kaileena - Le Dijo Judal Mientras Posaba Sus Hermosos Ojos Rojos En Ella - No Te Dejaré -
- ... - Kaileena Se Levantó De Su Silla Para Sentarse Sobre Las Piernas De Judal - No Hago Nada Por Obligación - Susurro Para Luego Juntar Sus Labios Con Los Suyos -
- ... - Judal No Podia Sacarse a Adelaida De La Cabeza. Esa Era La Verdad. Pero Cuando Kaileena Lo Besaba. Cuando Esa Chica Pasaba Sus Suaves Manos Por Su Cuello.. Ese Sentimiento De Vacío Desaparecia -
- ¿No Pueden Ir a Hacer Eso a Una Habitación? - Preguntó Una Voz Masculina. Judal Se Separó De Kaileena Molesto -
- Tenes Ganas De Romperme Las Pelotas Hermano - Susurro Judal Con Mala Cara -
- Con Razón Nuestro Padre Se Queja De Tus Modales - Susurro Con Mala Cara - Eres Un Cerdo Hablando -
- Si - Respondió Judal Con Escepticismo - ¿Solo Venis a Decirme Eso? - Preguntó Mientras Lo Miraba -
- No - Dijo Tranquilo Mientras Entraba Junto a Adelaida - Venia a Tomar Un Café Mientras Firmaba Unos Papeles -
- En Ese Caso Puede Hacer Mia a Kaileena De Este Lado - Dijo Entretenido a Lo Que Lear Hiso Una Mueca -
- Me Largo - Susurro Mientras Se Levantaba Nuevamente - No Pienso Quedarme a Compartir Cuatro Paredes Contigo -
- Me Ofendes Hermanito - Dijo Judal Con Sarcásmo Mientras Observaba a Los Jovenes Salir De La Habitación -
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TaDa~ xDDD
PD1: Yo Las Rescato Camis (?)
PD2: ODIO a Lear Pero AMO a Marsú ♥
PD3: Son Horribles lalalalalala lol
PD4: Ahora Yo También. Culpa Tuya xD (?)
PD5: Judal Is Sexy And He Know It ~ (?)
PD6: Yoooo También Te Amo a Vos, a Judal, a Marsú & a Las Possssssssdatas♥
PD7: Pero ODIO ODIO ODIO ODIO A Lear Que Se Va a Morir Cuando Pase De Página :B jsjaskjsaksjkasjksj

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Re: [Roll] The city of Babylonia~
Se dirigieron a la cocina, Adelaida, a pedido de Lear, se dispuso a preparar el café.
-¿Ves? por eso no tenés que llorar por un estúpido como mi hermano- dijo Lear- Mientras vos estabas ahí, llorando por su culpa, él estaba besándose a Kaileena.
-Soy una estúpida- dijo Adelaida mientras le alcanzaba el café preparado al joven.
-Errar es de humanos- la consoló Lear-. Todos cometen errores, incluso yo he tenido un par.
-Agrandado- comentó ella, con una leve sonrisa.
-No es mi culpa ser perfecto, Adelaida- se defendió el joven, relajado y bebiendo un sorbo de café.
--------------------------------------
Judal y Kaileena estaban acostados sobre el pasto verde de los jardines, admirando el cielo que se teñía de un tono anaranjado, indicando pronto el atardecer.
Habían estado sin hablar por un buen tiempo, pero el silencio no era incómodo para ellos, que se conocían perfectamente bien.
Judal miró a la joven pelirroja, su cabellera rojiza estaba suelta y miraba el cielo con curiosidad. Le resultó increíblemente tierna y bella al verla así.
-Aún no lo puedo creer la verdad- dijo Kaileena sonriente-. De que vamos a casarnos…
-Jamás creí que lo diría, pero…: estoy emocionado por casarnos- confesó el pelinegro, mientras le daba un beso en la frente a Kaileena.
-Ya es tarde, tengo que ir a hacerme otra prueba del vestido y de peinado- dijo Kaileena, incorporándose.
-Quedate un rato más- pidió el heredero, abrazándola. Kaileena lanzó una risa entretenida pero algo, a lo lejos, la hizo enmudecer de repente- ¿Qué pasó?
-Caleb- susurró ella. Y, efectivamente, a lo lejos podían observar la figura del rubio caminando hacía ellos.
-¿Qué todos tienen que interrumpirnos?- se quejó Judal en voz baja.
-Déjame hablar con él- pidió la muchacha, levantándose y caminando hacia Caleb.
-De acuerdo- asintió Judal.
-Kaileena- susurró Caleb, nervioso- Tenemos que hablar.
-Lo sé- dijo ella, agachando la mirada, avergonzada- En serio Caleb…lo lamento…pero…
-Tenemos que terminar- acotó el rubio, haciendo que Kaileena se asombrara-. Te vas a casar con Judal y tener una vida con él, no puedo estar en el medio.
-Tienes razón, lamento que todo esto haya terminado así Caleb- dijo la muchacha, mientras una lágrima salía de su rostro.
-No te deprimas y sé feliz- comentó el muchacho, limpiándole la gota cristalina-. Eso me alegrará.
Le dio un beso en la mejilla y con un gesto despreocupado de la mano, se marchó.
-----------------------------------------
Era viernes, Kaileena esperaba nerviosa y cambiada con un vestido elegante y celeste claro mientras escuchaba las voces de los invitados.
Sintió que alguien golpeaba la puerta.
-¿Se puede pasar?- preguntó Judal. Ella, rápidamente, le abrió la puerta para que entrase- Te ves hermosa Kaileena.
-Vos también- dijo ella, tomándole de la mano.
-¿Estás nerviosa?- le preguntó Judal sintiendo el temblor de la mano de la muchacha- Es sólo una cena familiar.
-Es el ensayo de nuestro casamiento Judal- dijo Kaileena- Y sí, estoy nerviosa.
-Debemos salir, vamos- comentó el heredero, tirando suavemente de la mano de la chica.
Salieron y escucharon la música, además de varias personas que los felicitaban y aplaudieron cuando entraron al salón.
El rey hizo las presentaciones correspondientes, y los invitados se acercaron a saludar a los prometidos.
Mientras tanto, Adelaida estaba junto con Lear un poco alejados de la pareja.
-Por favor Lear…no quiero…-le rogó ella, mirándolo suplicante.
-Es una orden- dijo, sereno y divertido, el chico.
-Maldito- se quejó ella- Ahora hay algo que no entiendo…si voy a servirles…¿Por qué hiciste que me “produciera” ?
-Peinarte y maquillarte no te hace para nada mal, en serio- dijo él sonriendo- Además, tampoco voy a privarte de la fiesta…cuando comience el baile y te vas a cambiar y vas a bailar conmigo.
-¡¿Qué te hice para merecer esto?! – se quejó ella haciendo un mohín.
-Ya, prepárate- dijo-. Recuerda, a la única mesa que tienes que servir va a ser a la de mía, dónde también está mi hermano y Kaileena.
-Sí sí- dijo ella con desgano, mientras se colocaba un delantal sobre el uniforme que todos los meseros usaban.
-----------------------
Ahí está, no pongo PD para no tardarme más xD
-¿Ves? por eso no tenés que llorar por un estúpido como mi hermano- dijo Lear- Mientras vos estabas ahí, llorando por su culpa, él estaba besándose a Kaileena.
-Soy una estúpida- dijo Adelaida mientras le alcanzaba el café preparado al joven.
-Errar es de humanos- la consoló Lear-. Todos cometen errores, incluso yo he tenido un par.
-Agrandado- comentó ella, con una leve sonrisa.
-No es mi culpa ser perfecto, Adelaida- se defendió el joven, relajado y bebiendo un sorbo de café.
--------------------------------------
Judal y Kaileena estaban acostados sobre el pasto verde de los jardines, admirando el cielo que se teñía de un tono anaranjado, indicando pronto el atardecer.
Habían estado sin hablar por un buen tiempo, pero el silencio no era incómodo para ellos, que se conocían perfectamente bien.
Judal miró a la joven pelirroja, su cabellera rojiza estaba suelta y miraba el cielo con curiosidad. Le resultó increíblemente tierna y bella al verla así.
-Aún no lo puedo creer la verdad- dijo Kaileena sonriente-. De que vamos a casarnos…
-Jamás creí que lo diría, pero…: estoy emocionado por casarnos- confesó el pelinegro, mientras le daba un beso en la frente a Kaileena.
-Ya es tarde, tengo que ir a hacerme otra prueba del vestido y de peinado- dijo Kaileena, incorporándose.
-Quedate un rato más- pidió el heredero, abrazándola. Kaileena lanzó una risa entretenida pero algo, a lo lejos, la hizo enmudecer de repente- ¿Qué pasó?
-Caleb- susurró ella. Y, efectivamente, a lo lejos podían observar la figura del rubio caminando hacía ellos.
-¿Qué todos tienen que interrumpirnos?- se quejó Judal en voz baja.
-Déjame hablar con él- pidió la muchacha, levantándose y caminando hacia Caleb.
-De acuerdo- asintió Judal.
-Kaileena- susurró Caleb, nervioso- Tenemos que hablar.
-Lo sé- dijo ella, agachando la mirada, avergonzada- En serio Caleb…lo lamento…pero…
-Tenemos que terminar- acotó el rubio, haciendo que Kaileena se asombrara-. Te vas a casar con Judal y tener una vida con él, no puedo estar en el medio.
-Tienes razón, lamento que todo esto haya terminado así Caleb- dijo la muchacha, mientras una lágrima salía de su rostro.
-No te deprimas y sé feliz- comentó el muchacho, limpiándole la gota cristalina-. Eso me alegrará.
Le dio un beso en la mejilla y con un gesto despreocupado de la mano, se marchó.
-----------------------------------------
Era viernes, Kaileena esperaba nerviosa y cambiada con un vestido elegante y celeste claro mientras escuchaba las voces de los invitados.
Sintió que alguien golpeaba la puerta.
-¿Se puede pasar?- preguntó Judal. Ella, rápidamente, le abrió la puerta para que entrase- Te ves hermosa Kaileena.
-Vos también- dijo ella, tomándole de la mano.
-¿Estás nerviosa?- le preguntó Judal sintiendo el temblor de la mano de la muchacha- Es sólo una cena familiar.
-Es el ensayo de nuestro casamiento Judal- dijo Kaileena- Y sí, estoy nerviosa.
-Debemos salir, vamos- comentó el heredero, tirando suavemente de la mano de la chica.
Salieron y escucharon la música, además de varias personas que los felicitaban y aplaudieron cuando entraron al salón.
El rey hizo las presentaciones correspondientes, y los invitados se acercaron a saludar a los prometidos.
Mientras tanto, Adelaida estaba junto con Lear un poco alejados de la pareja.
-Por favor Lear…no quiero…-le rogó ella, mirándolo suplicante.
-Es una orden- dijo, sereno y divertido, el chico.
-Maldito- se quejó ella- Ahora hay algo que no entiendo…si voy a servirles…¿Por qué hiciste que me “produciera” ?
-Peinarte y maquillarte no te hace para nada mal, en serio- dijo él sonriendo- Además, tampoco voy a privarte de la fiesta…cuando comience el baile y te vas a cambiar y vas a bailar conmigo.
-¡¿Qué te hice para merecer esto?! – se quejó ella haciendo un mohín.
-Ya, prepárate- dijo-. Recuerda, a la única mesa que tienes que servir va a ser a la de mía, dónde también está mi hermano y Kaileena.
-Sí sí- dijo ella con desgano, mientras se colocaba un delantal sobre el uniforme que todos los meseros usaban.
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Ahí está, no pongo PD para no tardarme más xD

Camis16- **Alma*Contest**

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Re: [Roll] The city of Babylonia~
- No Puedo Creer Que Quieran Hacer Un Ensayo De Esto - Susurro Judal Mientras Se Sentaba a La Mesa - Tampoco Puedo Creer Que Me Hagan Compartir Mesa Con Este Estúpido -
- Tampoco Me Gusta Hermano - Susurro Con Tranquilidad -
- Muchas Felicidades - Saludó Álika Mientras Se Sentaba Junto a Judal -
- Muchas Gracias - Sonrió Kaileena Mientras Miraba a Los Recién Llegados -
- Estas Hermosa - Sonrió Lear -
- Deja De Querer Parecer Una Persona Que No Eres - Le Dijo Kaileena Con Hostilidad - Todos Saben Lo Mierda Que Sos - Susurro Mientras Lo Miraba Fijamente - No Es Necesario Mentir -
- Solo Intentaba Ser Bueno - Dijo Tranquilo -
- Guardatelo - Susurro Álika Con Mala Cara - ¿Estan Emocionados? - Preguntó La Joven Mientras Miraba a La Pareja Con Una Sonrisa -
- Bastante - Dijo Kaileena Levemente Sonrojada -
- Si - Susurro Judal Un Poco Distante -
- ¿Que Les Puedo Servir? - Preguntó Adelaida Mientras Miraba a Los Presentes -
- Bebidas - Pidió Lear - Comenzaremos Con Eso -
- Esta Bien - La Joven Se Encaminó Nuevamente Hacia La Cocina -
- ¿No Estaba En Tu Cumpleaños? - Preguntó Álika -
- Debes Estar Confundiendola - Sonrió Kaileena Un Poco Nerviosa -
- Si Como No - Susurro Lear Con Media Sonrisa. Kaileena Lo Fulminó Con La Mirada -
- ¿Queres Dejar De Meter Palabra? - Preguntó Hostil -
- Esta Bien Como Quieras - Dijo Sereno -
- Ya Regreso - Dijo Judal Mientras Se Ponia De Pie -
- ¿Donde Vas? - Preguntó Lear Con Curiosidad -
- Por La Medicina Pelotudo - Dijo Furibundo Mientras Comenzaba a Caminar Hacia La Cocina -
-------
- ¿Cuantos Eran En La Mesa? - Se Preguntó La Muchacha Mientras Se Ponia Un Dedo En La Barbilla -
- Cuatro - Respondió Una Voz a Sus Espaldas. La Joven Levantó La Mirada Deseando Que Quién Pensaba No Estubiera Parado Mirandola -
- ¿Que Estas Haciendo Fuera De La Mesa? - Preguntó Adelaida Con Tranquilidad -
- ¿Por Que? - Preguntó. Estaba Cruzado De Brazos Apoyado De Espaldas Sobre La Puerta -
- ¿Que? - Preguntó La Muchacha Mientras Ponia Los Vasos Sobre Una Bandeja -
- ¿Por Que Terminaste Conmigo? - Preguntó Con Tranquilidad. Sus Ojos Destellaban El Dolor Que Le Habia Echo Sentir -
- Era Lo Mejor - Susurro Adelaida Con La Cabeza Gacha -
- ¿¡Para Quién!? - Preguntó Mientras Se Paraba Para Caminar Hacia La Pelinegra - ¿¡A Quién Le Estas Haciendo Un Bien!? - Preguntó Exasperado Mientras Le Cubria Las Salidas a La Muchacha -
- ¡A Vos! - Estalló La Muchacha Con Los Ojos Llorosos. Judal Negó Levemente Con La Cabeza -
- Que Equivocada Estas - Susurro Sereno Mientras Posaba Sus Ojos Rojos En Adelaida -
- ¡Entonces a Mi! - Estalló La Chica - ¡No Puedo Seguir Con Esto! -
- Me Lo Habias Prometido - Susurro El Heredero. Luego Tomó El Mentó De La Muchacha Para Besar Sus Labios - Pero No Cumpliste - Susurro Cuando Se Separó De Ella. Tomó Unas Pastillas Que Estaban Sobre La Mesa Para Después Irse -
- ... - El Corazón De Adelaida Parecia Que Se Hiba a Salir De Su Pecho. Cerró Los Ojos Para Tocarse Donde Judal Habia Posado Su Frente Para Besarla. Estaba Tibio. Seguia Con Temperatura -
--------
- ¿Por Que Tardaste Tanto? - Preguntó Lear Con Escepticismo -
- No Encontraba Las Pastillas - Dijo Tranquilo. Judal Era Conocido Por Echarse Buenas Mentiras -
- ¿Tenes Fiebre? - Preguntó Álika Mientras Le Tocaba La Cabeza -
- ¿Podes Creer Que No Cede? - Preguntó Kaileena Un Poco Preocupada -
- Seras El Siguiente - Susurro Lear Maldiciendo Por Lo Bajo -
------------------------------------------------------------
TaDa~ ♥
- Tampoco Me Gusta Hermano - Susurro Con Tranquilidad -
- Muchas Felicidades - Saludó Álika Mientras Se Sentaba Junto a Judal -
- Muchas Gracias - Sonrió Kaileena Mientras Miraba a Los Recién Llegados -
- Estas Hermosa - Sonrió Lear -
- Deja De Querer Parecer Una Persona Que No Eres - Le Dijo Kaileena Con Hostilidad - Todos Saben Lo Mierda Que Sos - Susurro Mientras Lo Miraba Fijamente - No Es Necesario Mentir -
- Solo Intentaba Ser Bueno - Dijo Tranquilo -
- Guardatelo - Susurro Álika Con Mala Cara - ¿Estan Emocionados? - Preguntó La Joven Mientras Miraba a La Pareja Con Una Sonrisa -
- Bastante - Dijo Kaileena Levemente Sonrojada -
- Si - Susurro Judal Un Poco Distante -
- ¿Que Les Puedo Servir? - Preguntó Adelaida Mientras Miraba a Los Presentes -
- Bebidas - Pidió Lear - Comenzaremos Con Eso -
- Esta Bien - La Joven Se Encaminó Nuevamente Hacia La Cocina -
- ¿No Estaba En Tu Cumpleaños? - Preguntó Álika -
- Debes Estar Confundiendola - Sonrió Kaileena Un Poco Nerviosa -
- Si Como No - Susurro Lear Con Media Sonrisa. Kaileena Lo Fulminó Con La Mirada -
- ¿Queres Dejar De Meter Palabra? - Preguntó Hostil -
- Esta Bien Como Quieras - Dijo Sereno -
- Ya Regreso - Dijo Judal Mientras Se Ponia De Pie -
- ¿Donde Vas? - Preguntó Lear Con Curiosidad -
- Por La Medicina Pelotudo - Dijo Furibundo Mientras Comenzaba a Caminar Hacia La Cocina -
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- ¿Cuantos Eran En La Mesa? - Se Preguntó La Muchacha Mientras Se Ponia Un Dedo En La Barbilla -
- Cuatro - Respondió Una Voz a Sus Espaldas. La Joven Levantó La Mirada Deseando Que Quién Pensaba No Estubiera Parado Mirandola -
- ¿Que Estas Haciendo Fuera De La Mesa? - Preguntó Adelaida Con Tranquilidad -
- ¿Por Que? - Preguntó. Estaba Cruzado De Brazos Apoyado De Espaldas Sobre La Puerta -
- ¿Que? - Preguntó La Muchacha Mientras Ponia Los Vasos Sobre Una Bandeja -
- ¿Por Que Terminaste Conmigo? - Preguntó Con Tranquilidad. Sus Ojos Destellaban El Dolor Que Le Habia Echo Sentir -
- Era Lo Mejor - Susurro Adelaida Con La Cabeza Gacha -
- ¿¡Para Quién!? - Preguntó Mientras Se Paraba Para Caminar Hacia La Pelinegra - ¿¡A Quién Le Estas Haciendo Un Bien!? - Preguntó Exasperado Mientras Le Cubria Las Salidas a La Muchacha -
- ¡A Vos! - Estalló La Muchacha Con Los Ojos Llorosos. Judal Negó Levemente Con La Cabeza -
- Que Equivocada Estas - Susurro Sereno Mientras Posaba Sus Ojos Rojos En Adelaida -
- ¡Entonces a Mi! - Estalló La Chica - ¡No Puedo Seguir Con Esto! -
- Me Lo Habias Prometido - Susurro El Heredero. Luego Tomó El Mentó De La Muchacha Para Besar Sus Labios - Pero No Cumpliste - Susurro Cuando Se Separó De Ella. Tomó Unas Pastillas Que Estaban Sobre La Mesa Para Después Irse -
- ... - El Corazón De Adelaida Parecia Que Se Hiba a Salir De Su Pecho. Cerró Los Ojos Para Tocarse Donde Judal Habia Posado Su Frente Para Besarla. Estaba Tibio. Seguia Con Temperatura -
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- ¿Por Que Tardaste Tanto? - Preguntó Lear Con Escepticismo -
- No Encontraba Las Pastillas - Dijo Tranquilo. Judal Era Conocido Por Echarse Buenas Mentiras -
- ¿Tenes Fiebre? - Preguntó Álika Mientras Le Tocaba La Cabeza -
- ¿Podes Creer Que No Cede? - Preguntó Kaileena Un Poco Preocupada -
- Seras El Siguiente - Susurro Lear Maldiciendo Por Lo Bajo -
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TaDa~ ♥

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Re: [Roll] The city of Babylonia~
Adelaida esperó unos segundos en la cocina, para tranquilizarse. Una vez que su rostro se volvió sereno y sus ojos no estaban llorosos, llevó la bandeja con las elegantes copas y la jarra de jugo. En la mesa sólo había cuatro personas: Judal, Kaileena, Álika y Lear. ¿Dónde estaba Marsú? Agradeció mentalmente por no verlo.
-Acá tienen- dijo ella con cordialidad, sirviendo la copa y entregándosela a cada uno de los presentes. Sintió un leve cosquilleo cuando la mano de Judal rozó la suya al tomar la copa pero lo ignoró.
-Disculpa…pero…¿Te conozco de algún lado verdad?- preguntó Álika, pensativa- ¿No estabas junto a un chico rubio y lindo?
-Creo que te has confundido de persona- comentó ella, con una sonrisa y un tono de voz educado- ¿Desean algo más que les pueda ofrecer?
-No, gracias- dijo Lear.
-De acuerdo- comentó ella, asintiendo levemente con la cabeza y tomando la bandeja de plata-. Por cierto, mis felicitaciones a los prometidos. Si me permiten decirlo, ambos se ven muy bien- agregó ella, aunque su tono estaba carente de emoción y sonó frío. Se retiró allí haciendo ruido con los zapatos de taco blanco que se vio obligada a usar.Tanto a Kaileena como a Judal, esas palabras los hicieron sentir culpables, mientras que Lear sonría con superioridad.
-Excelente servicio, ¿verdad?- agregó el pelinegro con tono casual.
-¿Por qué no te callás? Nadie quiere escucharte- le dijo Kaileena con hostilidad.
-Como si me afectaran tus palabras- dijo él con sarcasmo-. Tampoco quiero estar con ustedes, Kaileena, pero tengo que hacerlo. Al parecer el que mi hermanito se case es un momento importante al que debo asistir.
-Preferiría que te murieras- dijo Judal con odio.
-Y seguimos con las agresiones- acotó Lear, entretenido y sin afectarle en lo absoluto esos comentarios agresivos hacia su persona-. Yo también te quiero, hermanito.
El rey, junto con la reina, dijeron unas palabras, invitando a Judal y a Kaileena a que se levantaran e hicieron un brindis por ambos prometidos. Con voz jocosa y acogedora, el rey hizo una señal para que entraran los meseros, al son de la música, y sirvieran los platos de entrada.
Los meseros obedecieron, entrando en fila y dirigiéndose cada uno a la mesa asignada, llevando con facilidado bandejas circulares con los platos de las entradas. Adelaida estaba tercera, caminó tratando de disimular las molestias, con una bandeja de plata en cada una de sus manos y dos platos en ellas. Le costaba mantener el equilbrio y casi se le cae una bandeja cuando quería servirla en la mesa.
-Cuidado- le dijo Lear, reaccionando rápidamente y evitando que la joven cometiera un error por el que hubiera sido castigada por el rey.
-Gracias- comentó ella, y sonrío con sinceridad y mirando a los ojos rojos del Magi mayor. Judal no disimuló la molestia que tenía en ese momento, poniendo mala cara. No sabía que le molestaba más: que viera a Adelaida mucho más hermosa desde que terminaron o que esa linda sonrisa se la dirigía a Lear en vez de a él-. No soy muy buena en esto, lo lamento.
-No te preocupes- dijo Kaileena con voz débil.
-Sí, yo tampoco entienden cómo pueden llevar tantas cosas a la vez- agregó Álika con su alegría de siempre.
-Tráeme un poco más de vino después- pidió Lear. Ella asintió y se marchó.
Judal no soportaba todas las veces que tenía que ver a la muchacha servirles y, por ende, no pudo disfrutar de ningún momento la velada. Por si fuera poco, Adelaida parecía servirles como si nada, con una expresión serena y cordial, obedeciendo las órdenes al instante, y, Lear, aprovechando cada vez que estaba la joven, decía ciertas indirectas hacia Judal y Kaileena.
Hablaron de temas triviales y, una vez que Adelaida les sirvió el postre, Lear se levantó y se la llevó de ahí. Judal los siguió con la mirada, hasta que desaparecieron al marcharse del salón.
El rey se levantó y sonó un lento vals, donde Judal y Kaileena, obligatoriamente, tenían que bailarlo. El heredero se preguntó dónde mierda se había metido Marsú pero, principalmente, quería saber el paradero de su hermano con Adelaida.
Pasada un par de canciones, lo encontró a Lear, bailando con una joven vestida elegantemente de color negro y cabello largo del mismo tono. Por la posición en la que estaba, y la gente que le impedía la vista a su alrededor, no pudo ver quién era. Pero si su hermano estaba allí, entonces…¿A dónde se había ido Adelaida?
Y en un momento, Lear hizo girar a la muchacha con la que bailaba y eso permitió que pudiera verle el rostro y que, también, encontrara la respuesta a su anterior pregunta.
-----------------------------------------------
Lalala, amo el bardo (L
Y no apareció Marsú, jojojo. Me encanta que no esté xD.
Ah y hacémelo durar un poquito más de una página a Lear (Y lamentablemente también a Marsú), acordate tiene que haber bardo hasta la pág 20 donde terminemos solucionando todo xD
-Acá tienen- dijo ella con cordialidad, sirviendo la copa y entregándosela a cada uno de los presentes. Sintió un leve cosquilleo cuando la mano de Judal rozó la suya al tomar la copa pero lo ignoró.
-Disculpa…pero…¿Te conozco de algún lado verdad?- preguntó Álika, pensativa- ¿No estabas junto a un chico rubio y lindo?
-Creo que te has confundido de persona- comentó ella, con una sonrisa y un tono de voz educado- ¿Desean algo más que les pueda ofrecer?
-No, gracias- dijo Lear.
-De acuerdo- comentó ella, asintiendo levemente con la cabeza y tomando la bandeja de plata-. Por cierto, mis felicitaciones a los prometidos. Si me permiten decirlo, ambos se ven muy bien- agregó ella, aunque su tono estaba carente de emoción y sonó frío. Se retiró allí haciendo ruido con los zapatos de taco blanco que se vio obligada a usar.Tanto a Kaileena como a Judal, esas palabras los hicieron sentir culpables, mientras que Lear sonría con superioridad.
-Excelente servicio, ¿verdad?- agregó el pelinegro con tono casual.
-¿Por qué no te callás? Nadie quiere escucharte- le dijo Kaileena con hostilidad.
-Como si me afectaran tus palabras- dijo él con sarcasmo-. Tampoco quiero estar con ustedes, Kaileena, pero tengo que hacerlo. Al parecer el que mi hermanito se case es un momento importante al que debo asistir.
-Preferiría que te murieras- dijo Judal con odio.
-Y seguimos con las agresiones- acotó Lear, entretenido y sin afectarle en lo absoluto esos comentarios agresivos hacia su persona-. Yo también te quiero, hermanito.
El rey, junto con la reina, dijeron unas palabras, invitando a Judal y a Kaileena a que se levantaran e hicieron un brindis por ambos prometidos. Con voz jocosa y acogedora, el rey hizo una señal para que entraran los meseros, al son de la música, y sirvieran los platos de entrada.
Los meseros obedecieron, entrando en fila y dirigiéndose cada uno a la mesa asignada, llevando con facilidado bandejas circulares con los platos de las entradas. Adelaida estaba tercera, caminó tratando de disimular las molestias, con una bandeja de plata en cada una de sus manos y dos platos en ellas. Le costaba mantener el equilbrio y casi se le cae una bandeja cuando quería servirla en la mesa.
-Cuidado- le dijo Lear, reaccionando rápidamente y evitando que la joven cometiera un error por el que hubiera sido castigada por el rey.
-Gracias- comentó ella, y sonrío con sinceridad y mirando a los ojos rojos del Magi mayor. Judal no disimuló la molestia que tenía en ese momento, poniendo mala cara. No sabía que le molestaba más: que viera a Adelaida mucho más hermosa desde que terminaron o que esa linda sonrisa se la dirigía a Lear en vez de a él-. No soy muy buena en esto, lo lamento.
-No te preocupes- dijo Kaileena con voz débil.
-Sí, yo tampoco entienden cómo pueden llevar tantas cosas a la vez- agregó Álika con su alegría de siempre.
-Tráeme un poco más de vino después- pidió Lear. Ella asintió y se marchó.
Judal no soportaba todas las veces que tenía que ver a la muchacha servirles y, por ende, no pudo disfrutar de ningún momento la velada. Por si fuera poco, Adelaida parecía servirles como si nada, con una expresión serena y cordial, obedeciendo las órdenes al instante, y, Lear, aprovechando cada vez que estaba la joven, decía ciertas indirectas hacia Judal y Kaileena.
Hablaron de temas triviales y, una vez que Adelaida les sirvió el postre, Lear se levantó y se la llevó de ahí. Judal los siguió con la mirada, hasta que desaparecieron al marcharse del salón.
El rey se levantó y sonó un lento vals, donde Judal y Kaileena, obligatoriamente, tenían que bailarlo. El heredero se preguntó dónde mierda se había metido Marsú pero, principalmente, quería saber el paradero de su hermano con Adelaida.
Pasada un par de canciones, lo encontró a Lear, bailando con una joven vestida elegantemente de color negro y cabello largo del mismo tono. Por la posición en la que estaba, y la gente que le impedía la vista a su alrededor, no pudo ver quién era. Pero si su hermano estaba allí, entonces…¿A dónde se había ido Adelaida?
Y en un momento, Lear hizo girar a la muchacha con la que bailaba y eso permitió que pudiera verle el rostro y que, también, encontrara la respuesta a su anterior pregunta.
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Lalala, amo el bardo (L
Y no apareció Marsú, jojojo. Me encanta que no esté xD.
Ah y hacémelo durar un poquito más de una página a Lear (Y lamentablemente también a Marsú), acordate tiene que haber bardo hasta la pág 20 donde terminemos solucionando todo xD

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Re: [Roll] The city of Babylonia~
- Pedaso De Pelotudo - Susurro Judal Entre Dientes Mientras Miraba La Escena -
- ¿Estas Bien? - Preguntó Kaileena Mientras Posaba Una Mano En La Mejilla De Judal. Ese Contacto Hiso Que El Heredero Se Perdiera Unos Segundos -
- Si - Respondió Mientras La Miraba - No Pasa Nada - Sonrió Caballeroso -
- Me Preocupaste - Susurro Su Compañera Mientras Hacia Un Mohín -
- Lo Lamento - Susurro Mientras La Tomaba De La Mano - No Quise -
- Lo Sé - Susurro La Pelirroja Levemente Sonrojada - Te Quiero - Susurro Con La Mirada Gacha - No Te Pongas Mal -
- No Te Preocupes - Le Dijo Con Cariño - Ya No Más - Susurro Mientras Miraba a Su Hermano Bailar -
- Si Queres Podemos Terminar Todo - Dijo Kaileena Mientras Lo Tomaba De Los Hombros - No Es Necesario Que Sigamos Con La Cena -
- Nuestros Padres Nos Matan - Dijo Para Luego Posar Una Mano En La Cabeza De La Joven - Eres Tan Hermosa -
- ... - Kaileena Se Sonrojo Levemente -
- ¿Van a Bailar? - Preguntó Álika Mientras Le Sonreia a Su Primo -
- Lo Siento Pero No - Dijo Mientras Hiba a Sentarse a La Mesa -
- ¿Que Le Pasa? - Preguntó La Pelirrosada a Kaileena. La Joven Negó Levemente -
- ¿Como Te Sentis Hermano? - Preguntó Marsú Mientras Se Sentaba Junto a Judal -
- Terrible - Dijo Sereno El Heredero Mientras Le Daba Un Sorbo a Su Copa -
- ¿Por Que? - Preguntó Marsú Con Preocupación -
- La Temperatura - Mintió Judal a Lo Que Marsú Suspiro -
- ¿No Baja? - Preguntó Preocupado Mientras Le Tocaba La Cabeza -
- No - Dijo Tranquilo - Esta Comenzando a Preocuparme -
- No Debe Ser Nada - Intentó Convencerse Marsú Mientras Observaba Como Todos Bailaban -
----------------------------------
- No Puedo Más Del Cansancio - Susurro El Muchacho De La Trenza Mientras Se Dejaba Caer Pesadamente Sobre La Cama -
- Deberias Descansar - Dijo La Pelirroja Mientras Se Sentaba Junto a Judal - ¿Te Puedo Preguntar Una Cosa? -
- Seguro Lo Que Gustes - Dijo Mientras La Miraba -
- ¿Que Pasó Cuando Fuiste a Buscar La Médicina? - Preguntó Tranquila - Se Que Le Estabas Escondiendo La Verdad a Tu Hermano -
- ... - El Muchacho Bajó Levemente La Mirada - Hable Con Adelaida -
- ¿Por Que? - Preguntó Tranquila La Pelirroja Mientras Tocaba La Mano De Judal Con La Suya -
- Queria Saber - Dijo Mientras Se Dejaba Caer De Espaldas Sobre El Mullido Colchón - Queria Saber Por Que -
- ¿Te Contestó? - Preguntó La Pelirroja Mientras Se Ponia a Su Lado Para Mirar Sus Hermosas Facciónes -
- No - Susurro El Muchacho Mientras Se Cubria Los Ojos Con El Brazo - Eso Me Hace Pensar Solo Una Cosa - Susurro Mientras Kaileena Lo Miraba Con Suma Nostálgia - Realmente No Quedó Nada - Susurro Mientras Sonreia De Lado - Marsú Tenia Razón -
- Como Lo Siento Judal - Susurro Kaileena Mientras Lo Rodeaba Con Sus Brazos -
- ¿Por Que? - Preguntó El Pelinegro Mientras Mostraba Nuevamente Sus Hermosos Ojos - Estas Conmigo.. Ya No Importa - Dijo Sereno Mientras La Besaba Unos Segundos -
-------------------------------------
- ¿Te Gustó El Baile? - Preguntó Lear Mientras Entraba a La Habitación Junto a Adelaida -
- Entretenido - Contestó Cansada -
- Usa El Baño - Le Dijo Mientras Se Sentaba En La Cama - Yo Lo Uso Después Que Vos -
- Que Caballero - Dijo La Joven Con Una Sonrisa -
- Yo No Tengo Los Modales De Judal - Susurro Mientras Se Dejaba Caer En La Cama. Adelaida Se Encerró En El Baño Con La Mirada Perdida. Instintivamente Se Tocó Los Labios.. Justo Donde Judal La Habia Besado -
-------------------------------------------------------------
Inglés Me Dejo Gaga ♥
ajajajaja No Tengo Muchas Ideas xDDD
- ¿Estas Bien? - Preguntó Kaileena Mientras Posaba Una Mano En La Mejilla De Judal. Ese Contacto Hiso Que El Heredero Se Perdiera Unos Segundos -
- Si - Respondió Mientras La Miraba - No Pasa Nada - Sonrió Caballeroso -
- Me Preocupaste - Susurro Su Compañera Mientras Hacia Un Mohín -
- Lo Lamento - Susurro Mientras La Tomaba De La Mano - No Quise -
- Lo Sé - Susurro La Pelirroja Levemente Sonrojada - Te Quiero - Susurro Con La Mirada Gacha - No Te Pongas Mal -
- No Te Preocupes - Le Dijo Con Cariño - Ya No Más - Susurro Mientras Miraba a Su Hermano Bailar -
- Si Queres Podemos Terminar Todo - Dijo Kaileena Mientras Lo Tomaba De Los Hombros - No Es Necesario Que Sigamos Con La Cena -
- Nuestros Padres Nos Matan - Dijo Para Luego Posar Una Mano En La Cabeza De La Joven - Eres Tan Hermosa -
- ... - Kaileena Se Sonrojo Levemente -
- ¿Van a Bailar? - Preguntó Álika Mientras Le Sonreia a Su Primo -
- Lo Siento Pero No - Dijo Mientras Hiba a Sentarse a La Mesa -
- ¿Que Le Pasa? - Preguntó La Pelirrosada a Kaileena. La Joven Negó Levemente -
- ¿Como Te Sentis Hermano? - Preguntó Marsú Mientras Se Sentaba Junto a Judal -
- Terrible - Dijo Sereno El Heredero Mientras Le Daba Un Sorbo a Su Copa -
- ¿Por Que? - Preguntó Marsú Con Preocupación -
- La Temperatura - Mintió Judal a Lo Que Marsú Suspiro -
- ¿No Baja? - Preguntó Preocupado Mientras Le Tocaba La Cabeza -
- No - Dijo Tranquilo - Esta Comenzando a Preocuparme -
- No Debe Ser Nada - Intentó Convencerse Marsú Mientras Observaba Como Todos Bailaban -
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- No Puedo Más Del Cansancio - Susurro El Muchacho De La Trenza Mientras Se Dejaba Caer Pesadamente Sobre La Cama -
- Deberias Descansar - Dijo La Pelirroja Mientras Se Sentaba Junto a Judal - ¿Te Puedo Preguntar Una Cosa? -
- Seguro Lo Que Gustes - Dijo Mientras La Miraba -
- ¿Que Pasó Cuando Fuiste a Buscar La Médicina? - Preguntó Tranquila - Se Que Le Estabas Escondiendo La Verdad a Tu Hermano -
- ... - El Muchacho Bajó Levemente La Mirada - Hable Con Adelaida -
- ¿Por Que? - Preguntó Tranquila La Pelirroja Mientras Tocaba La Mano De Judal Con La Suya -
- Queria Saber - Dijo Mientras Se Dejaba Caer De Espaldas Sobre El Mullido Colchón - Queria Saber Por Que -
- ¿Te Contestó? - Preguntó La Pelirroja Mientras Se Ponia a Su Lado Para Mirar Sus Hermosas Facciónes -
- No - Susurro El Muchacho Mientras Se Cubria Los Ojos Con El Brazo - Eso Me Hace Pensar Solo Una Cosa - Susurro Mientras Kaileena Lo Miraba Con Suma Nostálgia - Realmente No Quedó Nada - Susurro Mientras Sonreia De Lado - Marsú Tenia Razón -
- Como Lo Siento Judal - Susurro Kaileena Mientras Lo Rodeaba Con Sus Brazos -
- ¿Por Que? - Preguntó El Pelinegro Mientras Mostraba Nuevamente Sus Hermosos Ojos - Estas Conmigo.. Ya No Importa - Dijo Sereno Mientras La Besaba Unos Segundos -
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- ¿Te Gustó El Baile? - Preguntó Lear Mientras Entraba a La Habitación Junto a Adelaida -
- Entretenido - Contestó Cansada -
- Usa El Baño - Le Dijo Mientras Se Sentaba En La Cama - Yo Lo Uso Después Que Vos -
- Que Caballero - Dijo La Joven Con Una Sonrisa -
- Yo No Tengo Los Modales De Judal - Susurro Mientras Se Dejaba Caer En La Cama. Adelaida Se Encerró En El Baño Con La Mirada Perdida. Instintivamente Se Tocó Los Labios.. Justo Donde Judal La Habia Besado -
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Inglés Me Dejo Gaga ♥
ajajajaja No Tengo Muchas Ideas xDDD

Caar.- .::░ღAdmin~Contest.ღ░::.

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Edad: 17
Cumpleaños!!: 31/03/1995
Mi llegada: 26/03/2009
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Medallas: 4226
Re: [Roll] The city of Babylonia~
-El baño es todo tuyo- dijo Adelaida, saliendo ya cambiada con un camisón. Se recostó en el sillón que tenía la habitación del muchacho y, que también era dónde dormía. El cuarto de Lear no tenía habitación contigua y el ojirrojo no quería que Adelaida estuviera lejos de su vigilancia, por lo que dormía en su misma habitación.
Lear salió pocos minutos después, cambiado y con el torso desnudo.
-Hoy fue una buena noche- dijo él, acostado en su cama.
-No me puedo quejar- admitió ella relajada mientras se acomodaba para entrar en el sillón. Era grande y bastante cómodo.
-Estos últimos días estuviste portándote bien- comentó Lear-. Has obedecido a todas las órdenes a la primera.
-Me siento un perro, falta que empiece a ladrar- se quejó ella y, al ver el rostro del muchacho, rápidamente dijo-. ¡Ni se te ocurra a ordenarme eso!
Lear río entretenido.
-No tenía pensado hacerlo, tengo bien en claro que eres un gato- comentó con una sonrisa de lado.
-No me resultó gracioso el chiste.
-No buscaba hacerte reír tampoco- se defendió el ojirrojo- Como seguía diciendo antes de que me interrumpieras, creo que no mereces dormir en ese incómodo sillón.
-¿Puedo tener cuarto propio?- preguntó ella, esperanzada.
-No, pero puedes dormir en mi cama, si quieres- dijo Lear con tono casual, al ver la mirada extrañada de ella agregó- Relájate, no te tocaré un pelo.
-Aprendí de tu hermano a no confiar cuando me dicen eso- comentó Adelaida-. La vez que lo hice no pude pegar un ojo en toda la noche.
Lear hizo una mueca.
-No era necesario que me contaras tu intimidad.
-No seas malpensado- dijo ella con rapidez y sonrojada-. Soy virgen. Además, dudo que seas un santo.
-Yo no soy malpensado, vos sos la malhablada- acotó Lear, volviendo a tener esa sonrisa entretenida en su rostro.
-Sí claro- agregó la esclava con sarcasmo-. Ah, y no gracias, prefiero el sofá.
-Como digas- finalizó el pelinegro-. Buenas noches.
----------------------------------------------
-¿Qué ocurrió?- preguntó Marsú, desconcertado al ver cómo el heredero respiraba con dificultad.
-Tuvo una recaída- dijo Kaileena, entre lágrimas- Después de la fiesta, nos fuimos a acostar y a la mañana cuando me levanté él estaba respirando agitado, con el rostro colorado y con sudor.
-¿Pasó algo ayer en la fiesta?- preguntó el pelirrojo- Él estaba mal…
-No, sólo sé que habló con Adelaida preguntándole el porqué terminaron- le explicó ella, enjuagándose las lágrimas y entrecortadamente-. Pero dice que ella no le dio respuesta.
-“Hija de puta”- pensó el pelirrojo- Ahora vuelvo Kaileena.
-De acuerdo, pero no tardes por favor- pidió ella mientras colocaba un paño de agua fría sobre la frente del muchacho.
Marsú estaba preocupado y enojado, mientras caminaba con ímpetu por los pasillos. ¿Dónde mierda estaba la desgraciada esa? De seguro que se encontraba con el otro maldito.
Al doblar en uno de los pasillos, cercanos a la salida del lugar, los encontró caminando y vestidos con capuchas de color negro, las características que usaba Lear cuando salía de su hogar.
Y Marsú, caminando con rapidez, tomó a Adelaida del cuello y la estampó contra una pared, levantándola del suelo unos centímetros y ahorcándola.
-¡¿Qué le hiciste?!- gritó el pelirrojo, enojado. Adelaida trataba, desesperada, de deshacerse del agarre pero era demasiado fuerte.
-Suéltala Marsú- dijo Lear, sereno pero su expresión parecía amenazante. El pelirrojo, a regañadientes, obedeció y Adelaida cayó de rodillas al suelo, tosiendo y tocándose el cuello.
-¿Qué le hiciste a Judal?- preguntó, de nuevo e impaciente, el Magi- ¡Ayer le hiciste algo!
-¡Nada! ¡No le hice nada!- gritó ella, enojada. ¿Por qué todo era su culpa?
-No mientas, hablaste con él, Judal le contó eso a Kaileena- prosiguió Marsú.
-Cuando fue a buscar sus medicinas, por eso tardó tanto- dedujo Lear y, mirando a la chica serio, prosiguió- ¿Tenés algo para decir?
-Él me habló, me preguntó el motivo por el que habíamos terminado y en vez de decirle que fue por el hijo de puta de su primo que dice que yo lo mataré y que cagaría su vida evadí la pregunta- respondió ella, incorporándose y de malhumor.
-Tuvo una recaída y en la fiesta estaba mal, ¡algo más le hiciste!- acusó Marsú enojado- ¿Qué?
Adelaida, después de pensarlo unos segundos, dijo:
-Me besó ¡Fue Judal el que se me acercó!- gritó ella, apresurada- Y apenas fue un roce. No ocurrió nada más.
-No te creo, ¡Vos tenés la culpa de su recaída! Algo le hiciste- chilló Marsú encolerizado.
Adelaida le pegó un cachetazo con todas sus fuerzas.
-¡Ya deja de echarme la culpa!- gritó enojada- ¡Ya hice lo que me pediste! ¡Dejame en paz! Si él no se recupera no es mi culpa, ¡Más no puedo hacer! Me cansé de ser siempre la culpable- y, apretando la tela de la prenda de Marsú, con fuerza agregó- Y la próxima vez que me intentes golpear de nuevo te juro que te vuelo la cabeza de un tiro. No me provoques desgraciado, seré hija de puta pero vos sos más que yo. Dejá de echarme la culpa por todo.
-Vamos Adelaida- dijo Lear tomando la mano de la joven y tirando de ella, y, mirando a Marsú de reojo, agregó- Ella no tiene la culpa de que mi hermano sea débil. Te lo advierto: Le llegás a tocar un pelo a Adelaida y me encargaré de matarte yo primero.
-------------------------------------
-Que dolor de cabeza más molesto- se quejó Judal, incorporándose de a poco. Kaileena, dando un grito de alegría, lo abrazó- ¿Qué pasó?
-Tuviste una recaída- explicó Marsú, apoyado en el marco de la puerta- Nos preocupaste, en especial a Kaileena.
-Lo lamento- se disculpó él mientras acariciaba los cabellos pelirrojos de la chica.
-No tienes que hacerlo- dijo ella, con una sonrisa y dándole un beso en la mejilla- Ahora vengo, te traeré más agua fría.
Y se marchó del cuarto. Marsú miró serio al heredero.
-Ayer besaste a Adelaida- No era una pregunta, sino una afirmación y Judal ni siquiera se esforzó en negarla.
-Ya sé, fui un pelotudo, pero no logré contenerme- comentó Judal- Desde que terminamos que la veo más hermosa que antes, y no voy a negártelo a vos ni tampoco a mí mismo: aún no puedo olvidarla. Al parecer hablaste con ella.
-Sí, tuvimos una conversación un poco tensa- agregó Marsú- Me odia.
-Te conozco tan bien que me doy cuenta que vos también- comentó Judal mirando un punto invisible de la habitación.
-Le pregunté si te había hecho algo ayer para explicar tu recaída- se defendió el pelirrojo.
-No lo deberías haber hecho- se quejó el heredero- Ella no tiene la culpa.
-Puede ser- dijo el Magi encogiéndose de hombros- aunque parecía haber superado la situación mejor que vos.
-¿A qué te refieres?
-Se la ve de lo más bien con Lear, ayer la viste con él bailando y sonriéndole. Cuando los encontré estaban yéndose del palacio agarrados de la mano, también.
-Gracias por hacerme sentir mejor- dijo Judal con sarcasmo, sintiéndose realmente afectado por las palabras que le había dicho su primo.
-No lo hago por eso, sólo que lo que tenías con ella terminó hermano- razonó el pelirrojo- Es sólo un mal recuerdo. Además, sabes que no podían estar juntos, no iba a pasar nada bueno.
Judal no respondió y agachó el rostro, ocultando su mirada con sus largos cabellos negros.
-Y sabes que con Lear puede hacerlo- prosiguió Marsú, con tono casual-. Los herederos al trono en Babilonia son los hermanos menores, el que se tiene que casar con una mujer digna a ser reina sos vos. Lear, a pesar de poder estar con cualquier mujer noble, puede tener la elección de elegirlas ya que su matrimonio no es tan importante como el tuyo y, con lo bien que se lleva con tu padre, además de las tierras que tiene bajo su nombre que él mismo ganó con contratos y papeleo y toda esa mierda que le encanta hacer, puede decidir tranquilamente con quien casarse. No tendría muchos problemas por estar con Adelaida- con un suspiró, Marsú se acercó a su primo y le tocó el hombro- Por favor Judal, olvídala y sé feliz con la hermosa mujer que tienes al lado y que te necesita. Lamento decírtelo, pero ella ya te olvidó.
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Odio a Marsú, pero lo necesito para que sea el hijo de puta que es xD. Se arma altas historias el desgraciado ¬¬, como le llena la cabeza a la gente xD.
Igualmente me desquité golpeándolo y amenazándolo, jojojo (risa de Papa Noel )
Seguila bolingue de my life ♥ xD
Lear salió pocos minutos después, cambiado y con el torso desnudo.
-Hoy fue una buena noche- dijo él, acostado en su cama.
-No me puedo quejar- admitió ella relajada mientras se acomodaba para entrar en el sillón. Era grande y bastante cómodo.
-Estos últimos días estuviste portándote bien- comentó Lear-. Has obedecido a todas las órdenes a la primera.
-Me siento un perro, falta que empiece a ladrar- se quejó ella y, al ver el rostro del muchacho, rápidamente dijo-. ¡Ni se te ocurra a ordenarme eso!
Lear río entretenido.
-No tenía pensado hacerlo, tengo bien en claro que eres un gato- comentó con una sonrisa de lado.
-No me resultó gracioso el chiste.
-No buscaba hacerte reír tampoco- se defendió el ojirrojo- Como seguía diciendo antes de que me interrumpieras, creo que no mereces dormir en ese incómodo sillón.
-¿Puedo tener cuarto propio?- preguntó ella, esperanzada.
-No, pero puedes dormir en mi cama, si quieres- dijo Lear con tono casual, al ver la mirada extrañada de ella agregó- Relájate, no te tocaré un pelo.
-Aprendí de tu hermano a no confiar cuando me dicen eso- comentó Adelaida-. La vez que lo hice no pude pegar un ojo en toda la noche.
Lear hizo una mueca.
-No era necesario que me contaras tu intimidad.
-No seas malpensado- dijo ella con rapidez y sonrojada-. Soy virgen. Además, dudo que seas un santo.
-Yo no soy malpensado, vos sos la malhablada- acotó Lear, volviendo a tener esa sonrisa entretenida en su rostro.
-Sí claro- agregó la esclava con sarcasmo-. Ah, y no gracias, prefiero el sofá.
-Como digas- finalizó el pelinegro-. Buenas noches.
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-¿Qué ocurrió?- preguntó Marsú, desconcertado al ver cómo el heredero respiraba con dificultad.
-Tuvo una recaída- dijo Kaileena, entre lágrimas- Después de la fiesta, nos fuimos a acostar y a la mañana cuando me levanté él estaba respirando agitado, con el rostro colorado y con sudor.
-¿Pasó algo ayer en la fiesta?- preguntó el pelirrojo- Él estaba mal…
-No, sólo sé que habló con Adelaida preguntándole el porqué terminaron- le explicó ella, enjuagándose las lágrimas y entrecortadamente-. Pero dice que ella no le dio respuesta.
-“Hija de puta”- pensó el pelirrojo- Ahora vuelvo Kaileena.
-De acuerdo, pero no tardes por favor- pidió ella mientras colocaba un paño de agua fría sobre la frente del muchacho.
Marsú estaba preocupado y enojado, mientras caminaba con ímpetu por los pasillos. ¿Dónde mierda estaba la desgraciada esa? De seguro que se encontraba con el otro maldito.
Al doblar en uno de los pasillos, cercanos a la salida del lugar, los encontró caminando y vestidos con capuchas de color negro, las características que usaba Lear cuando salía de su hogar.
Y Marsú, caminando con rapidez, tomó a Adelaida del cuello y la estampó contra una pared, levantándola del suelo unos centímetros y ahorcándola.
-¡¿Qué le hiciste?!- gritó el pelirrojo, enojado. Adelaida trataba, desesperada, de deshacerse del agarre pero era demasiado fuerte.
-Suéltala Marsú- dijo Lear, sereno pero su expresión parecía amenazante. El pelirrojo, a regañadientes, obedeció y Adelaida cayó de rodillas al suelo, tosiendo y tocándose el cuello.
-¿Qué le hiciste a Judal?- preguntó, de nuevo e impaciente, el Magi- ¡Ayer le hiciste algo!
-¡Nada! ¡No le hice nada!- gritó ella, enojada. ¿Por qué todo era su culpa?
-No mientas, hablaste con él, Judal le contó eso a Kaileena- prosiguió Marsú.
-Cuando fue a buscar sus medicinas, por eso tardó tanto- dedujo Lear y, mirando a la chica serio, prosiguió- ¿Tenés algo para decir?
-Él me habló, me preguntó el motivo por el que habíamos terminado y en vez de decirle que fue por el hijo de puta de su primo que dice que yo lo mataré y que cagaría su vida evadí la pregunta- respondió ella, incorporándose y de malhumor.
-Tuvo una recaída y en la fiesta estaba mal, ¡algo más le hiciste!- acusó Marsú enojado- ¿Qué?
Adelaida, después de pensarlo unos segundos, dijo:
-Me besó ¡Fue Judal el que se me acercó!- gritó ella, apresurada- Y apenas fue un roce. No ocurrió nada más.
-No te creo, ¡Vos tenés la culpa de su recaída! Algo le hiciste- chilló Marsú encolerizado.
Adelaida le pegó un cachetazo con todas sus fuerzas.
-¡Ya deja de echarme la culpa!- gritó enojada- ¡Ya hice lo que me pediste! ¡Dejame en paz! Si él no se recupera no es mi culpa, ¡Más no puedo hacer! Me cansé de ser siempre la culpable- y, apretando la tela de la prenda de Marsú, con fuerza agregó- Y la próxima vez que me intentes golpear de nuevo te juro que te vuelo la cabeza de un tiro. No me provoques desgraciado, seré hija de puta pero vos sos más que yo. Dejá de echarme la culpa por todo.
-Vamos Adelaida- dijo Lear tomando la mano de la joven y tirando de ella, y, mirando a Marsú de reojo, agregó- Ella no tiene la culpa de que mi hermano sea débil. Te lo advierto: Le llegás a tocar un pelo a Adelaida y me encargaré de matarte yo primero.
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-Que dolor de cabeza más molesto- se quejó Judal, incorporándose de a poco. Kaileena, dando un grito de alegría, lo abrazó- ¿Qué pasó?
-Tuviste una recaída- explicó Marsú, apoyado en el marco de la puerta- Nos preocupaste, en especial a Kaileena.
-Lo lamento- se disculpó él mientras acariciaba los cabellos pelirrojos de la chica.
-No tienes que hacerlo- dijo ella, con una sonrisa y dándole un beso en la mejilla- Ahora vengo, te traeré más agua fría.
Y se marchó del cuarto. Marsú miró serio al heredero.
-Ayer besaste a Adelaida- No era una pregunta, sino una afirmación y Judal ni siquiera se esforzó en negarla.
-Ya sé, fui un pelotudo, pero no logré contenerme- comentó Judal- Desde que terminamos que la veo más hermosa que antes, y no voy a negártelo a vos ni tampoco a mí mismo: aún no puedo olvidarla. Al parecer hablaste con ella.
-Sí, tuvimos una conversación un poco tensa- agregó Marsú- Me odia.
-Te conozco tan bien que me doy cuenta que vos también- comentó Judal mirando un punto invisible de la habitación.
-Le pregunté si te había hecho algo ayer para explicar tu recaída- se defendió el pelirrojo.
-No lo deberías haber hecho- se quejó el heredero- Ella no tiene la culpa.
-Puede ser- dijo el Magi encogiéndose de hombros- aunque parecía haber superado la situación mejor que vos.
-¿A qué te refieres?
-Se la ve de lo más bien con Lear, ayer la viste con él bailando y sonriéndole. Cuando los encontré estaban yéndose del palacio agarrados de la mano, también.
-Gracias por hacerme sentir mejor- dijo Judal con sarcasmo, sintiéndose realmente afectado por las palabras que le había dicho su primo.
-No lo hago por eso, sólo que lo que tenías con ella terminó hermano- razonó el pelirrojo- Es sólo un mal recuerdo. Además, sabes que no podían estar juntos, no iba a pasar nada bueno.
Judal no respondió y agachó el rostro, ocultando su mirada con sus largos cabellos negros.
-Y sabes que con Lear puede hacerlo- prosiguió Marsú, con tono casual-. Los herederos al trono en Babilonia son los hermanos menores, el que se tiene que casar con una mujer digna a ser reina sos vos. Lear, a pesar de poder estar con cualquier mujer noble, puede tener la elección de elegirlas ya que su matrimonio no es tan importante como el tuyo y, con lo bien que se lleva con tu padre, además de las tierras que tiene bajo su nombre que él mismo ganó con contratos y papeleo y toda esa mierda que le encanta hacer, puede decidir tranquilamente con quien casarse. No tendría muchos problemas por estar con Adelaida- con un suspiró, Marsú se acercó a su primo y le tocó el hombro- Por favor Judal, olvídala y sé feliz con la hermosa mujer que tienes al lado y que te necesita. Lamento decírtelo, pero ella ya te olvidó.
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Odio a Marsú, pero lo necesito para que sea el hijo de puta que es xD. Se arma altas historias el desgraciado ¬¬, como le llena la cabeza a la gente xD.
Igualmente me desquité golpeándolo y amenazándolo, jojojo (risa de Papa Noel )
Seguila bolingue de my life ♥ xD

Camis16- **Alma*Contest**

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Edad: 17
Cumpleaños!!: 03/05/1995
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Re: [Roll] The city of Babylonia~
- ... - Judal Se Quedó Pensando Unos Segundos - Tenes Razón - Dijo Sin Más Mientras Miraba a Marsú - Se Terminó -
- ¿Seguro? - Preguntó Preocupado Su Primo -
- Seguro - Dijo Sereno Judal Mientras Se Paraba - Ve a Buscar Una Bolsa De Monedas -
- ¿Para Que? - Preguntó Confundido Mientras Caminaba Hacia La Mesa De Luz -
- Me Canse De Que Ustedes Tengan Que Hacerme Las Cosas - Dijo Sin Más -
- Como Tu Digas - Susurro Sereno Mientras Buscaba En Los Cajones -
- Rápido - Suplicó El Heredero. En Ese Momento Una Hermosa Media Sonrisa Se Dibujó En Su Cara. La Misma Que Hace Mucho No Mostraba. La Misma Que Siempre Precedia a Un Problema -
----------
- ¿Entendiste? - Preguntó Lear Mientras Caminaba Por Delante De La Muchacha -
- Todo - Dijo Tranquila La Pelinegra - Ya Se Que Tengo Que Hacer -
- Eso Espero - Dijo Sereno - No Lo Eches a Perder -
- Eso Es Todo - Dijo Una Voz Masculina - Espero Que No Tengas Problemas Para Encontrar Nada.. Ese Que Esta Parado Como Estúpido Es Mi Hermano Mayor - Presentó Judal Con Tranquilidad -
- ¿Se Puede Saber Que Mierda Estas Haciendo? - Preguntó De Malas Mientras Miraba a Su Hermano Con Desgano -
- Le Muestro La Casa - Dijo Con Superioridad - ¿No Es Obvio? -
- Sabes De Que Hablo - Dijo Lear Sumamente Molesto -
- Oh~ Por Supuesto - Dijo Con Serenidad Mientras Señalaba a Esa Muchacha - Es Crystal -
- ... - Lear Observó Con Detenimiento a Esa Joven - No Puedes - Dijo Cuando Observó En El Cuello De La Muchacha Un Collar Color Rosa (Esta En La Imágen) - Papá No Quiere Que Gastemos Más Su Dinero -
- ¿Sabes Todo Lo Que Puedes Hacer Si Juntas El Dinero Que Nos Da Semanalmente? - Dijo Mientras Lanzaba El Saco Vacío al Suelo -
- No Le Pediste Nada - Susurro Furibundo Lear Mientras Posaba Sus Ojos En Judal -
- Que Inteligente Eres - Dijo Como Si Estubiera Hablandole a Un Mocoso - Te Cague - Le Dedicó Con Una Hermosa Media Sonrisa De Superioridad - Si Me Disculpas Tengo Cosas Que Hacer - Dijo Mientras Comenzaba a Caminar Seguido De La Joven - Yo Si Tengo Cosas Importantes De Las Que Ocuparme - El Muchacho Se Detubo De Repente. Pareció Recordar Una Cosa Importante - Hermano - Llamó Mientras Se Giraba Para Ver a Quiénes Habia Dejado Detrás -
- ¿Que Mierda Queres? - Preguntó De Mala Gana -
- Amenaza a Marsú De Nuevo - Le Dijo Con Fríaldad - Que Yo Me Encargare De Matarte - El Muchacho Miró a Adelaida - Lo Mismo Va Para Vos Pendeja - Le Espetó Como Si No La Conociera - Si Mi Inútil Hermano Mayor No Es Capas De Enseñarte Modales Por Las Buenas Me Encargare De Enseñartelos Yo Mismo Por Las Malas - Les Dijo. Luego Desapareció Tras Doblar Una Esquina Seguido De La Joven Muchacha Que Habia Traido Consigo -
----------
- ¿Enserio? - Preguntó Mientras Miraba a Su Primo Con Sorpresa - ¿La Compraste? -
- Si - Dijo Tranquilo Judal Mientras Se Sentaba En La Cama -
- ¿Como te Llamas? - Preguntó El Pelirrojo a La Muchacha -
- Mi Nombre Es Crystal - Respondió La Joven Con Una Melodiosa Voz -
- Es Una Chica Prodigio - Dijo Judal Contento - ¿Donde Esta Kaileena? - Preguntó a Marsú -
- Salió Con Los Modistas - Dijo Sereno - Para Terminar Unas Cosas - Explicó Mientras Se Sentaba Junto a Su Primo - Podria Estar Unos Días Sin Regresar -
- Espero Que Regrese Pronto - Dijo Tranquilo Mientras Supiraba - Crystal Dame La Medicina Que Esta Sobre La Mesa Junto Con Ese Vaso -
- Si Señor - Dijo Mientras Tomaba Las Cosas -
- Por Favor - Suplicó El Heredero - No Me Digas Señor - Pidió Mientras Se Paraba - Simplemente Llamame Judal -
- Esta Bien - Dijo La Joven Mientras Observaba Como El Heredero Se Tomaba La Medicina -
- ¿Sabes Cocinar? - Preguntó Marsú Mientras La Miraba. La Joven Era Hermosa -
- Excelentemente.. Eh~ - La Joven Se Quedó Mirando al Pelirrojo -
- Marsú - Respondió Tranquilo. La Muchacha Le Sonrió - No Haces Creps ¿Verdad? -
- No Me Gustan - Susurro La Joven Haciendo Una Mueca De Asco -
- AMO a Esta Chica - Dijo El Pelirrojo Mientras Se Para De La Cama -
- También Yo - Susurro Judal Con Media Sonrisa - Quiero Ver Que Sos Capas De Hacer Bombón -
----------------------------------------------------------------------
Nombre: Crystal~
Edad: 18
Personalidad: Es Una Chica Con Un Explosivo Carácter Bien Disimulado. No Teme Decir Lo Que Piensa. De Linda Solo Tendra La Cara Si No Le Caes Bien. Tiene Una Lengua Filosa. Sabe Que Decir o Que No Si Esta Peleandose Con Una Persona. Es Incluso Más Mordaz Si Esta No Le Cae Bien. Es Enérgica. Para Nada Estúpida.
Apariencia: (Excepto Por La Guitarra Usa La Misma Ropa.. Ya Que Esta Media Echa Mierda xDDD)
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Bolingüe Hace Bardooo~ lalalalala ♥
- ¿Seguro? - Preguntó Preocupado Su Primo -
- Seguro - Dijo Sereno Judal Mientras Se Paraba - Ve a Buscar Una Bolsa De Monedas -
- ¿Para Que? - Preguntó Confundido Mientras Caminaba Hacia La Mesa De Luz -
- Me Canse De Que Ustedes Tengan Que Hacerme Las Cosas - Dijo Sin Más -
- Como Tu Digas - Susurro Sereno Mientras Buscaba En Los Cajones -
- Rápido - Suplicó El Heredero. En Ese Momento Una Hermosa Media Sonrisa Se Dibujó En Su Cara. La Misma Que Hace Mucho No Mostraba. La Misma Que Siempre Precedia a Un Problema -
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- ¿Entendiste? - Preguntó Lear Mientras Caminaba Por Delante De La Muchacha -
- Todo - Dijo Tranquila La Pelinegra - Ya Se Que Tengo Que Hacer -
- Eso Espero - Dijo Sereno - No Lo Eches a Perder -
- Eso Es Todo - Dijo Una Voz Masculina - Espero Que No Tengas Problemas Para Encontrar Nada.. Ese Que Esta Parado Como Estúpido Es Mi Hermano Mayor - Presentó Judal Con Tranquilidad -
- ¿Se Puede Saber Que Mierda Estas Haciendo? - Preguntó De Malas Mientras Miraba a Su Hermano Con Desgano -
- Le Muestro La Casa - Dijo Con Superioridad - ¿No Es Obvio? -
- Sabes De Que Hablo - Dijo Lear Sumamente Molesto -
- Oh~ Por Supuesto - Dijo Con Serenidad Mientras Señalaba a Esa Muchacha - Es Crystal -
- ... - Lear Observó Con Detenimiento a Esa Joven - No Puedes - Dijo Cuando Observó En El Cuello De La Muchacha Un Collar Color Rosa (Esta En La Imágen) - Papá No Quiere Que Gastemos Más Su Dinero -
- ¿Sabes Todo Lo Que Puedes Hacer Si Juntas El Dinero Que Nos Da Semanalmente? - Dijo Mientras Lanzaba El Saco Vacío al Suelo -
- No Le Pediste Nada - Susurro Furibundo Lear Mientras Posaba Sus Ojos En Judal -
- Que Inteligente Eres - Dijo Como Si Estubiera Hablandole a Un Mocoso - Te Cague - Le Dedicó Con Una Hermosa Media Sonrisa De Superioridad - Si Me Disculpas Tengo Cosas Que Hacer - Dijo Mientras Comenzaba a Caminar Seguido De La Joven - Yo Si Tengo Cosas Importantes De Las Que Ocuparme - El Muchacho Se Detubo De Repente. Pareció Recordar Una Cosa Importante - Hermano - Llamó Mientras Se Giraba Para Ver a Quiénes Habia Dejado Detrás -
- ¿Que Mierda Queres? - Preguntó De Mala Gana -
- Amenaza a Marsú De Nuevo - Le Dijo Con Fríaldad - Que Yo Me Encargare De Matarte - El Muchacho Miró a Adelaida - Lo Mismo Va Para Vos Pendeja - Le Espetó Como Si No La Conociera - Si Mi Inútil Hermano Mayor No Es Capas De Enseñarte Modales Por Las Buenas Me Encargare De Enseñartelos Yo Mismo Por Las Malas - Les Dijo. Luego Desapareció Tras Doblar Una Esquina Seguido De La Joven Muchacha Que Habia Traido Consigo -
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- ¿Enserio? - Preguntó Mientras Miraba a Su Primo Con Sorpresa - ¿La Compraste? -
- Si - Dijo Tranquilo Judal Mientras Se Sentaba En La Cama -
- ¿Como te Llamas? - Preguntó El Pelirrojo a La Muchacha -
- Mi Nombre Es Crystal - Respondió La Joven Con Una Melodiosa Voz -
- Es Una Chica Prodigio - Dijo Judal Contento - ¿Donde Esta Kaileena? - Preguntó a Marsú -
- Salió Con Los Modistas - Dijo Sereno - Para Terminar Unas Cosas - Explicó Mientras Se Sentaba Junto a Su Primo - Podria Estar Unos Días Sin Regresar -
- Espero Que Regrese Pronto - Dijo Tranquilo Mientras Supiraba - Crystal Dame La Medicina Que Esta Sobre La Mesa Junto Con Ese Vaso -
- Si Señor - Dijo Mientras Tomaba Las Cosas -
- Por Favor - Suplicó El Heredero - No Me Digas Señor - Pidió Mientras Se Paraba - Simplemente Llamame Judal -
- Esta Bien - Dijo La Joven Mientras Observaba Como El Heredero Se Tomaba La Medicina -
- ¿Sabes Cocinar? - Preguntó Marsú Mientras La Miraba. La Joven Era Hermosa -
- Excelentemente.. Eh~ - La Joven Se Quedó Mirando al Pelirrojo -
- Marsú - Respondió Tranquilo. La Muchacha Le Sonrió - No Haces Creps ¿Verdad? -
- No Me Gustan - Susurro La Joven Haciendo Una Mueca De Asco -
- AMO a Esta Chica - Dijo El Pelirrojo Mientras Se Para De La Cama -
- También Yo - Susurro Judal Con Media Sonrisa - Quiero Ver Que Sos Capas De Hacer Bombón -
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Nombre: Crystal~
Edad: 18
Personalidad: Es Una Chica Con Un Explosivo Carácter Bien Disimulado. No Teme Decir Lo Que Piensa. De Linda Solo Tendra La Cara Si No Le Caes Bien. Tiene Una Lengua Filosa. Sabe Que Decir o Que No Si Esta Peleandose Con Una Persona. Es Incluso Más Mordaz Si Esta No Le Cae Bien. Es Enérgica. Para Nada Estúpida.
Apariencia: (Excepto Por La Guitarra Usa La Misma Ropa.. Ya Que Esta Media Echa Mierda xDDD)
- Spoiler:

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Bolingüe Hace Bardooo~ lalalalala ♥

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Edad: 17
Cumpleaños!!: 31/03/1995
Mi llegada: 26/03/2009
Mis Mensajes: 2152
Listones: 231
Medallas: 4226
Re: [Roll] The city of Babylonia~
-Todo lo que me pida- dijo Crystal, con voz atrayente y sonriendo. Ambos muchachos sonrieron, encantados.
-Estas son esclavas de verdad- dijo Marsú- Ven, cocínanos algo.
-¿Qué desean?- preguntó ella, servicial.
-Sorpréndenos hermosa- comentó Judal, ella sonrío confiada y se dirigieron a la cocina, dónde ella se puso a trabajar, siendo observada por ambos muchachos.
-Judal…-dijo la muchacha, mientras le servía una porción de un decorado y aparentemente exquisito pastel- ¿Cómo se llama tu hermano?
-Lear- preguntó el heredero, haciendo una mueca- ¿Por?
Ella le sirvió la porción de pastel a Marsú.
-Me cae mal- dijo con naturalidad- Me parece un pelotudo soberbio.
-En serio, amo a esta muchacha- dijo el pelirrojo, aplaudiendo el comentario anterior.
-¿Quieren que les prepare unas bebidas?- preguntó ella.
-¿Sabes hacer tragos?- inquirió Marsú.
-Soy especialista en las bebidas con alcohol- aseguró ella segura-. Les demostraré.
-Esta chica se hace querer- dijo Judal, con una media sonrisa.
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-¿Qué te ocurre?- preguntó Lear mientras caminaban por el pueblo- Estás silenciosa.
-Nada- respondió ella.
-¿Segura?
-Sí.
-Y estás empezando a hablar con monosílabos de nuevo- se quejó el pelinegro.
-No.
-Adelaida…
-¿Qué?
-Ya dime de una maldita vez qué te pasa. Es desesperante que te comportes así.
-Que poco considerado que sos- se quejó ella-. Me gustaba más el Lear amable.
-¿Lear amable?- preguntó el joven, desconcertado- ¿Qué mierda es eso?
-¿No es obvio? ¡Sos vos cuando me tratás bien!- explicó ella como si fuera una obviedad-. Sos tan cambiante…a veces me tratás bien y otras no. Ahí está el Lear amable y el Lear forro.
El muchacho se golpeó la frente con suavidad, sintiéndose completamente estúpido al ser definido como un bipolar (y Adelaida no era muy sutil tampoco para hacerlo); pero sonrío igualmente al ver los grandes ojos zafiros que lo observaban enojada.
-Es tremendamente pelotudo lo que acabás de decir- comentó Lear, con el único motivo de molestarla.
-No es mi culpa que seas tan jodido- se defendió ella, desviando la vista.
-Ya llegamos- dijo Lear, estaban frente a una gran casa-. Recuerda lo planeado.
-Sí, ya sé, no soy idiota- lo relajó Adelaida.
-Te creería, pero sé que te enamoraste de mi hermano y eso me hace dudar de tu inteligencia y salud mental- atacó él, sonríendo divertido.
-Ja.Ja. Me muero de la risa- respondió ella, con sarcasmo.
----------------------------
-Eres toda una joya Crystal- bromeó Marsú, mientras tomaba otro vaso de Daikiri de frutilla que la muchacha le entregaba.
-En serio, es una pelotudez. No me estoy muriendo como para no tomar- se quejó Judal con fastidio.
-¿Es necesario que te recuerde que SÍ estuviste a punto de morir?- preguntó Marsú escéptico- Además dudo que el vodka te caiga muy bien después de haber tomado el medicamento, Judal.
-Odio verte tomar a vos como un desgraciado- acotó el pelinegro.
-Odiás verme y no poder hacerlo vos- canturreó su primo- Crystal, por favor, otro trago…
-No lo hagas- ordenó Judal, con una sonrisa victoriosa y la peliazul obedeció, quedándose inmóvil-. Recuerda Marsú que es mi esclava.
-Hijo de puta- se quejó el pelirrojo suspirando.
-Y no lo niego- agregó él con soberbia- Ven Crystal…te mostraré tu habitación.
-De acuerdo- asintió ella- Nos vemos luego Marsú- se despidió ella con un saludo amable.
-Vuelve, que sin ti la vida se me va ♪ –cantó, a modo de broma y afectado por el alcohol, el pelirrojo.
-Pelotudo- susurró Judal, entretenido.
-----------------------------
-¿Ves? Te dije que lo iba a hacer bien- canturreó Adelaida caminando de espaldas y mirando a Lear.
-Te vas a caer- le advirtió Lear.
-No pasa nada, no soy torpe- aseguró ella.
-Sí, y por eso el viernes casi tirás la bandeja de la comida- le dijo el pelinegro. Ella sólo lo miró con mala cara, provocando que él se riera entretenido por molestarla.
-¿Qué tiene de divertido molestarme?- preguntó ella con un suspiro, más para sí misma que para Lear.
-Tus expresiones- le contestó el muchacho inconscientemente, aún sabiendo que ella no esperaba una respuesta- Son interesantes de ver.
-No sé si tomarlo cómo un halago o qué- confesó ella, siguió caminando de espaldas, apurando el paso y, justo cuando iba a doblar, se chocó con alguien- Lo lamento.
-¿Estás bien?- preguntó Judal con amabilidad, para luego agregar con hostilidad- ¿Qué mierda estás haciendo?
-¿Eh?- Adelaida se dio vuelta y vio a la chica que anteriormente estaba con Judal de cerca. Se había chocado con ella. Observó el hermoso rostro de la muchacha- Perdón, en serio, ¿estás bien?
-Mejor que vos seguro- respondió ella, mordaz- Judal, ¿quién es esta pelotuda?
-¿Quién te creés que sos para hablarme así pendeja?- gritó Adelaida, completamente enojada.
-No le des importancia-le dijo Judal a la muchacha, miró a Adelaida con resentimiento y acotó con crueldad- Es sólo escoria.
-¿Qué pasó?- preguntó Lear, apareciendo y acercándose a Ali.
-Me parecía- confesó Crystal al ver al ojirrojo-. Y este también lo es.
-No le hablés así estúpida- espetó Adelaida, enojada.
-No le hables de esa manera a mi esclava, pendeja- le dijo Judal enojado.
-Entonces haz que tu prostituta de mierda aprenda modales- comentó ella, furiosa- No le hemos hecho nada, no tiene necesidad de hablarnos así.
-Ella puede hacer lo que quiera porque yo se lo permito- comentó el heredero con una sonrisa de superioridad.
-Y cómo amenazaste a Adelaida con sus modales, yo haré lo mismo con tu esclava, hermano- comentó Lear, mirando a la peliazul con seriedad- Si mi inútil hermano menor no es capaz de enseñarte modales por las buenas, me encargaré de enseñártelos yo mismo por las malas.
Judal notó que había dicho exactamente las mismas palabras que él le había dirigido a la pelinegra anteriormente, pero decidió no decirlo, con una sonrisa de superioridad, tomó a Crystal de la mano y tiró de ella, diciendo:
-Vamos, te mostraré tu habitación. Es la que lindera la mía, ahí te podrás alejar de todas las personas de mierda que rondan por este palacio.
Y desaparecieron al doblar por un pasillo.
------------------------------------
-La odio, la odio, la odio, la odio- continuó repitiendo Adelaida mientras se sentaba en el sillón de la habitación de Lear.
-Deja de decir eso, me harté de escucharte. Estuviste todo el camino así- le dijo Lear, sin siquiera mirarla, leyendo un libro relajado.
-No la soporto, es irritante, no la tolero- continuó ella.
-Adelaida…
-¿Qué? Ya cambié las palabras, no estoy diciendo lo mismo- se defendió la muchacha.
-¿Vas a odiar a la primera persona que te insulta?- preguntó el pelinegro.
-No me vengas a dar un sermón- se adelantó ella- No sos el más indicado para hablar, casi todos te odian.
-Y por eso mismo yo no los odio- prosiguió el pelinegro y, al ver la mirada escéptica de la muchacha, agregó- Judal es un caso aparte. A lo que me refiero que el resto de personas que me odian: Marsú, Kaileena, Álika y otros parientes Magi, no me interesan en lo absoluto, no los quiero ni tampoco los odio.
-Igualmente, me cae mal. Nos insultó de la nada- continuó Adelaida, más tranquila-. No puedo llevarme bien con una persona como esa. Además…
-¿Además qué?
-Nada, no importa- dijo la pelinegra, negando con su cabeza.
-Adelaida, te ordeno a que continúes- dijo Lear con serenidad.
-Es una mierda ser esclavo…- se quejó ella, después de pensarlo unos segundos, sonrojada y rápidamente murmuró-. Es más bonita que yo…
-¿Estás celosa? ¡Pensé que era otra cosa más interesante!- comentó Lear entretenido- No seas tonta, Judal te está provocando, no le des el gusto…
-¿Eh?
-Conozco demasiado bien para mi gusto a mi hermano-le explicó Lear- Compró a esa esclava a propósito, para provocarte y que te sientas reemplazada.
Adelaida no lo dijo, pero coincidía con Judal: el hecho de que tuviera una esclava nueva la hacía sentirse reemplazada, un descarte, algo que es tirado a la basura. Y eso dolía y mucho. Lear pareció adivinar sus pensamientos y agregó:
-Mi hermano es un excelente actor y mentiroso, no te dejes engañar- le advirtió él, bajando su libro y mirando a la muchacha- No le importa para nada esa Crystal, está resentido con vos y tener a esa chica para molestarte es como una venganza para él.
Adelaida no respondió, se quedaron en silencio unos minutos, donde Lear volvió a retomar su lectura. Finalmente, ella con un sonoro suspiro, dijo:
-Lear…
-¿Sí?- preguntó el ojirrojo, bajando de nuevo el libro y observando a la castaña, que tenía la cabeza gacha oculta con sus cabellos- Mírame si quieres hablarme.
Ella levantó la vista para observar al muchacho, Lear notó que estaba sonrojada e indecisa, finalmente, dijo:
-¿Quién es más bonita? ¿Ella o yo?- y desvió la vista con rapidez, sintiéndose estúpida e insegura consigo misma.
-------------------------------------------
-Excelente- dijo Judal con superioridad-. Ahora te mostraré tu cuarto.
-Lo sabía- comentó ella-, no es el que está al lado de tu habitación, sino, ya me lo hubieras mostrado cuando estuvimos allí.
-Tenía que mentirle- se justificó el ojirrojo-. En ese cuarto duerme Kaileena, aunque prácticamente no lo usa y se acuesta conmigo. De cualquier manera, tendrás tu habitación en otro lado aunque no será lejos de mi cuarto tampoco.
-¿Por qué mentiste?- preguntó ella.
-¿No es obvio?- inquirió él, con una sonrisa entretenida.
-La verdad que sí- comentó la peliazul-. Pero ella no se ha dado cuenta.
-Es bastante distraída y obstinada, va a tardar en darse cuenta de las cosas, por más obvias que sean.
-La conoces bien- dijo Crystal con naturalidad.
-Lamentablemente- agregó Judal mientras su sonrisa desaparecía de su rostro.
-¿Por qué?- cuestionó ella con curiosidad.
-Es algo que no te incumbe- evadió la respuesta el heredero.
-Lo lamento si lo ofendí- acotó con rapidez ella.
-No te preocupes- dijo Judal y Crystal obedeció. Ciertamente, se sentía extremadamente bien poder dar una orden y que te la obedecieran al instante, como la peliazul hacía; además de ser una muchacha muy hermosa, era hábil en todo lo relacionado con las actividades caseras y eso la convertía en una esclava perfecta. -“Y aún así”- pensó Judal con nostalgia- “Sigo prefiriendo a Adelaida a pesar de que nunca obedecía lo que le ordenaba”
--------------------------
Seguí armando bardo eh ~
Me gustó cómo hice quedar a Adelaida como una pelotuda perseguida con sus actitudes. Y el pensamiento de Judal me resultó tierno *¬* Además de que me reí con él: "No me estoy muriendo como para no tomar alcohol" Jajaja, es un borrachín sexy ♥ (no como el pelotudo de Marsú, lalala)
No pude desquitarme con los personajes como quería. Fuck you inspiración (? Bah, no está así que no puedo hacerle un fuck you pero cuando lo encuentre juro que lo hago (?
Seguila bolingüe ♥
-Estas son esclavas de verdad- dijo Marsú- Ven, cocínanos algo.
-¿Qué desean?- preguntó ella, servicial.
-Sorpréndenos hermosa- comentó Judal, ella sonrío confiada y se dirigieron a la cocina, dónde ella se puso a trabajar, siendo observada por ambos muchachos.
-Judal…-dijo la muchacha, mientras le servía una porción de un decorado y aparentemente exquisito pastel- ¿Cómo se llama tu hermano?
-Lear- preguntó el heredero, haciendo una mueca- ¿Por?
Ella le sirvió la porción de pastel a Marsú.
-Me cae mal- dijo con naturalidad- Me parece un pelotudo soberbio.
-En serio, amo a esta muchacha- dijo el pelirrojo, aplaudiendo el comentario anterior.
-¿Quieren que les prepare unas bebidas?- preguntó ella.
-¿Sabes hacer tragos?- inquirió Marsú.
-Soy especialista en las bebidas con alcohol- aseguró ella segura-. Les demostraré.
-Esta chica se hace querer- dijo Judal, con una media sonrisa.
----------------------------
-¿Qué te ocurre?- preguntó Lear mientras caminaban por el pueblo- Estás silenciosa.
-Nada- respondió ella.
-¿Segura?
-Sí.
-Y estás empezando a hablar con monosílabos de nuevo- se quejó el pelinegro.
-No.
-Adelaida…
-¿Qué?
-Ya dime de una maldita vez qué te pasa. Es desesperante que te comportes así.
-Que poco considerado que sos- se quejó ella-. Me gustaba más el Lear amable.
-¿Lear amable?- preguntó el joven, desconcertado- ¿Qué mierda es eso?
-¿No es obvio? ¡Sos vos cuando me tratás bien!- explicó ella como si fuera una obviedad-. Sos tan cambiante…a veces me tratás bien y otras no. Ahí está el Lear amable y el Lear forro.
El muchacho se golpeó la frente con suavidad, sintiéndose completamente estúpido al ser definido como un bipolar (y Adelaida no era muy sutil tampoco para hacerlo); pero sonrío igualmente al ver los grandes ojos zafiros que lo observaban enojada.
-Es tremendamente pelotudo lo que acabás de decir- comentó Lear, con el único motivo de molestarla.
-No es mi culpa que seas tan jodido- se defendió ella, desviando la vista.
-Ya llegamos- dijo Lear, estaban frente a una gran casa-. Recuerda lo planeado.
-Sí, ya sé, no soy idiota- lo relajó Adelaida.
-Te creería, pero sé que te enamoraste de mi hermano y eso me hace dudar de tu inteligencia y salud mental- atacó él, sonríendo divertido.
-Ja.Ja. Me muero de la risa- respondió ella, con sarcasmo.
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-Eres toda una joya Crystal- bromeó Marsú, mientras tomaba otro vaso de Daikiri de frutilla que la muchacha le entregaba.
-En serio, es una pelotudez. No me estoy muriendo como para no tomar- se quejó Judal con fastidio.
-¿Es necesario que te recuerde que SÍ estuviste a punto de morir?- preguntó Marsú escéptico- Además dudo que el vodka te caiga muy bien después de haber tomado el medicamento, Judal.
-Odio verte tomar a vos como un desgraciado- acotó el pelinegro.
-Odiás verme y no poder hacerlo vos- canturreó su primo- Crystal, por favor, otro trago…
-No lo hagas- ordenó Judal, con una sonrisa victoriosa y la peliazul obedeció, quedándose inmóvil-. Recuerda Marsú que es mi esclava.
-Hijo de puta- se quejó el pelirrojo suspirando.
-Y no lo niego- agregó él con soberbia- Ven Crystal…te mostraré tu habitación.
-De acuerdo- asintió ella- Nos vemos luego Marsú- se despidió ella con un saludo amable.
-Vuelve, que sin ti la vida se me va ♪ –cantó, a modo de broma y afectado por el alcohol, el pelirrojo.
-Pelotudo- susurró Judal, entretenido.
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-¿Ves? Te dije que lo iba a hacer bien- canturreó Adelaida caminando de espaldas y mirando a Lear.
-Te vas a caer- le advirtió Lear.
-No pasa nada, no soy torpe- aseguró ella.
-Sí, y por eso el viernes casi tirás la bandeja de la comida- le dijo el pelinegro. Ella sólo lo miró con mala cara, provocando que él se riera entretenido por molestarla.
-¿Qué tiene de divertido molestarme?- preguntó ella con un suspiro, más para sí misma que para Lear.
-Tus expresiones- le contestó el muchacho inconscientemente, aún sabiendo que ella no esperaba una respuesta- Son interesantes de ver.
-No sé si tomarlo cómo un halago o qué- confesó ella, siguió caminando de espaldas, apurando el paso y, justo cuando iba a doblar, se chocó con alguien- Lo lamento.
-¿Estás bien?- preguntó Judal con amabilidad, para luego agregar con hostilidad- ¿Qué mierda estás haciendo?
-¿Eh?- Adelaida se dio vuelta y vio a la chica que anteriormente estaba con Judal de cerca. Se había chocado con ella. Observó el hermoso rostro de la muchacha- Perdón, en serio, ¿estás bien?
-Mejor que vos seguro- respondió ella, mordaz- Judal, ¿quién es esta pelotuda?
-¿Quién te creés que sos para hablarme así pendeja?- gritó Adelaida, completamente enojada.
-No le des importancia-le dijo Judal a la muchacha, miró a Adelaida con resentimiento y acotó con crueldad- Es sólo escoria.
-¿Qué pasó?- preguntó Lear, apareciendo y acercándose a Ali.
-Me parecía- confesó Crystal al ver al ojirrojo-. Y este también lo es.
-No le hablés así estúpida- espetó Adelaida, enojada.
-No le hables de esa manera a mi esclava, pendeja- le dijo Judal enojado.
-Entonces haz que tu prostituta de mierda aprenda modales- comentó ella, furiosa- No le hemos hecho nada, no tiene necesidad de hablarnos así.
-Ella puede hacer lo que quiera porque yo se lo permito- comentó el heredero con una sonrisa de superioridad.
-Y cómo amenazaste a Adelaida con sus modales, yo haré lo mismo con tu esclava, hermano- comentó Lear, mirando a la peliazul con seriedad- Si mi inútil hermano menor no es capaz de enseñarte modales por las buenas, me encargaré de enseñártelos yo mismo por las malas.
Judal notó que había dicho exactamente las mismas palabras que él le había dirigido a la pelinegra anteriormente, pero decidió no decirlo, con una sonrisa de superioridad, tomó a Crystal de la mano y tiró de ella, diciendo:
-Vamos, te mostraré tu habitación. Es la que lindera la mía, ahí te podrás alejar de todas las personas de mierda que rondan por este palacio.
Y desaparecieron al doblar por un pasillo.
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-La odio, la odio, la odio, la odio- continuó repitiendo Adelaida mientras se sentaba en el sillón de la habitación de Lear.
-Deja de decir eso, me harté de escucharte. Estuviste todo el camino así- le dijo Lear, sin siquiera mirarla, leyendo un libro relajado.
-No la soporto, es irritante, no la tolero- continuó ella.
-Adelaida…
-¿Qué? Ya cambié las palabras, no estoy diciendo lo mismo- se defendió la muchacha.
-¿Vas a odiar a la primera persona que te insulta?- preguntó el pelinegro.
-No me vengas a dar un sermón- se adelantó ella- No sos el más indicado para hablar, casi todos te odian.
-Y por eso mismo yo no los odio- prosiguió el pelinegro y, al ver la mirada escéptica de la muchacha, agregó- Judal es un caso aparte. A lo que me refiero que el resto de personas que me odian: Marsú, Kaileena, Álika y otros parientes Magi, no me interesan en lo absoluto, no los quiero ni tampoco los odio.
-Igualmente, me cae mal. Nos insultó de la nada- continuó Adelaida, más tranquila-. No puedo llevarme bien con una persona como esa. Además…
-¿Además qué?
-Nada, no importa- dijo la pelinegra, negando con su cabeza.
-Adelaida, te ordeno a que continúes- dijo Lear con serenidad.
-Es una mierda ser esclavo…- se quejó ella, después de pensarlo unos segundos, sonrojada y rápidamente murmuró-. Es más bonita que yo…
-¿Estás celosa? ¡Pensé que era otra cosa más interesante!- comentó Lear entretenido- No seas tonta, Judal te está provocando, no le des el gusto…
-¿Eh?
-Conozco demasiado bien para mi gusto a mi hermano-le explicó Lear- Compró a esa esclava a propósito, para provocarte y que te sientas reemplazada.
Adelaida no lo dijo, pero coincidía con Judal: el hecho de que tuviera una esclava nueva la hacía sentirse reemplazada, un descarte, algo que es tirado a la basura. Y eso dolía y mucho. Lear pareció adivinar sus pensamientos y agregó:
-Mi hermano es un excelente actor y mentiroso, no te dejes engañar- le advirtió él, bajando su libro y mirando a la muchacha- No le importa para nada esa Crystal, está resentido con vos y tener a esa chica para molestarte es como una venganza para él.
Adelaida no respondió, se quedaron en silencio unos minutos, donde Lear volvió a retomar su lectura. Finalmente, ella con un sonoro suspiro, dijo:
-Lear…
-¿Sí?- preguntó el ojirrojo, bajando de nuevo el libro y observando a la castaña, que tenía la cabeza gacha oculta con sus cabellos- Mírame si quieres hablarme.
Ella levantó la vista para observar al muchacho, Lear notó que estaba sonrojada e indecisa, finalmente, dijo:
-¿Quién es más bonita? ¿Ella o yo?- y desvió la vista con rapidez, sintiéndose estúpida e insegura consigo misma.
-------------------------------------------
-Excelente- dijo Judal con superioridad-. Ahora te mostraré tu cuarto.
-Lo sabía- comentó ella-, no es el que está al lado de tu habitación, sino, ya me lo hubieras mostrado cuando estuvimos allí.
-Tenía que mentirle- se justificó el ojirrojo-. En ese cuarto duerme Kaileena, aunque prácticamente no lo usa y se acuesta conmigo. De cualquier manera, tendrás tu habitación en otro lado aunque no será lejos de mi cuarto tampoco.
-¿Por qué mentiste?- preguntó ella.
-¿No es obvio?- inquirió él, con una sonrisa entretenida.
-La verdad que sí- comentó la peliazul-. Pero ella no se ha dado cuenta.
-Es bastante distraída y obstinada, va a tardar en darse cuenta de las cosas, por más obvias que sean.
-La conoces bien- dijo Crystal con naturalidad.
-Lamentablemente- agregó Judal mientras su sonrisa desaparecía de su rostro.
-¿Por qué?- cuestionó ella con curiosidad.
-Es algo que no te incumbe- evadió la respuesta el heredero.
-Lo lamento si lo ofendí- acotó con rapidez ella.
-No te preocupes- dijo Judal y Crystal obedeció. Ciertamente, se sentía extremadamente bien poder dar una orden y que te la obedecieran al instante, como la peliazul hacía; además de ser una muchacha muy hermosa, era hábil en todo lo relacionado con las actividades caseras y eso la convertía en una esclava perfecta. -“Y aún así”- pensó Judal con nostalgia- “Sigo prefiriendo a Adelaida a pesar de que nunca obedecía lo que le ordenaba”
--------------------------
Seguí armando bardo eh ~
Me gustó cómo hice quedar a Adelaida como una pelotuda perseguida con sus actitudes. Y el pensamiento de Judal me resultó tierno *¬* Además de que me reí con él: "No me estoy muriendo como para no tomar alcohol" Jajaja, es un borrachín sexy ♥ (no como el pelotudo de Marsú, lalala)
No pude desquitarme con los personajes como quería. Fuck you inspiración (? Bah, no está así que no puedo hacerle un fuck you pero cuando lo encuentre juro que lo hago (?
Seguila bolingüe ♥

Camis16- **Alma*Contest**

-

Edad: 17
Cumpleaños!!: 03/05/1995
Mi llegada: 07/12/2008
Mis Mensajes: 623
Listones: 153
Medallas: 2608
Re: [Roll] The city of Babylonia~
- Ella Es Hermosa - Susurro Lear - Pero Vos Tenes Lo Tuyo - El Muchacho Se Quedó Pensando Unos Segundos -
- ¿Que Pasa? - Preguntó La Muchacha Mientras Intentaba Hacer Desaparecer Ese Molesto Sonrojo -
- Mi Hermano Es Bueno Engatusando a La Gente - Susurro Lear Mientras Posaba Su Mirada De Regreso En Las Páginas Del Libro - Pero También Es Bueno Para Salir Con Cuqluier Tipo De Quilombo o Sorpresa -
- ¿Sorprender? - Preguntó Adelaida. Se Imaginaba a Donde Hiba La Conversación -
- No Sabremos Que Esta Tramando Hasta Que Ya Nos Este Pasando - Dijo Molesto Mientras Seguia Leyendo Dejando a Adelaida Desconcertada -
--------
- ¿Te Gusta? - Preguntó Judal Mientras Le Mostraba a Crystal Una Hermosa Habitación -
- Esta Bien - Dijo La Muchacha Mientras Miraba Para Todos Lados - No Puedo Quejarme -
- Esa Es La Idea Hermosa - Dijo Mientras Caminaba Hasta La Puerta - Si Llegas a Estar En Problemas Te Ordeno Que Vengas a Hablarme De Ello -
- No Te Preocupes Judal - Sonrió Seductoramente - Lo Hare -
- Excelente - Susurro Mientras Salia - Te Espero En El Comedor En Media Hora -
- Allí Estare - Respondió Mientras Veia Como El Heredero Desaparecia Tras Doblar Una Esquina -
---------
- ¿Estas Bien Adelaida? - Preguntó Lear Mientras Miraba a Su Compañera - No Has Dicho Palabra En Horas Lo Que Es Extraño En Vos -
- Si - Respondió La Muchacha. Estaba Sentada En El Sillón Echa Un Obillo -
- Te Ordeno Que Me Digas La Verdad - Le Espetó Lear Sabiendo Que Le Estaba Mirando -
- No Me Vengas a Joder Con Las Ordenes - Le Dijo Adelaida De Mal Humor - Solo Quiero Pensar -
- Esta Bien - El Muchacho Se Paró De La Cama - Te Dejare Pensar -
- ¿A Donde Vas? - Preguntó Adelaida Mientras Levantaba La Mirada -
- A Buscar Algo De Beber - Respondió Tajante Mientras Salia De La Habitación -
---------
- Espero Que a Judal No Le Moleste Que No Le De Lo Que Me Pidió - Susurro La Peliazul Mientras Terminaba De Hacer Un Jugo -
- ¿Cuidando a Mi Hermano? - Preguntó Una Voz a Sus Espaldas - No Deberias -
- ¿Te Pregunte? - Susurro La Muchacha Con Mala Cara -
- No Se Que Te Hice Pero Es Obvio Que No Te Caigo Bien - Dijo Tranquilo Mientras Se Ponia a La Par De La Muchacha Para Hacerse Un Jugo De Naranja -
- Eres Un Pobre Estúpido - Susurro La Muchacha Mientras Le Daba Los Detalles Restantes a La Bebida -
- ¿Disculpa? - Susurro Mientras La Miraba -
- Ensima Sordo - Completó Mientras Se Giraba Para Mirar a Lear - Escucha - Dijo Mientras Lo Tomaba Del Cuello De La Camisa Con Una Mano Para Que Quedara a Escasos Centímetros De Su Cara - No Necesito Que Nadie.. - Susurro Mientras Lo Miraba a Los Ojos - ...Me Enseñe Modales - Finalizó Para Luego Tomar La Bebida - Nos Vemos - Susurro Para Después Salir Dejando a Lear Un Poco Sorprendido Pero Completamente Entretenido Con La Situación -
--------
- ¿Por Que Tardaste Tanto? - Preguntó Judal Mientras Observaba a Crystal Entrar al Comedor -
- Un Contratiempo - Respondió Serena La Muchacha - Nada De Otro Mundo -
- Comprendo - El Joven Le Dió Un Sorbo a La Bebida Que La Muchacha Le Habia Entregado - ¿Que? Esto No Es.. - Judal Fue Interrumpido Por La Joven De Cabellos Azules -
- Lo Sé - Respondió Tranquila Mientras Se Sentaba Frente al Herdero - Pero Coincido Con Marsú Cuando Dice Que No Deberias Tomar -
- ... - Judal Hiso Una Mueca. Finalmente Suspiro - Gracias Crystal -
- Por Nada Judal - Sonrió La Muchacha Mientras Observaba Como El Pelinegro Se Ponia a Buscar Entre Los Papeles -
- ¿Que Fue Eso? - Preguntó El Heredero Mientras Dejaba La Bebida Sobre La Mesa -
- Un Relámpago - Respondió La Ojiazul Con Tranquilidad - Una Tormenta -
--------
- No Parecia Que Hiba a Haber Una Tormenta - Susurro Un Joven De Cabellos Rubios Que Hiba Caminando Lentamente Cargando Una Bolsa. Llevaba Una Capa Color Negro a Modo De Sobretodo - Casi No Se Ve Nada - Susurro. Una Sombra Tan Cubierta Como Él Lo Desconcertó Completamente. Estaba Parada Justo En La Puerta De Su Casa - ¿Quién Es? - Susurro Mientras La Observaba Como Podia. La Tormenta Se Estaba Poniendo Cada Ves Peor -
- ... - Esa Persona Pareció Notar La Presencia Del Muchacho Rubio Por Que Se Giró Para Mirarlo. Segundos Después Se Lanzó Hacia Ese Joven De Ojos Celestes -
- ¿¡Que!? - El Nominado Dejó Caer La Bolsa Para Cerrar Los Ojos Con Fuerza. Solo Sintió Como Unos Brazos Lo Rodeaban Por El Cuello. La Fragancia a Flores Hiso Que Se Sonrojara Levemente Lleno De Sorpresa - No Puede Ser - Susurro Desconcertado - Kaileena Sos Vos -
- No Puedo - Susurro La Joven Mientras Escondia Su Cara En El Hueco Del Hombro Del Muchacho - No Puedo Estar Sin Vos Lo Lamento Mucho - Susurro La Pelirroja Mientras Se Hacia Más al Cuello Del Joven - Te Quiero Caleb - Le Dijo Mientras Intentaba Contener Las Lágrimas - No Tendria Que Haber Dejado Que Te Fuera De Mi Lado -
- K-Kaileena - Susurro. No Podia Creer Que Tenia a La Joven Tan Cerca Nuevamente. Ya Habia Comenzado a Hacerse a La Idea De Que No La Veria De Nuevo -
---------
- ¿Como Vas Con Esos Papeles? - Preguntó Marsú Mientras Entraba Para Sentarse En Una Silla Desocupada -
- Bien - Dijo Judal Sarcástico - ¿Donde Te Habias Metido? -
- Estaba Caminando Por Los Pasillos - Dijo El Pelirrojo Como Si Nada - Lo Extraño Fue Quisas La Cara De Desconcierto Que Lear Tenia Mientras Caminaba Por Los Pasillos.. Le Habran Echo Una Mala Pasada -
- Puede Ser - Dijo Tranquilo Judal - ¿Hablaste Con Lear? - Le Preguntó a Crystal -
- Solo Le Dije Que No Necesitaba Que Nadie Me Enseñe Modales - Dijo Tranquila. Judal Sonrió De Lado -
- Ensima Se Vale Sola - Dijo Marsú Mientras Le Daba Un Sorbo al Jugo De Su Primo - Esta Chica Es Oro Con Hermosas Curvas -
- Tu Lo Dijiste - Dijo Entretenido Judal Mientras Miraba Como La Joven Se Acomodaba Sobre El Sillón De Manera Seductora - Tú Lo Dijiste -
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Me Gustó Como Quedó ajajaja.
Te Dije Que Crystal Lo Hiba a Poner De La Cabeza a Lear xDDD
Me Encantó Ver a Adelaida Celosa Pobre ♥
Yo La Quiero xDD
Además Puse a Kaileena Que Encontró al Desaparecido De Caleb ♥
Bolingüe Hace Bardo lalalala ♥
- ¿Que Pasa? - Preguntó La Muchacha Mientras Intentaba Hacer Desaparecer Ese Molesto Sonrojo -
- Mi Hermano Es Bueno Engatusando a La Gente - Susurro Lear Mientras Posaba Su Mirada De Regreso En Las Páginas Del Libro - Pero También Es Bueno Para Salir Con Cuqluier Tipo De Quilombo o Sorpresa -
- ¿Sorprender? - Preguntó Adelaida. Se Imaginaba a Donde Hiba La Conversación -
- No Sabremos Que Esta Tramando Hasta Que Ya Nos Este Pasando - Dijo Molesto Mientras Seguia Leyendo Dejando a Adelaida Desconcertada -
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- ¿Te Gusta? - Preguntó Judal Mientras Le Mostraba a Crystal Una Hermosa Habitación -
- Esta Bien - Dijo La Muchacha Mientras Miraba Para Todos Lados - No Puedo Quejarme -
- Esa Es La Idea Hermosa - Dijo Mientras Caminaba Hasta La Puerta - Si Llegas a Estar En Problemas Te Ordeno Que Vengas a Hablarme De Ello -
- No Te Preocupes Judal - Sonrió Seductoramente - Lo Hare -
- Excelente - Susurro Mientras Salia - Te Espero En El Comedor En Media Hora -
- Allí Estare - Respondió Mientras Veia Como El Heredero Desaparecia Tras Doblar Una Esquina -
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- ¿Estas Bien Adelaida? - Preguntó Lear Mientras Miraba a Su Compañera - No Has Dicho Palabra En Horas Lo Que Es Extraño En Vos -
- Si - Respondió La Muchacha. Estaba Sentada En El Sillón Echa Un Obillo -
- Te Ordeno Que Me Digas La Verdad - Le Espetó Lear Sabiendo Que Le Estaba Mirando -
- No Me Vengas a Joder Con Las Ordenes - Le Dijo Adelaida De Mal Humor - Solo Quiero Pensar -
- Esta Bien - El Muchacho Se Paró De La Cama - Te Dejare Pensar -
- ¿A Donde Vas? - Preguntó Adelaida Mientras Levantaba La Mirada -
- A Buscar Algo De Beber - Respondió Tajante Mientras Salia De La Habitación -
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- Espero Que a Judal No Le Moleste Que No Le De Lo Que Me Pidió - Susurro La Peliazul Mientras Terminaba De Hacer Un Jugo -
- ¿Cuidando a Mi Hermano? - Preguntó Una Voz a Sus Espaldas - No Deberias -
- ¿Te Pregunte? - Susurro La Muchacha Con Mala Cara -
- No Se Que Te Hice Pero Es Obvio Que No Te Caigo Bien - Dijo Tranquilo Mientras Se Ponia a La Par De La Muchacha Para Hacerse Un Jugo De Naranja -
- Eres Un Pobre Estúpido - Susurro La Muchacha Mientras Le Daba Los Detalles Restantes a La Bebida -
- ¿Disculpa? - Susurro Mientras La Miraba -
- Ensima Sordo - Completó Mientras Se Giraba Para Mirar a Lear - Escucha - Dijo Mientras Lo Tomaba Del Cuello De La Camisa Con Una Mano Para Que Quedara a Escasos Centímetros De Su Cara - No Necesito Que Nadie.. - Susurro Mientras Lo Miraba a Los Ojos - ...Me Enseñe Modales - Finalizó Para Luego Tomar La Bebida - Nos Vemos - Susurro Para Después Salir Dejando a Lear Un Poco Sorprendido Pero Completamente Entretenido Con La Situación -
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- ¿Por Que Tardaste Tanto? - Preguntó Judal Mientras Observaba a Crystal Entrar al Comedor -
- Un Contratiempo - Respondió Serena La Muchacha - Nada De Otro Mundo -
- Comprendo - El Joven Le Dió Un Sorbo a La Bebida Que La Muchacha Le Habia Entregado - ¿Que? Esto No Es.. - Judal Fue Interrumpido Por La Joven De Cabellos Azules -
- Lo Sé - Respondió Tranquila Mientras Se Sentaba Frente al Herdero - Pero Coincido Con Marsú Cuando Dice Que No Deberias Tomar -
- ... - Judal Hiso Una Mueca. Finalmente Suspiro - Gracias Crystal -
- Por Nada Judal - Sonrió La Muchacha Mientras Observaba Como El Pelinegro Se Ponia a Buscar Entre Los Papeles -
- ¿Que Fue Eso? - Preguntó El Heredero Mientras Dejaba La Bebida Sobre La Mesa -
- Un Relámpago - Respondió La Ojiazul Con Tranquilidad - Una Tormenta -
--------
- No Parecia Que Hiba a Haber Una Tormenta - Susurro Un Joven De Cabellos Rubios Que Hiba Caminando Lentamente Cargando Una Bolsa. Llevaba Una Capa Color Negro a Modo De Sobretodo - Casi No Se Ve Nada - Susurro. Una Sombra Tan Cubierta Como Él Lo Desconcertó Completamente. Estaba Parada Justo En La Puerta De Su Casa - ¿Quién Es? - Susurro Mientras La Observaba Como Podia. La Tormenta Se Estaba Poniendo Cada Ves Peor -
- ... - Esa Persona Pareció Notar La Presencia Del Muchacho Rubio Por Que Se Giró Para Mirarlo. Segundos Después Se Lanzó Hacia Ese Joven De Ojos Celestes -
- ¿¡Que!? - El Nominado Dejó Caer La Bolsa Para Cerrar Los Ojos Con Fuerza. Solo Sintió Como Unos Brazos Lo Rodeaban Por El Cuello. La Fragancia a Flores Hiso Que Se Sonrojara Levemente Lleno De Sorpresa - No Puede Ser - Susurro Desconcertado - Kaileena Sos Vos -
- No Puedo - Susurro La Joven Mientras Escondia Su Cara En El Hueco Del Hombro Del Muchacho - No Puedo Estar Sin Vos Lo Lamento Mucho - Susurro La Pelirroja Mientras Se Hacia Más al Cuello Del Joven - Te Quiero Caleb - Le Dijo Mientras Intentaba Contener Las Lágrimas - No Tendria Que Haber Dejado Que Te Fuera De Mi Lado -
- K-Kaileena - Susurro. No Podia Creer Que Tenia a La Joven Tan Cerca Nuevamente. Ya Habia Comenzado a Hacerse a La Idea De Que No La Veria De Nuevo -
---------
- ¿Como Vas Con Esos Papeles? - Preguntó Marsú Mientras Entraba Para Sentarse En Una Silla Desocupada -
- Bien - Dijo Judal Sarcástico - ¿Donde Te Habias Metido? -
- Estaba Caminando Por Los Pasillos - Dijo El Pelirrojo Como Si Nada - Lo Extraño Fue Quisas La Cara De Desconcierto Que Lear Tenia Mientras Caminaba Por Los Pasillos.. Le Habran Echo Una Mala Pasada -
- Puede Ser - Dijo Tranquilo Judal - ¿Hablaste Con Lear? - Le Preguntó a Crystal -
- Solo Le Dije Que No Necesitaba Que Nadie Me Enseñe Modales - Dijo Tranquila. Judal Sonrió De Lado -
- Ensima Se Vale Sola - Dijo Marsú Mientras Le Daba Un Sorbo al Jugo De Su Primo - Esta Chica Es Oro Con Hermosas Curvas -
- Tu Lo Dijiste - Dijo Entretenido Judal Mientras Miraba Como La Joven Se Acomodaba Sobre El Sillón De Manera Seductora - Tú Lo Dijiste -
-----------------------------------------------------------------------------------
Me Gustó Como Quedó ajajaja.
Te Dije Que Crystal Lo Hiba a Poner De La Cabeza a Lear xDDD
Me Encantó Ver a Adelaida Celosa Pobre ♥
Yo La Quiero xDD
Además Puse a Kaileena Que Encontró al Desaparecido De Caleb ♥
Bolingüe Hace Bardo lalalala ♥

Caar.- .::░ღAdmin~Contest.ღ░::.

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Edad: 17
Cumpleaños!!: 31/03/1995
Mi llegada: 26/03/2009
Mis Mensajes: 2152
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Medallas: 4226
Re: [Roll] The city of Babylonia~
-Que carita…¿Qué te pasó?- preguntó Adelaida, recostada con comodidad en el sillón y observando entrar a Lear.
-La esclava, me amenazó- dijo volviendo a componer su rostro sereno.
-¿La mataste?- preguntó la muchacha…¿Esperanzada? ( Re asesina la mina (? xD)
-No, fue…interesante- finalizó Lear.
-¿Interesante? ¡Claro! Si yo respondo para la mierda me ligo una trompada, pero si la puta esa lo hace es interesante- dijo enojada y el pelinegro la miró entretenido. Le divertía verla celosa y decir idioteces, la hacía ver tierna, o al menos eso creía- Lo que dos pares de tetas enormes y un buen culo hacen…
-No seas tonta, no la perdoné porque sea hermosa- dijo Lear con una sonrisa-. Me he quitado de encima a mujeres muchísimo más hermosas que ella, sólo la perdoné porque fue interesante su reacción.
Adelaida emitió un bajo y suave bufido, inconforme con la respuesta.
-Hubiera preferido que fueras el Lear forro- susurró.
-¿No era que querías al Lear bueno?- preguntó con una sonrisa divertida.
-Sí, pero ese conmigo- explicó ella- Quería que fueras el Lear forro con Crystal, se lo merece por zorra.
Lear río ante el comentario.
-Además, es el Lear amable, no bueno- agregó ella mientras desenredaba sus largos cabellos negros.
-Es toda la misma mierda- luego, sin quitar la sonrisa divertida de su rostro, agregó- Ni siquiera sabes si es o no una zorra, la estás juzgando de antemano.
-Te aseguro que lo es, con verle a los ojos me doy cuenta- dijo ella enojada- Además…¿No viste que llevaba puesto?
-Emmm… es una pregunta difícil…¿ropa?- preguntó el muchacho con cinismo.
-Ropa de zorra- agregó Adelaida- Y ten cuidado, ya noté como te miraba la muy puta.
-Adelaida...ella me odia- aclaró Lear.
-Sí claro- dijo ella rodando los ojos-, sólo te advierto: alejate de esa zorra.
-¿Celosa?
-No, no estoy celosa de alguien como ella- dijo rápidamente Ali.
-La estás insultando desde que llegué, además, hasta no querés que me acerque a ella- explicó Lear, gozando totalmente de la situación-, tranquila, no te voy a dejar por ella. Vos sos mejor.
Adelaida se sonrojó y desvió la vista, murmurando:
-No malinterpretes las cosas- al ver la hora se incorporó y dijo- Es hora de la merienda, ¿qué quieres que te prepare?
-Has Gougères con queso Comité
-¿Eh?
-Está en el libro de recetas, en la sección de comida francesas- le explicó.
-De acuerdo pero no me pidas que te diga ese nombre porque no lo entiendo.
--------------------------------------------
-Como odio firmar papeles- se quejó Judal mientras firmaba, sin siquiera mirar con detenimiento.
-Podría ser una prohibición para tener esclavos eso y vos lo aceptarías- le advirtió Marsú, entretenido- Dudo que quieras eso.
-En serio, dejá de tomar que te ponés pelotudo- dijo el heredero sin prestarle mucha atención.
-Es un consejo: siempre se lee algo antes de firmarlo.
-Sé que no es nada importante- dijo el pelinegro- Crystal.
-¿Sí? ¿Necesitas algo?- preguntó ella con tono servicial.
-No le prepares más tragos a Marsú- comentó el muchacho, con una sonrisa victoriosa- No importa que te lo pida, no lo harás.
-De acuerdo- asintió ella.
-¡Forro!- gritó su primo enojado- ¡Eso es maldad!
-Te ponés pelotudo…es por tu bien- dijo Judal con falsa amabilidad-. Ya sabes, yo no puedo tomar por mi salud física, vos por tu salud mental tampoco podrás.
-Estás siendo cruel- le reprochó el pelirrojo exagerando la situación, en realidad no se sentía tan afectado por no poder tomar alcohol.
-Seguro, soy el más hijo de puta de la historia- dijo Judal con sarcasmo.
-Me tratás mal porque no tenés al rubio homosexual ese para molestar- dijo Marsú- Sonará estúpido, pero extraño putearlo.
-Sabes…yo también- confesó Judal- Era divertido molestarlo, reaccionaba mal y encima cuando trataba de defenderse era tan estúpido que quedaba peor.
-¿Qué estará haciendo ahora?- preguntó Marsú sin esperar una respuesta en particular.
-No lo sé- respondió Judal-, quizás esté cayéndose por algún médano como el pelotudo inútil que es.
-O siendo acosado por algún homosexual- agregó Marsú- ¿Estaría tan reprimido como para dejar que…?
-Ni sé te ocurra terminar la pregunta, me viene la imagen mental y me da nauseas- dijo el ojirrojo.
-Es un asco- comentó el pelirrojo, cómo si él también pudiera ver lo mismo que se imaginaba su primo- Igual él estaría boca abajo.
-¡Marsú!- se quejó Judal- No des más ideas del pelotudo que la imagen mental que aparece cuando decís esas palabras es horrible.
-Deberíamos usarlo para torturar a la gente- pensó su primo- Ya sabes, con una foto de Caleb en bolas podríamos traumar a Lear y así mandarlo a la mierda.
-Me gusta la idea- admitió Judal, pensativo- Pero ni en pedo estoy en ese momento sacando la foto. (Existen cámaras en esa época (¿?...ya dije, es una ciudad modernamente antigua xD)
-¿Quién es ese tal Caleb?- preguntó Crystal con curiosidad.
-Un pelotudo- respondió Judal, terminando de firmar el último papel y levantándose.
-¿Te acompaño?- preguntó la peliazul.
-No es necesario- contestó el heredero-, prefiero que no conozcas a mi padre.
-Como digas.
----------------------------------------------------------
-Estos Magi y sus comidas complicadas- se quejó Adelaida mientras leía el libro de recetas- ¿Por qué no piden unas creps? Son sencillas, baratas y deliciosas. ¿Cómo mierda se llamaba? Gogré, gordé…¡Argh! ¿Por qué mierda me ratié de todas las clases de idiomas que me mandaron los Debanhi?
Finalmente, Adelaida encontró la receta de los Gougère con queso Comité que quería Lear, leyó un poco, viendo que era una comida bastante complicada de preparar. Suspiró, arrepintiéndose de haberle ofrecido cocinarle.
Comenzó a preparar la masa, mientras se descargaba hablando e insultando en voz alta.
-Zorra de mierda...¿Por qué Judal tiene que estar con tantas minas así? Primero fue esa Eika, después Artemisa, Kaileena…bah, ella no lo es y me cae bien, pero es su prometida y…y ahora está esa puta de Crystal. La odio, ¡me reemplazó por una mina que tiene más tetas que cara!- gritó exasperada mientras amasaba con más fuerza- Y esta comida de mierda que no sé pronunciar es jodidísima… de seguro que Crystal debe cocinar perfecto, y todo lo que hace es interesante y es hermosa y es perfecta y todos la aman- dijo con desprecio, miró hacia abajo y agregó- No soy plana…tengo lo justo y necesario, ¿qué le ven a la zorra esa? A mi no me gustaría que me quiten los ojos con esas tetas que tiene…
Escuchó un ruido pero lo ignoró y siguió hablando.
-Es una maleducada, pero cuando ella insulta es interesante, en cambio yo me ligo todos los golpes y me tratan de vulgar. No la soporto, no la soporto, no la soporto. ¡Y el pelotudo de Judal encima la mete en la habitación al lado de la suya! ¡Maldito desgraciado hijo de puta! Se la va a violar un día que Kaileena no esté…si llega a hacer eso lo castro- esperó unos segundos mientras le daba unos golpes fuertes a la masa para aplanarla y comenzó a hacer la forma redondeada de los Gougère-. De seguro que si el muy estúpido de Judal embarazara a Crystal haciendo que toda su relación con Kaileena se fuera a la mierda, el pelotudo de Marsú me echaría la culpa “vos tenés la culpa, vos hiciste que Judal embarazara a Crystal”- dijo ella, haciendo una mala imitación de Marsú con voz gruesa y tono estúpido- Pelotudos. Ambos son unos tremendos pelotudos que se dejan llevar por una zorra. Y yo, en cambio, me callo la boca mientras que la otra anda insultando. Pero no…la culpa la tiene Adelaida…¡Mierda, me corté!- se quejó ella, mientras que, cuando cortaba un trozo de queso la mano que tenía el cuchillo se resbaló, haciéndole un corte en el dedo que sangraba-…y de seguro que la que tiene que aprender modales soy yo.
-La verdad que sí- dijo una voz a sus espaldas, y ella, aterrada se dio vuelta para ver la figura de Judal. El heredero había entregado los papeles a su padre y, como tenía sed, había decidido ir a la cocina para servirse algo y comer una manzana, escuchando todos los comentarios de Adelaida. Absolutamente todos. – Creo que te deberé enseñar por las malas.
Y Judal hizo una media sonrisa de superioridad. Esas sonrisas de mierda. Esas sonrisas que no auguraban nada bueno. Y, cuando Adelaida se quiso dar cuenta, ya estaba siendo acorralada por el heredero.
-¿Qué tengo que hacer para que tengas buenos modales?- preguntó con voz suave y atrayente, pero a la vez sumamente peligrosa. Adelaida se sintió como una presa, a punto de ser cazada por un felino delicado y atractivo, una pantera negra quizás.- Ya tengo una idea…
---------------------------------------
Ok, me gustó como quedó tu conti y me cagué de risa con la que escribí recién xD. Me encanta torturar a Adelaida ♥, es tan fácil xD.
Los insultos contra Crystal son geniales, la frase "lo que un par de tetas grandes y un buen culo hacen..." me pareció genial xD (quizás porque yo digo eso también xD. La conversación entre Judal y Marsú sobre Caleb también me hizo estallar xD.
Te debo un momento cursi entre Kaileena y Caleb, te prometo que en la próxima conti lo escribo. Además me faltó hacer el "enfiestarse todos con todos" así se arma alto bardito, pero lo dejo para la próxima continuación que escriba así no se hace muy larga esta xD.
Lalala, a este paso con tal de hacer quilombos en el rol hacemos que terminen en alta guerra mundial con una bomba nuclear cayéndoles encima (? xD
Seguila Puchonina ♥
-La esclava, me amenazó- dijo volviendo a componer su rostro sereno.
-¿La mataste?- preguntó la muchacha…¿Esperanzada? ( Re asesina la mina (? xD)
-No, fue…interesante- finalizó Lear.
-¿Interesante? ¡Claro! Si yo respondo para la mierda me ligo una trompada, pero si la puta esa lo hace es interesante- dijo enojada y el pelinegro la miró entretenido. Le divertía verla celosa y decir idioteces, la hacía ver tierna, o al menos eso creía- Lo que dos pares de tetas enormes y un buen culo hacen…
-No seas tonta, no la perdoné porque sea hermosa- dijo Lear con una sonrisa-. Me he quitado de encima a mujeres muchísimo más hermosas que ella, sólo la perdoné porque fue interesante su reacción.
Adelaida emitió un bajo y suave bufido, inconforme con la respuesta.
-Hubiera preferido que fueras el Lear forro- susurró.
-¿No era que querías al Lear bueno?- preguntó con una sonrisa divertida.
-Sí, pero ese conmigo- explicó ella- Quería que fueras el Lear forro con Crystal, se lo merece por zorra.
Lear río ante el comentario.
-Además, es el Lear amable, no bueno- agregó ella mientras desenredaba sus largos cabellos negros.
-Es toda la misma mierda- luego, sin quitar la sonrisa divertida de su rostro, agregó- Ni siquiera sabes si es o no una zorra, la estás juzgando de antemano.
-Te aseguro que lo es, con verle a los ojos me doy cuenta- dijo ella enojada- Además…¿No viste que llevaba puesto?
-Emmm… es una pregunta difícil…¿ropa?- preguntó el muchacho con cinismo.
-Ropa de zorra- agregó Adelaida- Y ten cuidado, ya noté como te miraba la muy puta.
-Adelaida...ella me odia- aclaró Lear.
-Sí claro- dijo ella rodando los ojos-, sólo te advierto: alejate de esa zorra.
-¿Celosa?
-No, no estoy celosa de alguien como ella- dijo rápidamente Ali.
-La estás insultando desde que llegué, además, hasta no querés que me acerque a ella- explicó Lear, gozando totalmente de la situación-, tranquila, no te voy a dejar por ella. Vos sos mejor.
Adelaida se sonrojó y desvió la vista, murmurando:
-No malinterpretes las cosas- al ver la hora se incorporó y dijo- Es hora de la merienda, ¿qué quieres que te prepare?
-Has Gougères con queso Comité
-¿Eh?
-Está en el libro de recetas, en la sección de comida francesas- le explicó.
-De acuerdo pero no me pidas que te diga ese nombre porque no lo entiendo.
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-Como odio firmar papeles- se quejó Judal mientras firmaba, sin siquiera mirar con detenimiento.
-Podría ser una prohibición para tener esclavos eso y vos lo aceptarías- le advirtió Marsú, entretenido- Dudo que quieras eso.
-En serio, dejá de tomar que te ponés pelotudo- dijo el heredero sin prestarle mucha atención.
-Es un consejo: siempre se lee algo antes de firmarlo.
-Sé que no es nada importante- dijo el pelinegro- Crystal.
-¿Sí? ¿Necesitas algo?- preguntó ella con tono servicial.
-No le prepares más tragos a Marsú- comentó el muchacho, con una sonrisa victoriosa- No importa que te lo pida, no lo harás.
-De acuerdo- asintió ella.
-¡Forro!- gritó su primo enojado- ¡Eso es maldad!
-Te ponés pelotudo…es por tu bien- dijo Judal con falsa amabilidad-. Ya sabes, yo no puedo tomar por mi salud física, vos por tu salud mental tampoco podrás.
-Estás siendo cruel- le reprochó el pelirrojo exagerando la situación, en realidad no se sentía tan afectado por no poder tomar alcohol.
-Seguro, soy el más hijo de puta de la historia- dijo Judal con sarcasmo.
-Me tratás mal porque no tenés al rubio homosexual ese para molestar- dijo Marsú- Sonará estúpido, pero extraño putearlo.
-Sabes…yo también- confesó Judal- Era divertido molestarlo, reaccionaba mal y encima cuando trataba de defenderse era tan estúpido que quedaba peor.
-¿Qué estará haciendo ahora?- preguntó Marsú sin esperar una respuesta en particular.
-No lo sé- respondió Judal-, quizás esté cayéndose por algún médano como el pelotudo inútil que es.
-O siendo acosado por algún homosexual- agregó Marsú- ¿Estaría tan reprimido como para dejar que…?
-Ni sé te ocurra terminar la pregunta, me viene la imagen mental y me da nauseas- dijo el ojirrojo.
-Es un asco- comentó el pelirrojo, cómo si él también pudiera ver lo mismo que se imaginaba su primo- Igual él estaría boca abajo.
-¡Marsú!- se quejó Judal- No des más ideas del pelotudo que la imagen mental que aparece cuando decís esas palabras es horrible.
-Deberíamos usarlo para torturar a la gente- pensó su primo- Ya sabes, con una foto de Caleb en bolas podríamos traumar a Lear y así mandarlo a la mierda.
-Me gusta la idea- admitió Judal, pensativo- Pero ni en pedo estoy en ese momento sacando la foto. (Existen cámaras en esa época (¿?...ya dije, es una ciudad modernamente antigua xD)
-¿Quién es ese tal Caleb?- preguntó Crystal con curiosidad.
-Un pelotudo- respondió Judal, terminando de firmar el último papel y levantándose.
-¿Te acompaño?- preguntó la peliazul.
-No es necesario- contestó el heredero-, prefiero que no conozcas a mi padre.
-Como digas.
----------------------------------------------------------
-Estos Magi y sus comidas complicadas- se quejó Adelaida mientras leía el libro de recetas- ¿Por qué no piden unas creps? Son sencillas, baratas y deliciosas. ¿Cómo mierda se llamaba? Gogré, gordé…¡Argh! ¿Por qué mierda me ratié de todas las clases de idiomas que me mandaron los Debanhi?
Finalmente, Adelaida encontró la receta de los Gougère con queso Comité que quería Lear, leyó un poco, viendo que era una comida bastante complicada de preparar. Suspiró, arrepintiéndose de haberle ofrecido cocinarle.
Comenzó a preparar la masa, mientras se descargaba hablando e insultando en voz alta.
-Zorra de mierda...¿Por qué Judal tiene que estar con tantas minas así? Primero fue esa Eika, después Artemisa, Kaileena…bah, ella no lo es y me cae bien, pero es su prometida y…y ahora está esa puta de Crystal. La odio, ¡me reemplazó por una mina que tiene más tetas que cara!- gritó exasperada mientras amasaba con más fuerza- Y esta comida de mierda que no sé pronunciar es jodidísima… de seguro que Crystal debe cocinar perfecto, y todo lo que hace es interesante y es hermosa y es perfecta y todos la aman- dijo con desprecio, miró hacia abajo y agregó- No soy plana…tengo lo justo y necesario, ¿qué le ven a la zorra esa? A mi no me gustaría que me quiten los ojos con esas tetas que tiene…
Escuchó un ruido pero lo ignoró y siguió hablando.
-Es una maleducada, pero cuando ella insulta es interesante, en cambio yo me ligo todos los golpes y me tratan de vulgar. No la soporto, no la soporto, no la soporto. ¡Y el pelotudo de Judal encima la mete en la habitación al lado de la suya! ¡Maldito desgraciado hijo de puta! Se la va a violar un día que Kaileena no esté…si llega a hacer eso lo castro- esperó unos segundos mientras le daba unos golpes fuertes a la masa para aplanarla y comenzó a hacer la forma redondeada de los Gougère-. De seguro que si el muy estúpido de Judal embarazara a Crystal haciendo que toda su relación con Kaileena se fuera a la mierda, el pelotudo de Marsú me echaría la culpa “vos tenés la culpa, vos hiciste que Judal embarazara a Crystal”- dijo ella, haciendo una mala imitación de Marsú con voz gruesa y tono estúpido- Pelotudos. Ambos son unos tremendos pelotudos que se dejan llevar por una zorra. Y yo, en cambio, me callo la boca mientras que la otra anda insultando. Pero no…la culpa la tiene Adelaida…¡Mierda, me corté!- se quejó ella, mientras que, cuando cortaba un trozo de queso la mano que tenía el cuchillo se resbaló, haciéndole un corte en el dedo que sangraba-…y de seguro que la que tiene que aprender modales soy yo.
-La verdad que sí- dijo una voz a sus espaldas, y ella, aterrada se dio vuelta para ver la figura de Judal. El heredero había entregado los papeles a su padre y, como tenía sed, había decidido ir a la cocina para servirse algo y comer una manzana, escuchando todos los comentarios de Adelaida. Absolutamente todos. – Creo que te deberé enseñar por las malas.
Y Judal hizo una media sonrisa de superioridad. Esas sonrisas de mierda. Esas sonrisas que no auguraban nada bueno. Y, cuando Adelaida se quiso dar cuenta, ya estaba siendo acorralada por el heredero.
-¿Qué tengo que hacer para que tengas buenos modales?- preguntó con voz suave y atrayente, pero a la vez sumamente peligrosa. Adelaida se sintió como una presa, a punto de ser cazada por un felino delicado y atractivo, una pantera negra quizás.- Ya tengo una idea…
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Ok, me gustó como quedó tu conti y me cagué de risa con la que escribí recién xD. Me encanta torturar a Adelaida ♥, es tan fácil xD.
Los insultos contra Crystal son geniales, la frase "lo que un par de tetas grandes y un buen culo hacen..." me pareció genial xD (quizás porque yo digo eso también xD. La conversación entre Judal y Marsú sobre Caleb también me hizo estallar xD.
Te debo un momento cursi entre Kaileena y Caleb, te prometo que en la próxima conti lo escribo. Además me faltó hacer el "enfiestarse todos con todos" así se arma alto bardito, pero lo dejo para la próxima continuación que escriba así no se hace muy larga esta xD.
Lalala, a este paso con tal de hacer quilombos en el rol hacemos que terminen en alta guerra mundial con una bomba nuclear cayéndoles encima (? xD
Seguila Puchonina ♥

Camis16- **Alma*Contest**

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Edad: 17
Cumpleaños!!: 03/05/1995
Mi llegada: 07/12/2008
Mis Mensajes: 623
Listones: 153
Medallas: 2608
Re: [Roll] The city of Babylonia~
- Ni Se Te Ocurra - Susurro La Muchacha Con Mala Cara Sin Sacar Sus Ojos De Los De Judal -
- Demasiado Tarde - Dijo Sereno Mientras La Miraba Con Esa Hermosa Media Sonrisa -
- Que Bien - Dijo Sarcástica La Muchacha Mientras Intentaba Sacarse a Judal De Ensima -
- ¿Te Estas Esforzando? - Preguntó Judal Con Esa Hermosa Sonrisa De Superioridad - Por Que Sinceramente No Estas Moviendome Ni Un Centímetro -
- Silencio - Le Espetó Molesta Pero a La Ves Sonrojada -
- Seguis Enamorada De Mi - Dijo Judal Con Serenidad Mientras La Miraba -
- Deja De Decir Pelotudeses - Le Dijo La Muchacha Mientras Posaba Sus Manos En El Pecho De Judal -
- ¿Son Pelotudeses? - Preguntó Con Escepticismo - ¿En Serio? -
- Si - Susurro Mientras Cerraba Los Ojos Molesta -
- Vamos a Ver - Murmuro Con Una Sonrisa -
- ¿Que Vas a Hacer? - Preguntó Espantada Mientras Posaba Nuevamente Su Mirada En El Pelinegro -
- ... - El Heredero Tomó Con Una De Sus Manos a La Joven Por El Mentón. Luego La Besó -
La Joven Se Sorprendió De Sobremanera. Comenzó a Golpear a Judal En El Pecho Para Que La Dejara Libre Sin Tener Resultados.
El Heredero La Tomó En Brazos Sin Darle Posibilidad De Escapar.
Ella Poco a Poco Dejó De Forcejear.
¿Que Ganaba Negandose?
Judal La Sentó Sobre La Mesada Sin Dejar De Besar Sus Labios. Si Puediera Leer La Mente Del Heredero Estaba Segura De Que Judal Estaba Pensando Mandar Todo a La Mierda. Comenzando Por Su Hermano o Su Padre Que Seguro Se Imponian Rotundamente a Lo Que Estaba Haciendo.
Ella Engacho Sus Piernas En La Cintura De Judal Para Que Luego El Joven La Levantara En Brazos.
Se Hiban Irremediablemente a La Mierda Pero Les Importaba Poco.
--------
- ¿Por Que Se Tarda? - Se Preguntó Marsú Mientras Miraba Como La Muchacha Jugaba Con Sus Cabellos -
- Seguro Se Fue a Hacer Otras Cosas - Dijo Tranquila Crystal Mientras Posaba Sus Ojos En Los De Marsú - No Creo Que Le Halla Pasado Nada Malo -
- Pero Tenia Temperatura - Susurro El Joven Mientras Se Paraba - La Posibilidad Esta -
- Quiero Ir - Dijo La Muchacha Mientras Se Paraba De Su Lugar. Marsú La Miró Para Finalmente Suspirar -
- No Dejaras Que Te Diga No - Dijo Sereno - Vamos - Susurro Mientras Dejaba Salir a Crystal Primero Para Luego Caminar Tras Ella -
- ¿Crees Que Le Halla Pasado Algo Malo? - Preguntó La Joven De Cabellos Azules -
- Tengo Miedo De Que Se Halla Desmayado Por La Fiebre - Dijo Marsú Notablemente Preocupado -
- Espero Que Este Bien - Susurro Crystal Sumamente Preocupada -
- Lo Estara - Dijo El Pelirrojo. Aunque La Verdad Ni El Mismo Podia Convenserce
De Eso -
--------
- Me Gustas Mucho Adelaida - Susurro Judal Mientras Se Separaba Levemente De Ella - Me Encantaria Saber Que MIERDA No Entendes Cuando Te Digo Eso - Le Dijo Mientras La Sostenia Con Ayuda De La Pared - Sos Una Necia Del Orto -
- Gracias Por El Cumplido - Susurro Sarcástica Mientras Pasaba Su Mano Por La Mejilla De Judal -
- ¿¡Estas Allí Judal!? - Una Voz Seguida De Un Fuerte Golpe En La Puerta Hiso Que Ese Pelinegro Maldijera Por Lo Bajo -
- No Puede Ser Posible - Susurro Mientras Posaba Su Mirada En El Pedaso De Madera Que Bloqueaba La Entrada - Si Marsú - Exclamó Mientras Maldecia Mentalmente -
- ¿Estas Bien Judal? - Preguntó Una Voz Femenina Que Parecia Estar Junto al Pelirrojo -
- No Te Preocupes Crystal - Dijo Mientras Recuperaba La Compostura Dejando a La Pelinegra En Libertad - Juro Que No Se Quedara Asi Adelaida - Le Dijo Con Superioridad Mientras Tomaba Una Manzana Para Luego Salir -
----------
- ¿Que Estabas Haciendo? - Preguntó Marsú Cuando Lo Vió Salir De La Cocina -
- Me Hacia Un Jugo - Dijo Tranquilo - Perdí La Estabilidad Por La Fiebre.. Terminé Derramandolo - Explicó Sereno mientras Le Daba Un Mordisco a La Manzana - Tuve Que Limpiar Todo -
- Hombre Estas Echo Un Idiota - Dijo Marsú Mientras Sonreia Levemente -
- Mira Quién Lo Dice - Dijo Entretenido Judal Mientras Comenzaba a Caminar Junto a Marsú - Vamos Crystal - Suplicó El Muchacho. La Joven Miró La Puerta De La Cocina Unos Momentos -
- Si Señor - Susurro Mientras Comenzaba a Caminar Tras Los Jovenes -
- ¿Estas Bien? - Preguntó Judal Mientras Se Giraba Para Ver a La Muchacha -
- Si Judal - Respondió - Solo Estaba Preocupada - Dijo Levemente Sonrojada -
- ... - El Muchacho Sonrió Levemente - Gracias - Dijo Mientras Posaba Una Mano En La Cabeza De La Joven - ¿Vamos a Tomar Un Jugo a Mi Habitación? - Le Preguntó Para Levantar Los Ánimos De Crystal -
- Si Judal - Le Sonrió La Muchacha -
- Podes Venir Marsú - Le Dijo Tranquilo -
- Gracias - Sonrió El Pelirrojo - Con Esta Tormenta Me Parece Bien Descansar Un Poco - Dijo Sereno - Ya Sabes Para Despejar La Cabeza e Tanto Quilombo -
- Esta Lloviendo a Cantaros - Susurro Crystal Mientras Se Para En La Puerta De La Habitación De Judal -
- Sinceramente No Recuerdo Cuando Fue La Última Ves Que Cayó Tanta Agua - Susurro Judal Mientras Entraba a La Habitación Junto a Los Dos Jovenes -
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TaDa~ xDDDD
- Demasiado Tarde - Dijo Sereno Mientras La Miraba Con Esa Hermosa Media Sonrisa -
- Que Bien - Dijo Sarcástica La Muchacha Mientras Intentaba Sacarse a Judal De Ensima -
- ¿Te Estas Esforzando? - Preguntó Judal Con Esa Hermosa Sonrisa De Superioridad - Por Que Sinceramente No Estas Moviendome Ni Un Centímetro -
- Silencio - Le Espetó Molesta Pero a La Ves Sonrojada -
- Seguis Enamorada De Mi - Dijo Judal Con Serenidad Mientras La Miraba -
- Deja De Decir Pelotudeses - Le Dijo La Muchacha Mientras Posaba Sus Manos En El Pecho De Judal -
- ¿Son Pelotudeses? - Preguntó Con Escepticismo - ¿En Serio? -
- Si - Susurro Mientras Cerraba Los Ojos Molesta -
- Vamos a Ver - Murmuro Con Una Sonrisa -
- ¿Que Vas a Hacer? - Preguntó Espantada Mientras Posaba Nuevamente Su Mirada En El Pelinegro -
- ... - El Heredero Tomó Con Una De Sus Manos a La Joven Por El Mentón. Luego La Besó -
La Joven Se Sorprendió De Sobremanera. Comenzó a Golpear a Judal En El Pecho Para Que La Dejara Libre Sin Tener Resultados.
El Heredero La Tomó En Brazos Sin Darle Posibilidad De Escapar.
Ella Poco a Poco Dejó De Forcejear.
¿Que Ganaba Negandose?
Judal La Sentó Sobre La Mesada Sin Dejar De Besar Sus Labios. Si Puediera Leer La Mente Del Heredero Estaba Segura De Que Judal Estaba Pensando Mandar Todo a La Mierda. Comenzando Por Su Hermano o Su Padre Que Seguro Se Imponian Rotundamente a Lo Que Estaba Haciendo.
Ella Engacho Sus Piernas En La Cintura De Judal Para Que Luego El Joven La Levantara En Brazos.
Se Hiban Irremediablemente a La Mierda Pero Les Importaba Poco.
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- ¿Por Que Se Tarda? - Se Preguntó Marsú Mientras Miraba Como La Muchacha Jugaba Con Sus Cabellos -
- Seguro Se Fue a Hacer Otras Cosas - Dijo Tranquila Crystal Mientras Posaba Sus Ojos En Los De Marsú - No Creo Que Le Halla Pasado Nada Malo -
- Pero Tenia Temperatura - Susurro El Joven Mientras Se Paraba - La Posibilidad Esta -
- Quiero Ir - Dijo La Muchacha Mientras Se Paraba De Su Lugar. Marsú La Miró Para Finalmente Suspirar -
- No Dejaras Que Te Diga No - Dijo Sereno - Vamos - Susurro Mientras Dejaba Salir a Crystal Primero Para Luego Caminar Tras Ella -
- ¿Crees Que Le Halla Pasado Algo Malo? - Preguntó La Joven De Cabellos Azules -
- Tengo Miedo De Que Se Halla Desmayado Por La Fiebre - Dijo Marsú Notablemente Preocupado -
- Espero Que Este Bien - Susurro Crystal Sumamente Preocupada -
- Lo Estara - Dijo El Pelirrojo. Aunque La Verdad Ni El Mismo Podia Convenserce
De Eso -
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- Me Gustas Mucho Adelaida - Susurro Judal Mientras Se Separaba Levemente De Ella - Me Encantaria Saber Que MIERDA No Entendes Cuando Te Digo Eso - Le Dijo Mientras La Sostenia Con Ayuda De La Pared - Sos Una Necia Del Orto -
- Gracias Por El Cumplido - Susurro Sarcástica Mientras Pasaba Su Mano Por La Mejilla De Judal -
- ¿¡Estas Allí Judal!? - Una Voz Seguida De Un Fuerte Golpe En La Puerta Hiso Que Ese Pelinegro Maldijera Por Lo Bajo -
- No Puede Ser Posible - Susurro Mientras Posaba Su Mirada En El Pedaso De Madera Que Bloqueaba La Entrada - Si Marsú - Exclamó Mientras Maldecia Mentalmente -
- ¿Estas Bien Judal? - Preguntó Una Voz Femenina Que Parecia Estar Junto al Pelirrojo -
- No Te Preocupes Crystal - Dijo Mientras Recuperaba La Compostura Dejando a La Pelinegra En Libertad - Juro Que No Se Quedara Asi Adelaida - Le Dijo Con Superioridad Mientras Tomaba Una Manzana Para Luego Salir -
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- ¿Que Estabas Haciendo? - Preguntó Marsú Cuando Lo Vió Salir De La Cocina -
- Me Hacia Un Jugo - Dijo Tranquilo - Perdí La Estabilidad Por La Fiebre.. Terminé Derramandolo - Explicó Sereno mientras Le Daba Un Mordisco a La Manzana - Tuve Que Limpiar Todo -
- Hombre Estas Echo Un Idiota - Dijo Marsú Mientras Sonreia Levemente -
- Mira Quién Lo Dice - Dijo Entretenido Judal Mientras Comenzaba a Caminar Junto a Marsú - Vamos Crystal - Suplicó El Muchacho. La Joven Miró La Puerta De La Cocina Unos Momentos -
- Si Señor - Susurro Mientras Comenzaba a Caminar Tras Los Jovenes -
- ¿Estas Bien? - Preguntó Judal Mientras Se Giraba Para Ver a La Muchacha -
- Si Judal - Respondió - Solo Estaba Preocupada - Dijo Levemente Sonrojada -
- ... - El Muchacho Sonrió Levemente - Gracias - Dijo Mientras Posaba Una Mano En La Cabeza De La Joven - ¿Vamos a Tomar Un Jugo a Mi Habitación? - Le Preguntó Para Levantar Los Ánimos De Crystal -
- Si Judal - Le Sonrió La Muchacha -
- Podes Venir Marsú - Le Dijo Tranquilo -
- Gracias - Sonrió El Pelirrojo - Con Esta Tormenta Me Parece Bien Descansar Un Poco - Dijo Sereno - Ya Sabes Para Despejar La Cabeza e Tanto Quilombo -
- Esta Lloviendo a Cantaros - Susurro Crystal Mientras Se Para En La Puerta De La Habitación De Judal -
- Sinceramente No Recuerdo Cuando Fue La Última Ves Que Cayó Tanta Agua - Susurro Judal Mientras Entraba a La Habitación Junto a Los Dos Jovenes -
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TaDa~ xDDDD

Caar.- .::░ღAdmin~Contest.ღ░::.

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Edad: 17
Cumpleaños!!: 31/03/1995
Mi llegada: 26/03/2009
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Re: [Roll] The city of Babylonia~
Adelaida se quedó en la cocina, inmóvil, durante unos pocos minutos que se le hicieron eternos. Se percató de su dedo, dónde el pequeño corte había dejado de sangrar y notó las gotas de sangre en el suelo. Sonrío algo atontada, ya que ni ella ni Judal se percataron de la herida; ¿le habría manchado la ropa? Deseó que no.
Miró la hora y dio un pequeño salto: era tardísimo. Debía terminar esos malditos Gougères antes de que Lear apareciera. Ya se veía venir un castigo por su tardanza y se lamentó un poco por ello, realmente su relación el hermano de Judal había mejorado muchísimo y, al no estar Caleb con ella, era la única compañía que tenía para poder descargar sus frustraciones y hablar con tranquilidad.
Se puso una curita en el corte y continuó con la preparación de la comida, finalmente, caminó con los pasillos llevando una bandeja con los Gougères recién horneados. No tenían tan buena pinta como los de la foto pero salieron mejor de lo que esperaba.
Lear caminaba con seriedad por los pasillos, yendo hacia la cocina. Encontró a Judal, Marsú y a su esclava caminando por uno de los pasillos y le dirigió una mirada envenenada a su hermano, el cual no dijo palabra alguna y sólo lo observó con odio. Lear tenía muy buena vista y notó, mirando de reojo, que la parte de atrás del cuello de la ropa de Judal tenía una mancha roja, parecida a la sangre. Le pareció un lugar raro para una mancha, pero no dijo nada al respecto.
-Te tardaste, ¿qué pasó?- la acusó con mirada seria Lear una vez que entró a la cocina.
-No es fácil preparar estas go…gogreres o cómo mierda se llame- se excusó ella, deseando que su mentira fuera creíble- Acá están- agregó, sacándolos del horno- Cuidado, están calientes.
-Gougères con queso Comité, no es tan difícil de pronunciar- comentó el chico- ¿Cómo puede ser que no sepas francés? ¿Los Debanhi no te mandaron a clases de idiomas?
-Que me manden no significa que fuera. ¿Y, qué tal están?- preguntó, mientras miraba como el muchacho tomaba uno y lo probaba.
-Nada mal; están bastante buenos- admitió- Ten, pruébalos.
Ella acercó su mano para tomar uno y Lear se percató de la curita en su dedo que antes no tenía.
-Están riquísimos, ¡deberías darme más crédito!- se quejó ella-. No sabía que estas cosas eran tan ricas.
-Adelaida, ¿qué te pasó en la mano?- preguntó Lear con seriedad.
-¿Eh? Me corté con el cuchillo- explicó ella.
-¿Y por qué Judal tiene una mancha de sangre detrás del cuello de su ropa?- cuestionó el pelinegro, y vio como los ojos de ella se abrían de par en par y su rostro perdía algo de color. Y se dio cuenta al instante de lo ocurrido en esa cocina.
--------------------------------------
Kaileena y Caleb se encontraban en la casa de éste último, refugiándose de la tormenta y tomando un chocolate caliente. Estaban acostados en la cama de Caleb, y la pelirroja lo abrazaba con cariño, con una inmensa felicidad de estar allí, sin querer irse. Se sentía tan completa con Caleb, el calor del rubio le brindaba fuerzas, le alegraba el día y la animaba a seguir adelante.
-Caleb, lo lamento tanto- susurró ella, por sexta vez consecutiva- No debí haber dejado que te fueras, soy una estúpida.
-¡No digas eso!- le reprochó él con voz suave-. Ya está Kaileena, no pasa nada,
Caleb no sabía cómo reaccionar, sabía que ella estaba por casarse con Judal y que necesitaba al heredero, en el momento en el que hablaron, que ella aceptó a terminar con él, se sintió un miserable, un desgraciado que había sido reemplazado y tirado a la basura. Pero…¿Qué podía hacer? No podía estar enojado con ella, sencillamente era algo que jamás lograría hacer. Le acarició el pelo con suavidad y levantó su mentón con delicadeza, como si fuera una muñeca de porcelana. Sus labios estaban levemente abiertos, y sus ojos azules observaban fijamente su boca, Caleb no se hizo esperar y le dio el beso que ella tanto ansiaba.
-Te amo, te amo, te amo, te amo- repitió la pelirroja, una y otra vez, interrumpiendo cada frase con un beso.
-Yo también, y no sabés cuanto- correspondió el joyero.
-¿Podría quedarme con vos dos días? Creen que estoy con la modista- explicó ella y, mirándolo con ojos de cachorro xD, agregó- Por favor…
Caleb sonrío, sin poder decirle que no. Sabía que estar cerca de ella sólo lo lastimaría a ambos, que terminar con esa relación y tratar de olvidarse uno del otro eran lo mejor que podían hacer. La besó de nuevo, sabiendo que estaba mal y sin importarle, al fin y al cabo, ya había asimilado hacía tiempo que era un maldito masoquista.
----------------------------------
-Odio la lluvia- se quejó Marsú, mirando relajado las gotas de agua que chocaban contra la ventana del cuarto del heredero.
-Pienso lo mismo- concordó Crystal, sentada en uno de los cómodos sillones de la habitación. Judal sonrío, imaginándose exactamente las palabras que Adelaida diría en ese momento “Eso es obvio, a los gatos no les gusta el agua. Puta” Esta completamente seguro de que ella diría eso, o algo similar, mientras la observaba con resentimiento- Judal…¿Pasa algo?
-Nada, sólo pensaba- se excusó él- Pero vos te ves algo…extraña. ¿Ocurrió algo?
-No, me había preocupado por tu salud antes, nada más- comentó ella con una hermosa sonrisa.
-Esta esclava SÍ se preocupa por vos- opinó Marsú. Judal decidió ignorar el comentario.
-De cualquier manera, ya me estoy sintiendo mejor- comentó el heredero-. La medicina está haciendo efecto.
Crystal se acercó a él y le tocó la frente.
-Seguís teniendo fiebre- informó.
-Sí, pero menos que antes- agregó él con esas endemoniadas y hermosas sonrisas, Crystal estando tan cerca, desvió la vista disimuladamente mientras un leve rubor aparecía en sus mejillas- Estuve peor, en serio.
-Sí, vos no estuviste, pero antes no podía ni levantarse de la fiebre- le comentó Marsú- Kaileena estaba siempre con él tratando de bajarle la fiebre y apenas podía mantenerla.
-Por cierto…¿quién es Kaileena?- preguntó la peliazul.
-La prometida de Judal- le explicó el pelirrojo-, te caerá bien, es imposible que alguien no la soporte.
-Sólo Lear no la tolera y ya viste como es él- continuó Judal.
-Insoportable- dijo Crystal-. Me di cuenta en seguida que clase de persona es, y no lo soporto.
-Nadie lo hace- comentó el pelinegro. “A excepción de Adelaida” pensó con resentimiento- Es un forro hijo de puta.
-No lo niego- acotó Crystal.
Judal miró a Marsú, quien estaba callado y observando por la ventana.
-Eh, Marsú ¿qué te pasa?
El pelirrojo no respondió, Judal se acercó para ver qué era lo que tenía tan interesado a su primo.
-Hay algo bajo la lluvia- comentó Judal, intentando distinguir que eran esas extrañas formas oscuras, pero la lluvia era torrencial y dificultaba la visión.
-Creo que es Lear…¿Está loco o qué?- cuestionó Marsú, extrañado.
Y Judal pudo distinguir una forma que debía ser la de su hermano, caminando bajo la lluvia torrencial, tirando del brazo de alguien más pequeño que él. Poco después notó la cabellera negra y larga de la segunda persona y supo, de inmediato, que se trataba de Adelaida.
---------------------------------------
-¿Qué hacés?!- exclamó, exasperada, la ojiazul-. ¡Te vas a enfermar estúpido! Esta lluvia es terrible.
Caminaron un buen tramo, empapándose a los segundos, hasta que, finalmente, Lear se detuvo.
-¿Qué pasa por tu cabeza? ¡¿Sos pelotuda o qué?!- preguntó enojado, mientras la lluvia seguía cayendo, con un poco de menor intensidad, pero aún así era bastante. Adelaida no respondió, observaba con el rostro desconcertado al ojirrojo- ¡Es un hijo de puta! Hace que arriesgues tu vida, te trata como una basura, te reemplaza por otra esclava, pero igualmente te lo seguís besuqueando cada vez que lo ves. ¿Acaso no te querés a vos misma?
-No es tan fácil…-trató de defenderse ella.
-Sos una tremenda pelotuda- la acusó Lear con enojo- Te dejás influenciar por las boludeces de mi hermano y eso sólo te lastima.
-¿Y qué si lo hago? ¡La que se perjudica soy yo!- comentó enojada- No debería importarte, dejame que me arruino yo sola.
-¿Aún no te diste cuenta?- preguntó él con escepticismo-. Es obvio.
-¿De qué?
Y Lear caminó hacia ella, poniendo sus dos manos sobre su rostro, se acercó aún más y la besó de improvisto. Adelaida no se lo imaginó jamás, su mente dejó de funcionar y su cuerpo reaccionó por sí solo, correspondiendo al beso. ¿Qué mierda estaba haciendo? No lo estaba golpeando ni apartándolo con brusquedad, sencillamente se había dejado llevar y actuaba inconscientemente. Una vez que se separaron y se miraron a los ojos, supo al instante que estaba metida en un buen quilombo. Se había conseguido un montón de problemas enamorándose de un Magi, y ahora, que le gustaba también otro a la vez, se preguntó qué desgracia se le vendría encima. Maldijo en su mente a su mente tan idiota que la abandonó cuando la necesitaba, a su estúpido corazón, que le hacía las mil y una, y a su instinto de supervivencia que no sabía dónde mierda estaba.
------------------------------
Lo dije y lo repito: Que se enfiesten todos con todos (?. Ya veo a Crystal encima de Judal xD.
Ahora bien, sé que te di muchos más motivos para que odies a Lear, aunque me sigue cayendo bien.
No es de mis contis favoritas, pero bueno, es lo que hay xD
Miró la hora y dio un pequeño salto: era tardísimo. Debía terminar esos malditos Gougères antes de que Lear apareciera. Ya se veía venir un castigo por su tardanza y se lamentó un poco por ello, realmente su relación el hermano de Judal había mejorado muchísimo y, al no estar Caleb con ella, era la única compañía que tenía para poder descargar sus frustraciones y hablar con tranquilidad.
Se puso una curita en el corte y continuó con la preparación de la comida, finalmente, caminó con los pasillos llevando una bandeja con los Gougères recién horneados. No tenían tan buena pinta como los de la foto pero salieron mejor de lo que esperaba.
Lear caminaba con seriedad por los pasillos, yendo hacia la cocina. Encontró a Judal, Marsú y a su esclava caminando por uno de los pasillos y le dirigió una mirada envenenada a su hermano, el cual no dijo palabra alguna y sólo lo observó con odio. Lear tenía muy buena vista y notó, mirando de reojo, que la parte de atrás del cuello de la ropa de Judal tenía una mancha roja, parecida a la sangre. Le pareció un lugar raro para una mancha, pero no dijo nada al respecto.
-Te tardaste, ¿qué pasó?- la acusó con mirada seria Lear una vez que entró a la cocina.
-No es fácil preparar estas go…gogreres o cómo mierda se llame- se excusó ella, deseando que su mentira fuera creíble- Acá están- agregó, sacándolos del horno- Cuidado, están calientes.
-Gougères con queso Comité, no es tan difícil de pronunciar- comentó el chico- ¿Cómo puede ser que no sepas francés? ¿Los Debanhi no te mandaron a clases de idiomas?
-Que me manden no significa que fuera. ¿Y, qué tal están?- preguntó, mientras miraba como el muchacho tomaba uno y lo probaba.
-Nada mal; están bastante buenos- admitió- Ten, pruébalos.
Ella acercó su mano para tomar uno y Lear se percató de la curita en su dedo que antes no tenía.
-Están riquísimos, ¡deberías darme más crédito!- se quejó ella-. No sabía que estas cosas eran tan ricas.
-Adelaida, ¿qué te pasó en la mano?- preguntó Lear con seriedad.
-¿Eh? Me corté con el cuchillo- explicó ella.
-¿Y por qué Judal tiene una mancha de sangre detrás del cuello de su ropa?- cuestionó el pelinegro, y vio como los ojos de ella se abrían de par en par y su rostro perdía algo de color. Y se dio cuenta al instante de lo ocurrido en esa cocina.
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Kaileena y Caleb se encontraban en la casa de éste último, refugiándose de la tormenta y tomando un chocolate caliente. Estaban acostados en la cama de Caleb, y la pelirroja lo abrazaba con cariño, con una inmensa felicidad de estar allí, sin querer irse. Se sentía tan completa con Caleb, el calor del rubio le brindaba fuerzas, le alegraba el día y la animaba a seguir adelante.
-Caleb, lo lamento tanto- susurró ella, por sexta vez consecutiva- No debí haber dejado que te fueras, soy una estúpida.
-¡No digas eso!- le reprochó él con voz suave-. Ya está Kaileena, no pasa nada,
Caleb no sabía cómo reaccionar, sabía que ella estaba por casarse con Judal y que necesitaba al heredero, en el momento en el que hablaron, que ella aceptó a terminar con él, se sintió un miserable, un desgraciado que había sido reemplazado y tirado a la basura. Pero…¿Qué podía hacer? No podía estar enojado con ella, sencillamente era algo que jamás lograría hacer. Le acarició el pelo con suavidad y levantó su mentón con delicadeza, como si fuera una muñeca de porcelana. Sus labios estaban levemente abiertos, y sus ojos azules observaban fijamente su boca, Caleb no se hizo esperar y le dio el beso que ella tanto ansiaba.
-Te amo, te amo, te amo, te amo- repitió la pelirroja, una y otra vez, interrumpiendo cada frase con un beso.
-Yo también, y no sabés cuanto- correspondió el joyero.
-¿Podría quedarme con vos dos días? Creen que estoy con la modista- explicó ella y, mirándolo con ojos de cachorro xD, agregó- Por favor…
Caleb sonrío, sin poder decirle que no. Sabía que estar cerca de ella sólo lo lastimaría a ambos, que terminar con esa relación y tratar de olvidarse uno del otro eran lo mejor que podían hacer. La besó de nuevo, sabiendo que estaba mal y sin importarle, al fin y al cabo, ya había asimilado hacía tiempo que era un maldito masoquista.
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-Odio la lluvia- se quejó Marsú, mirando relajado las gotas de agua que chocaban contra la ventana del cuarto del heredero.
-Pienso lo mismo- concordó Crystal, sentada en uno de los cómodos sillones de la habitación. Judal sonrío, imaginándose exactamente las palabras que Adelaida diría en ese momento “Eso es obvio, a los gatos no les gusta el agua. Puta” Esta completamente seguro de que ella diría eso, o algo similar, mientras la observaba con resentimiento- Judal…¿Pasa algo?
-Nada, sólo pensaba- se excusó él- Pero vos te ves algo…extraña. ¿Ocurrió algo?
-No, me había preocupado por tu salud antes, nada más- comentó ella con una hermosa sonrisa.
-Esta esclava SÍ se preocupa por vos- opinó Marsú. Judal decidió ignorar el comentario.
-De cualquier manera, ya me estoy sintiendo mejor- comentó el heredero-. La medicina está haciendo efecto.
Crystal se acercó a él y le tocó la frente.
-Seguís teniendo fiebre- informó.
-Sí, pero menos que antes- agregó él con esas endemoniadas y hermosas sonrisas, Crystal estando tan cerca, desvió la vista disimuladamente mientras un leve rubor aparecía en sus mejillas- Estuve peor, en serio.
-Sí, vos no estuviste, pero antes no podía ni levantarse de la fiebre- le comentó Marsú- Kaileena estaba siempre con él tratando de bajarle la fiebre y apenas podía mantenerla.
-Por cierto…¿quién es Kaileena?- preguntó la peliazul.
-La prometida de Judal- le explicó el pelirrojo-, te caerá bien, es imposible que alguien no la soporte.
-Sólo Lear no la tolera y ya viste como es él- continuó Judal.
-Insoportable- dijo Crystal-. Me di cuenta en seguida que clase de persona es, y no lo soporto.
-Nadie lo hace- comentó el pelinegro. “A excepción de Adelaida” pensó con resentimiento- Es un forro hijo de puta.
-No lo niego- acotó Crystal.
Judal miró a Marsú, quien estaba callado y observando por la ventana.
-Eh, Marsú ¿qué te pasa?
El pelirrojo no respondió, Judal se acercó para ver qué era lo que tenía tan interesado a su primo.
-Hay algo bajo la lluvia- comentó Judal, intentando distinguir que eran esas extrañas formas oscuras, pero la lluvia era torrencial y dificultaba la visión.
-Creo que es Lear…¿Está loco o qué?- cuestionó Marsú, extrañado.
Y Judal pudo distinguir una forma que debía ser la de su hermano, caminando bajo la lluvia torrencial, tirando del brazo de alguien más pequeño que él. Poco después notó la cabellera negra y larga de la segunda persona y supo, de inmediato, que se trataba de Adelaida.
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-¿Qué hacés?!- exclamó, exasperada, la ojiazul-. ¡Te vas a enfermar estúpido! Esta lluvia es terrible.
Caminaron un buen tramo, empapándose a los segundos, hasta que, finalmente, Lear se detuvo.
-¿Qué pasa por tu cabeza? ¡¿Sos pelotuda o qué?!- preguntó enojado, mientras la lluvia seguía cayendo, con un poco de menor intensidad, pero aún así era bastante. Adelaida no respondió, observaba con el rostro desconcertado al ojirrojo- ¡Es un hijo de puta! Hace que arriesgues tu vida, te trata como una basura, te reemplaza por otra esclava, pero igualmente te lo seguís besuqueando cada vez que lo ves. ¿Acaso no te querés a vos misma?
-No es tan fácil…-trató de defenderse ella.
-Sos una tremenda pelotuda- la acusó Lear con enojo- Te dejás influenciar por las boludeces de mi hermano y eso sólo te lastima.
-¿Y qué si lo hago? ¡La que se perjudica soy yo!- comentó enojada- No debería importarte, dejame que me arruino yo sola.
-¿Aún no te diste cuenta?- preguntó él con escepticismo-. Es obvio.
-¿De qué?
Y Lear caminó hacia ella, poniendo sus dos manos sobre su rostro, se acercó aún más y la besó de improvisto. Adelaida no se lo imaginó jamás, su mente dejó de funcionar y su cuerpo reaccionó por sí solo, correspondiendo al beso. ¿Qué mierda estaba haciendo? No lo estaba golpeando ni apartándolo con brusquedad, sencillamente se había dejado llevar y actuaba inconscientemente. Una vez que se separaron y se miraron a los ojos, supo al instante que estaba metida en un buen quilombo. Se había conseguido un montón de problemas enamorándose de un Magi, y ahora, que le gustaba también otro a la vez, se preguntó qué desgracia se le vendría encima. Maldijo en su mente a su mente tan idiota que la abandonó cuando la necesitaba, a su estúpido corazón, que le hacía las mil y una, y a su instinto de supervivencia que no sabía dónde mierda estaba.
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Lo dije y lo repito: Que se enfiesten todos con todos (?. Ya veo a Crystal encima de Judal xD.
Ahora bien, sé que te di muchos más motivos para que odies a Lear, aunque me sigue cayendo bien.
No es de mis contis favoritas, pero bueno, es lo que hay xD

Camis16- **Alma*Contest**

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Edad: 17
Cumpleaños!!: 03/05/1995
Mi llegada: 07/12/2008
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